martes, 30 de diciembre de 2008

Cebollas caramelizadas con miel


Efectivamente estoy un poco vaga, casi os he abandonado y digo casi porque he ido mejorando recetas antiguas e introduciendo fotos nuevas.

Esta es muy fácil y va muy bien como guarnición, sobre todo para carnes. Se puede hacer con cebollas pequeñas o grandes partidas a gajos. Es muy parecido a cebollas confitas pero la miel le da un sabor distinto. Si añadimos vino blanco tendrá un punto agridulce.

En esta receta las cantidades pueden variar pues en una guarnición las cantidades no están definidas, su función no es satisfacer el hambre sino acompañar.

8 cebollitas pequeñas o una cebolla , 6 cucharadas de aceite, 1 cucharada de miel, 1 cucharada de azúcar.

Pelar las cebollas, si son grandes partilas en 8 gajos. En un puchero pequeño, poner el aceite y las cebollas a fuego suave, tapar. Mantener al fuego unos 8 minutos moviendo de vez en cuando . añadir la miel, el azúcary si queremos un chorrito de vino blanco, continuar cociendo tapado 5 minutos. Destapar para que se evapore el líquido acuoso. Subir el fuego para que se doren, ahora muy atentos porque se pueden quemar, hay que moverlas para que tomen color por todos los lados. Servir bien escurridas del aceite sobrante.

martes, 25 de noviembre de 2008

Jamón de York asado

El otro día estaba escuchando la radio y salió un personaje apodado falsario ( acabo de encontrar su blog) hablando de cocina. Luego entendí por qué se llama así: se dedica a comentar recetas hechas siempre con latas y lo más rápido y menor trabajo posible. Me hizo gracia porque de vez en cuando viene bien algo así. Es un poco como la antítesis de un cocinero.

La receta que explicó me recordó a una que yo hacía hace muchos años, que cayó en el olvido y no sé por qué. Esta también es de poco trabajo y poco manchar, muy adecuada para celebraciones pues requiere hacer piezas grandes. Tiene la gran ventaja que se puede hacer con antelación y terminarla en el momento de servir sin trabajo por nuestra parte. Si lo vas a hacer sólo para uno o dos, sustituye la pieza de jamón de york por un filete gordo y hazlo a la plancha en lugar de al horno.


En lugar de comprar el jamón de york de pieza grande, se puede usar una lata de magro de cerdo cocido. A mí no me gusta demasiado pero tiene la ventaja de que se puede tener almacenada en la despensa.

Si te gusta el clavo, cambia el orégano por clavo. A mí no me gusta porque me recuerda al dentista de cuando era pequeña, ahora ya no se utiliza el clavo.


1,5-2 kg de jamón de york en una pieza, 1 litro de zumo de naranja o refresco de naranja, orégano, piña natural o en almibar, 1 cucharada de maicena. Opcional: manzanas

El día anterior, poner en adobo el jamón con el zumo de naranja en un recipiente que se ajuste al tamaño de la pieza para que lo cubra. Guardar en la nevera.

Encender el horno a 200º. Escurrir el jamón, guardando el líquido, y ponerlo en una fuente de horno. Úntalo con aceite y espolvorealo con el orégano. Meterlo al horno, con la bandeja centrada, 20 minutos. Hay que tener en cuenta que si el jamón ya está cocido sólo hay que calentarlo.

Mientras tanto, si la piña es de lata, poner un poco de aceite en una sartén y dorar las rodajas por los dos lados. Esto se puede hacer con antelación y meter al horno con el jamón en el momento de servir.

Si la piña es natural, pelar y partir a rodajas ( si le quitas el centro bien, a mí no me estorba). Espolvorearla con azúcar y hacerla a la plancha como en el caso anterior. Lo mismo se hace con la manzana partida a rodajas.

En un vaso disolveremos una cucharada rasa de maicena con un poco de zumo de naranja. El resto lo pondremos a hervir para que se concentre aproximadamente 1/3. Entonces, añadiremos la maicena disuelta, dado vueltas para que no se hagan grumos. Servir como salsa.

En lugar de esta salsa se puede servir con otras muchas, como salsa de cebolla, de almendras, de oporto( igual que la de cebolla aromatizada con oporto), roquefort, o simple mayonesa. En esta casa hay alguno que incluso se la puede comer con mermelada.

Partir el jamón a filetes y servir acompañado de la piña y la salsa. Otra variante es servir con peras al vino tinto.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Salteado de setas



Esta entrada la hago con la idea de que sirva de base para las muchas variantes que podemos hacer con setas. Y sirve también para colocarle la etiqueta congelar pues la temporada de setas es muy corta y apetecen todo el año. Me refiero a setas silvestres pues las cultivadas no vale la pena almacenarlas.

El precio, depende. Si las cogemos nosotros mismos (sin contar los gastos que esto conlleva), las compramos, nos las regalan....



250 gr de setas de cualquier clase y si es posible mezcladas, aceite y sal. Opcional: media cebolla 1 loncha de jamón o panceta.

Se supone que partimos de setas limpias. Si son de distintas clases separaremos las más duras, como los níscalos. Partir las setas a trozos medianos dejando las más pequeñas enteras. En una sartén amplia poner 3 cucharadas de aceite a fuego medio. Añadir primero las setas duras preparadas y subir el fuego a fuerte, dando vueltas 1 minuto, añadir el resto y seguir moviendo justo hasta que pierdan la rigidez. En este punto se pueden congelar bien envasadas.

Si ponemos cebolla y/o jamón, la sofreiremos a fuego lento antes de añadir las setas.

A partir de esta base, podemos añadir cualquier tipo de pasta, patatas, hojaldre, arroz blanco...., solo hace falta mirar la etiqueta setas.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Migas



Esta es un preparación que antes era rústica y de supervivencia para los pastores, ahora de rústica nada. El pan de antes, se conservaba en el monte muchos días y la grasa la tenían a mano. Ahora le ponemos todo tipo de adornos y además ya no soportamos la grasa de oveja ni siquiera de cordero.

Formas y maneras hay muchas, en cada región y casi en cada casa tienen su particularidad. yo pongo la mía y que cada uno la adapte a su estilo. Hay gente que echa patata rallada, no es lo mío.

Si de manera habitual compramos un pan sabroso, podemos utilizar los pequeños trozos que quedan cada día para hacer migas. Es bueno guardarlos en una bolsa de tela o de plástico sin cerrar, es mejor que se seque el pan a que se salgan hongos. Venden migas cortadas y también hechas. Las cortadas no las he comprado nunca, siempre las hago de pan aprovechado, las hechas si que las he comprado y hay alguna marca que no está mal.

Los cárnicos no hace falta poner todo, podemos elegir entre ellos.

Cuando yo era pequeña, no le ponían casi carne y las que sobraban de la cena, nos las comíamos al día siguiente para desayunar con chocolate cocido.

El equivalente a 200 gr de pan duro o del día anterior, 2 ajos, media cebolla, 50 gr de jamón con grasa, 50 gr de panceta fresca o curada, 50 gr de chorizo, aceite y sal. Opcional: uva blanca o negra, 1 tomate pequeño, 1 huevo.

El día anterior, poner los trozos de pan en un paño grande ( doy por hecho que limpio), y rociar salpicando con agua. La cantidad de agua tiene que ser suficiente para que quede húmedo pero no remojado. Como lo vamos a dejar de un día para otro, la humedad se repartirá de manera más homogénea. Pelar y partir muy pequeños los ajos, mezclarlos con el pan, atar el paño mojado y bien escurrido, uniendo las puntas en diagonal y guardar en la nevera.

Al día siguiente, sobre una tabla de cortar y con un cuchillo de sierra cortar el pan a rodajas finas ( da igual como salgan, el resultado tiene que ser algo fino pero no miguitas). Si el pan no está muy duro, se puede partir antes de humedecerlo, si está duro y lo intentamos partir, haremos pan rallado con tropezones. Salpicaremos un poco más de agua hasta que las migas estén húmedas pero si las apretamos entre dos dedos suavemente, ceden a la presión y recuperan su forma. Siempre se guardan tapadas.

Pelar y cortar la cebolla muy pequeña. En una sartén muy amplia, sofreír la cebolla suavemente con dos cucharadas de aceite. Después de 5 minutos añadir todas las carnes cortadas muy pequeñas y seguir a fuego lento otros 5 minutos. Hasta aquí se puede hacer con tiempo.

Unos 15 minutos antes de comer, calentaremos a fuego medio la sartén con el sofrito y cuando esté caliente, añadiremos las migas, dar vueltas para que todo el pan se impregne del sofrito. Bajar el fuego a medio-bajo y dar vueltas constantemente. Hay que tener preparado un vaso con un poco de agua para añadir si vemos que están secas. Aquí no hay medida, tenemos que ver si necesitan agua o no. Si la necesitan, añadirla salpicando nunca a chorro en un sitio y siempre poco a poco. Echar 1 cucharilla rasa de sal y seguir dado vueltas unos 5 minutos. Probaremos para ver si están hechas y a comer inmediatamente. Las migas se tienen que comer muy calientes.



Si las vamos a servir con huevo frito, los iremos haciendo en el fuego de al lado a la vez que movemos las migas. Si van con uva o tomate partido a dados, lo tendremos ya preparado.

martes, 18 de noviembre de 2008

Huevo frito Obama

Haciendo un repaso por mis blogs favoritos me he encontrado esta entrada. No necesita comentarios. Un día de estos la haré realidad

lunes, 17 de noviembre de 2008

Cocer patatas

Esta entrada va a ser corta, pues no hay mucho que explicar. Pero como va a servir de base para otras muchas preparaciones es interesante, además de responder a una petición.

La norma general es cocerlas con agua fría y sal, el tiempo suficiente para que estén blandas sin deshacerse. El tiempo no se puede precisar pues depende, y mucho, del tamaño de la patata y un poco menos de su variedad. Para saber si están cocidas, las podemos presionar y comprobar su rigidez, tienen que ceder un poco. Otro método para saber si estám cocidas es pincharlas, hay que hacerlo con cuidado, sobre todo si una vez cocidas las vamos a utilizar, por ejemplo a rodajas, estas nos pueden salir todas rotas. Mejor utilizar algo como una aguja larga que un cuchillo, ya que con este, el corte será mucho mayor.

La piel protege a las patatas de las pérdidas que ocurren al sumergirlas en agua. La principal pérdida es el almidón. Lo podemos comprobar fácilmente cociendo dos patatas, una entera con piel, y otra, partida y pelada. La textura será completamente distinta. Después de esta prueba decidiremos que manera nos gusta más.

Para casi todo, se pueden cocer de cualquiera de las dos maneras, dependerá de nuestro gusto. Suelo especificar en las recetas como las cuezo yo, pero por supuesto se puede modificar.

Si las cocemos enteras con piel, esperaremos a que se enfríen antes de partirlas, si no la posibilidad de que se rompan es alta.

Cuando las cocemos en un guiso, se pelan, parten y se rehogan en un poco de aceite, antes de añadir el caldo. Suelen estar blandas en unos 10-15 minutos.

Si las hacemos en el microondas, controlar muy bien el tiempo. Las coceremos en varias veces, dejando un periodo de reposo y entre cocción y cocción. Si nos pasamos quedarán elásticas, como goma. Las pondremos bien lavadas, sin secar, en un plato, tapadas con una fuente honda o un tape propio de microondas, se harán de manera mucho más uniforme y en menos tiempo. Al principio se puede usar la máxima potencia, luego es mejor bajar la potencia para controlar mejor. El tiempo depende de la cantidad de patatas que pongamos a la vez. Para dos patatas medianas, en mi microondas, suelo poner 4 minutos a potencia máxima, dejo unos minutos de reposo y luego sobre 3 minutos más a potencia media.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Ternera asada



Esta es una receta propia de una comida multitudinaria, no se puede hacer para dos raciones, el horno requiere volumen. Se puede poner en una mesa para autoservicio o servir como plato de manera más formal, tanto en invierno como en verano, servir frío o caliente. También es fácil de transportar y aguanta un cierto tiempo sin refrigeración, solo mantenerla en sitio fresco. El tiempo de trabajo es mínimo con lo cual tenemos todo el tiempo para atender otros asuntos. De los pocos platos de la cocina inglesa que me gustan, es el llamado roast beef.

El único inconveniente es que la ternera es cara. Para minimizar este inconveniente, podemos elegir un corte menos comercial pero igual de sabroso. Para asar, tiene que ser una pieza de al menos 1 kilo, mejor entre 1,5 y 2, tampoco demasiado grande pues entonces nos será más difícil de partir. Es mejor que sea un solo músculo, para que se mantenga como un filete una vez partida.

Suelo pedir en la carnicería el centro de la cadera, en una pieza para luego cortarla en contra de la fibra y así queda más blanda. También se puede hacer con babilla, falso redondo o pez, quitándole el nervio central o asumiendo que lo tiene, esta es más barata. Desde luego también con solomillo, pero por principio, me niego a pagar la barbaridad que vale sin aportar mejor sabor, solo presencia. Lo mejor es preguntar en la carnicería pues los nombres de las piezas varían en cada sitio. Mis múltiples visitantes de América del sur lo tienen más fácil para ellos la carne es barata y sin embargo para mis nuevos visitantes de Suiza, más difícil pues allí es un artículo de lujo.

1 Pieza de ternera que pese entre 1,5 y 2 kg., manteca de cerdo o mantequilla o aceite, pimienta negra, sal.

Calentar el horno sin grill a 220ºc. Atar la carne para darle forma o pedir al carnicero que nos la meta en una de esas vendas que ellos tienen. Esto es bueno pero no imprescindible. Untar la carne con la grasa elegida, espolvorear con abundante pimienta negra por todos los lados. Cuando el horno esté caliente, meter la carne en el centro del horno 15 minutos, poniendo en marcha un avisador para que suene. Después de los 20 minutos, bajar el horno a 200º, darle la vuelta y meterlo otra vez 15 minutos. Sacar del horno y ya está hecho. Añadir un poco de sal y tapar con papel de aluminio. En el momento de servir cortar lo más fino posible. Tiene que quedar bastante rosa por dentro, si no estará duro y seco.



Si queremos algo de salsa añadir un poco de agua o coñac a la fuente y disolver todo lo que hay por las paredes y fondo. También podemos hacer una salsa de cebolla o cualquier otra salsa que nos guste, incluso mayonesa. Se puede servir con pimientos asados, cebolla frita o cruda picada, patatas asadas, puré patata, ensalada, pepinillos y todo lo que se nos ocurra.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Patatas y sus clases

Atendiendo a una propuesta aquí va esta entrada. Lo primero, yo no soy experta en patatas, solo sé lo que he ido aprendiendo con el tiempo. Seguro que en San google tendréis todo tipo de información.

Lo primero que hay que pensar es: cuantas patatas consumo, cual es el uso más habitual. Un día especial, en el que sabemos para qué las vamos a usar, podemos comprar algo especial, si no, compra patatas, sin más, de la clase que más te gusten. Si el consumo es alto, se pueden comprar dos clases.

En casa el uso más habitual es acompañando a la verdura o en guiso de patatas. y el consumo ha bajado notablemente desde la disminución del tamaño del núcleo familiar. Yo compro las llamadas rojas.

Las más habituales en mi zona, que yo conozco:

- rojas, de piel marrón rojizo, pulpa blanca, cuece muy bien, tiene bastante almidón y en los guisos con un pequeño movimiento circular, da a la salsa un ligero espesor sin deshacerse. Según me dice el frutero, es poco vendida porque tiene muchos "ojos" y es más latosa de pelar. No me había dado yo cuenta de eso.

- blanca, de piel marrón amarillenta, pulpa blanca, más dura y tersa, se mantiene más entera. Buena para freír. Dentro de esta tipología hay multitud de variedades, un de ellas muy conocida Kenebec, la usan mucho para tortilla de patata. También conozco la Monalisa, menos dura que la anterior.

- amarilla, de piel parecida a la anterior, pulpa amarillenta más consistente que las rojas, son también buenas para guisos o asadas. Quizá las más versátiles.

Además de todo esto, influye la fecha de maduración y recogida. la patatas nuevas son excelentes simplemente hervidas con piel, un chorrito de aceite y todo lo que les quieras añadir olivas negras, pimientos verdes o rojos asados, orégano....

Para cocerlas: en agua fría o templada con sal. Respecto a con piel o sin piel: depende. Si voy a usar patatas cocidas ( ensaladilla rusa, rellenas, guarnición ....), las suelo cocer lavadas con piel. Para todo lo demás peladas. Un detalle importante: si debajo de la piel tienen una zona de pulpa verdosa, quítala, es algo tóxica.

Un tópico, la patata engorda mucho. Lo único que no engorda es no comer. Es saciante, de digestión ligera, muy útil para dietas blandas. Es un alimento comodín, se puede usar para casitodo, repasa la etiqueta patatas. Las calorías dependen de lo que les añadas y eso es controlable.

Otro tópico, las vitaminas de la piel. Dicen que tiene vitamina C pero como la patata no se consume cruda, al cocer, esta se destruye casi toda. Además, el aporte de vitaminas que pueden proceder de la patata es mínimo comparado con otras fuentes.

Si queremos que pierdan el almidón para algún uso, las pondremos a remojo peladas y partidas.

Como veis, un lío. Lee la etiqueta, compra patatas que te gusten y acuérdate cual has comprado para la próxima vez. Como dato, este fin de semana estuve con un agricultor que cultiva patatas y a él se las pagan a 0,10 €. Que cada uno piense a cuanto las paga él y se asuste de la diferencia.

Seguro que alguno de vosotros puede completar esta entrada con más datos.




lunes, 10 de noviembre de 2008

Arroz caldoso con coquinas

Ayer era un día en el que hice la comida a partir de "nada". Abrí el congelador, encontré una bolsa de coquinas congeladas ( un tipo de almejas) que había comprado para probar ( prueba/error) y un bote con caldo de mejillones y cáscaras de gambas sobras de algún día, en la nevera había un vaso de caldo de las judías verdes que habíamos comido el día anterior. Las coquinas salieron bastante buenas, tanto, que hice el resto del paquete salteadas simplemente.

Este plato lo hice con arroz pero podría haber usado patatas o pasta. Podemos utilizar caldo de cualquier tipo que tengamos.

El tiempo de cocción del arroz depende de la variedad de arroz y de nuestro gusto. El arroz que uso normalmente con 13 minutos está a mi gusto pero ayer usé un arroz ecológico que necesitó algo más de líquido y casi 5 minutos más de tiempo.

200 gr de arroz, 200 gr de coquinas congeladas, 1 pimiento verde, 250 ml caldo de mejillones y cáscaras de gambas, 100 ml de caldo vegetal, 1 ajo, aceite y sal.

Si es posible, sacar las coquinas del congelador 10 minutos antes, si no las haremos directamente del congelador. Partir el pimiento a tiras finas. En una sartén amplia o tartera plana poner 2 cucharadas de aceite y el ajo pelado y partido a fuego muy vivo. En cuanto se abran, sacarlas a un plato dejando el caldo que sueltan en la tartera. Saltear el pimiento a fuego medio. Después de 2 minutos, añadir el arroz, darle unas vueltas y añadir el caldo de mejillones. Cocer 12 minutos, añadir las coquinas y el caldo vegetal, cocer 2 minutos más y servir.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Día mundial de la higiene de manos

Un inciso, acabo de leer que existe un día mundial de la higiene de manos, lo aplaudo (aunque sirva de poco, yo misma me acabo de enterar).

En esta página lo refiere a la medicina pero yo lo encuentro tan necesario o más en la cocina. En este blog también se trata el tema.

Si os fijáis en cuanta gente se lava las manos después de ir al baño ( uno de los actos más contaminantes) y fijarse también en el número reducido que usa jabón , ver como los charcuteros se suenan los mocos o tocan el dinero y después tocan con toda la palma de la mano, nuestra loncha de jamón de York que se come cruda, como cogen los cubiertos y los vasos al poner la mesa en los restaurantes, o los que directamente de la calle ( barras de autobús, metro etc..) a la cocina y así podría seguir hasta el infinito.

Tampoco hay que volverse neurótico, somos muy fuertes y en condiciones normales, podemos con todo, pero ay si te encuentras en un momento bajo.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Flan de huevo

Ya lo puedes hacer Cristina, fácil y rápido. Con ingredientes habituales en una despensa. Lo único que requiere es una pequeña antelación para dar tiempo a que se enfríe.

Con estas cantidades salen unos 6 flanes de ración o también se puede hacer uno grande, pero es más conflictivo el reparto, se suele romper al servirlo en los platos.

Hay varios métodos de cocción: olla exprés, olla normal y horno, todos ellos a baño María.

Como molde, se pueden emplear multitud de recipientes si no tenéis flaneras ( yo no tengo). En este caso he empleado botes de cristal de conserva de boca ancha y laterales rectos ( si no no podría desmoldar), porque los iba a cocer en olla exprés y hay que taparlos ( cuando pueda descargar las fotos las veréis). Si se hacen en el horno, no hace falta taparlos tanto. Repasad los armarios y que cada uno decida que va a emplear de molde. Quedan muy bonitos los moldes con ondas laterales, a mi no me gustan pues son bastante más difíciles de desmoldar y es más probable que queden restos después de fregar. Enlace

Se pueden emplear huevos enteros, clara y yema, o sustituir alguno de los huevos por yemas. Si los voy a adornar con claras a punto de nieve si que lo hago, si no, empleo solo huevos enteros. Un huevo entero se puede sustituir por dos yemas, pero al menos la mitad de los usados, deben de ser enteros. Otra opción es usar solo yemas y más azúcar, en lugar de flan, lo convertiremos en flan chino o tocinillo de cielo ( con pequeñas variaciones).

Hablando de variaciones, podemos añadir coco rallado o una taza de café muy concentrado o una cucharada de café soluble. Las cantidades van a gusto.

Recordar que mi paladar no es muy amigo de dulce, los golosos quizá necesitéis más azúcar, aunque estas cantidades han pasado otros filtros.

4 huevos, 125 gr de azúcar, 250 ml de leche. Opcional: un poco de vainilla ( esencia o varilla) o 2 cucharadas de coco rallado o 1 cucharada de café soluble.

Si el molde elegido se puede poner al fuego directo, haremos allí el caramelo si no, emplearemos un puchero pequeño. Poner en el recipiente de hacer caramelo azúcar ( la cantidad depende del tamaño del molde. Para un molde individual una cucharilla colmada suele bastar) y una cucharilla de agua a fuego medio, moviendo con una cuchara de madera. Mantened al fuego hasta que se tome color oscuro todo el azúcar ( sin quemarlo demasiado pues se volverá muy amargo). Si trabajamos en la flanera, la moveremos de manera que el caramelo cubra también los laterales ( no hace falta que llegue hasta arriba). Si lo hacemos en un puchero, hay que ir muy rápido ( solidifica enseguida) y con mucho cuidado ( quema mucho), lo verteremos en los moldes procurando que las paredes queden también cubiertas. Dejar enfriar. Veo que el párrafo es muy largo pero tiempo son dos minutos.

En un puchero poner a calentar a fuego medio la leche con la vainilla si la hemos elegido como opción. En una fuente honda, batir muy bien los huevos y el azúcar restante ( unos 100 gr). Cuando la leche esté caliente, verterla sobre el batido poco a poco a la vez que batimos ( si lo hacemos muy deprisa cuajará el huevo). Añadir el coco o el café si queremos estos aromas. Llenar los moldes.

Si los vamos a hacer en la olla expres, taparemos los moldes muy bien. Poner la olla al fuego con 4 cm de agua, meter los moldes y rellenar con más agua hasta que los moldes estén cubiertos unos 2/3. Tapar la olla y contar 5 minutos desde que el indicador nos diga que ha alcanzado presión. Como siempre repito, el tiempo puede variar un poco según la olla, el tamaño y el material del molde . Dejar enfriar la olla de manera natural. Si es olla normal, se puede comprobar cuando están hechos, pinchando con una aguja, esta tiene que salir limpia.

Si los hacemos en el horno, encender el horno a 150ºC ( el agua tiene que tener burbujas pero no hervir durante la cocción), colocar los moldes tapados con papel de aluminio en un recipiente hondo llenándolo de agua caliente hasta 2/3 de los moldes. Después de 30 minutos comprobar con una aguja si están hechos, que dependerá, repito otra vez según material y tamaño del molde.Enlace

Los desmoldaremos casi en el momento de servir, si no, es posible que se desmoronen. La imaginación al poder para el acompañamiento: nata montada, salsa de mermelada, claras a punto de nieve, helado, un trozo de bizcocho, una mezcla de todo ....

domingo, 2 de noviembre de 2008

Pencas de acelga en salsa de setas

Como todavía no estoy acostumbrada a comprar para dos, al ir a hacer la cena me encontré con una cantidad de acelga inapropiada para dos. Tenía para dos comidas complementando un poco.

Partí las hojas de la acelga a trozos y las pencas ( parte blanca) las conservé en un trozo grande con la intención de hacerlas rebozadas ( receta trabajosa que quizá un día ponga) al día siguiente. Como era más cómodo lo cocí todo a la vez, las hojas abajo y las pencas colocadas encima para que fuera fácil retirarlas luego. Como casi siempre que programo algo, al día siguiente llegué tarde a casa y no me daba tiempo de hacerlas rebozadas. De esta situación, salió este plato. Para las pencas de acelga se puede usar cualquier receta de cardo y viceversa con pequeñas adaptaciones.

No pongo cantidades pues las pencas no se compran sueltas, además, no todas las matas de acelga tienen la misma cantidad de penca. Vosotros podéis imaginar cuanta hace falta.

Yo usé negrillas (tricoloma terreum) porque había ido el día anterior a coger pero me puedo imaginar el plato con casi cualquier seta. Si son deshidratadas, hay que ponerlas a remojo antes o cocerlas en un poco de líquido un rato.

Pencas de acelga cocidas, 200 gr de cualquier seta o champiñón, 1 ajo, 1 cucharilla rasa de harina, aceite y sal. Opcional pimienta negra y vino blanco.

En una sartén amplia, poner 1 cucharada de aceite a fuego vivo. Poner las pencas de acelga como si fueran filetes y hacerlas como a la plancha 30 segundos por cada lado. Retirarlas a un plato.



En la misma sartén, añadir el ajo partido y las setas limpias y troceadas, saltearlas a fuego vivo 1 minuto aunque el tiempo depende del tipo de seta ( justo para que pierdan la rigidez). Añadir la harina, dar unas vueltas incorporar otra vez las pencas, añadir algo de líquido que puede ser vino blanco, agua de cocer las pencas o simplemente agua. Cocer dos minutos y servir. Si os gusta, espolvorear con pimienta negra.

martes, 28 de octubre de 2008

Que hago para cenar a partir de "nada"

Llegas a casa y tus ideas culinarias están más vacías que tu nevera. Comer mal es deprimente pero discurrir qué vas a comer te bloquea. El recurso de los embutidos y queso no es lo más sano y además, por la noche son pesados de digerir. Lo primero que debes tener en cuenta es que puedes hacer una cena/comida que te apetezca y que además no te resultará demasiado trabajosa. Esto lo puedes pensar por el camino antes de llegar a casa.

Haz un repaso de la despensa. Haz un repaso de la nevera y del congelador. Respecto al congelador, procura tenerlo bien provisto: después de cocinar repasa la etiqueta congelar y guarda los sobrantes para tiempos duros. Piensa lo útil que puede ser la etiqueta sobras en determinados momentos, sin embargo en otros las sobras solo nos invitan a pensar en la basura. Ahora decide qué vas a cenar y si pasas por alguna tienda completa los ingredientes que faltan si es necesario. Si no pasas, da igual: nada es imprescindible.

Algo básico son los huevos. El huevo frito es bueno pero incompleto, y además nos podemos quedar con hambre. Los huevos al plato son mucho más saciantes, manchan mucho menos y los podemos hacer desde muy simples hasta muy completos. Además, es fácil tener todos los ingredientes en casa. Revuelto o tortilla de cualquier cosa que encontréis: queso chorizo, jamón, setas secas rehidratadas, un sofrito de cebolla, calabacín, verduras congeladas de cualquier tipo, atún o bonito, restos de carne o pescado, incluso un poco de salsa de tomate le dará alegría. No nombro la tortilla de patatas porque eso está en la mente de todos y cuesta un rato de hacer. No nos olvidemos de los guisantes con jamón.

Las legumbres dicen que son pesadas por la noche pero yo las digiero mejor que los embutidos. En casa no es infrecuente comer un potaje por la noche de plato único. Si mezclamos un bote de legumbres al natural con algo de verdura u hortalizas de nuestro congelador y algo perdido de la nevera tendremos un buen plato sano y reconfortante. Yo las legumbres preparadas, las compro sin complementos, sólo cocidas.

Hay todo tipo de verduras congeladas, probad con el infalible método de prueba/error hasta encontrar la marca de las mejores. Si de camino a casa hemos comprado champiñones y queso, este es nuestro plato.

La etiqueta patatas, nos dará muchas posibilidades, muchas posibilidades y generalmente un tiempo razonable para una cena rápida. Patatas guisadas , asadas en el microondas ,rellenas con roquefort pueden ser un ejemplo. Siempre podemos sustituir un ingrediente que no tengamos por alguno similar. Una buena olla expres, nos ayudará a reducir el tiempo de cocción en algunos casos.

En nuestro congelador es fácil que haya algún tipo de pescado congelado y unas setas secas en el armario: sólo con estas dos cosas podemos cenar como señores (me ahorro lo de señoras también). Si no tenéis setas, el pescado al horno quedará perfecto, si lo hacemos con mayonesa casera o de bote nos quedará de gran cena.

La pasta es un gran aliado y se puede mezclar casi con cualquier cosa. Sería muy largo enumerar todas pero si miráis la etiqueta pasta encontraréis ideas. Sobre todo, tened en cuenta que la pasta se puede comer con algo distinto del tomate frito. Casi lo mismo que para la pasta se puede decir para el arroz. En ambos casos, son útiles las verduras congeladas o enlatadas en sofrito.

En invierno, un caldo del congelador o una crema de verduras (sustituye la calabaza por cualquier cosa) pueden ser un buen recurso. Crema de verduras de conserva también es una solución, puedes ser espárragos o un sofrito de calabacín y cebolla que algunas marcas resuelven muy bien.
Pero sobre todo repasa la etiqueta 30 minutos pinchando en las entradas antiguas: a veces parece que nos da pereza pasar página y en este blog la primera entrada tiene la misma actualidad que la última.

Esto es un blog vivo, sigo actualizando recetas luego esta entrada queda desfasada cada vez que actualizo. Da un repaso a las etiquetas es la mejor manera de ver todas las sugerencias.

No nos faltan conocimientos lo que nos sobra es fatiga mental para decidir el acto más satisfactorio de nuestra vida diaria la comida. No hace falta complicarse la vida con recetas laboriosas, con una buena búsqueda de recetas fáciles podemos hacer más agradable nuestra comida. No sabéis la ventaja que para esto representa el ordenador y la conexión.

sábado, 25 de octubre de 2008

Patatas y cebollas al microondas

Esto va rápido, tenemos hambre y poco tiempo/ganas de cocinar. Los tiempos en el microondas varían mucho de un aparato a otro, cada uno conoce el suyo.

4 patatas pequeñas, 1 cebolla, 2 ajos, aceite y sal. Opcional: tomillo, perejil, orégano, queso.

Lavar las patatas, pelar la cebolla y partirla en dos, pinchar un poco los ajos. Poner todo en un plato amplio que quepa en nuestro microondas. Tapar con la cobertura que venden especial para microondas o poner encima una ensaladera honda de tamaño adecuado. Meter al microondas 5 minutos al 75% de potencia, dejar reposar 5 minutos y pinchar para ver si están duras las patatas ( suelen estar pero depende mucho del aparato). Cocer 3 minutos y volver a pinchar. Repetir hasta que estén a nuestro gusto. Cuando estén cocidas, partir la patata en dos, rociar con aceite y los complementos elegidos. Meter otra vez en el microondas 2 minutos, si es posible con grill, quedarán tostadas. El ajo está muy bueno frotado en la patata, pero si no os gusta es fácilmente prescindible. Podemos usar el queso que tengamos en casa, preferible elegir uno que funda bien. Si usamos uno azul, cambiaremos totalmente el sabor del plato, dándole otro aire, incluso podemos hacer una salsa roquefort.

sábado, 18 de octubre de 2008

Garbanzos con huevo

Esto son los típicos garbanzos de cuaresma. Puede que algunos no sepáis siquiera que es la abstinencia de la cuaresma. No sé que se comería en las demás casas, en la mía, por gusto de mi padre, patatas con bacalao la mayoría de los días. Consiguieron que nunca jamás haya comido, después de salir de casa ese plato a pesar de que mucha gente dice que es delicioso.

Algunos días teníamos suerte y comíamos garbanzos de ayuno, se llamaban. Este si que me gusta y lo hago de vez en cuando.

En lugar de cocer los garbanzos en casa podéis usar una lata de buena calidad. Hay que decir que las conservas de legumbres al natural, lo han conseguido bastante bien. Para mi, cuando las guisan con chorizo u otras cosas las estropean, eso prefiero echárselo yo en casa además cuesta muy poco rato.

300 gr de garbanzos, 2 huevos, 15 almendras partidas 0 3 cucharadas de almendra picada, 1 ajo, 1 hoja de laurel. Opcional 1 cucharilla rasa de harina, 50 ml de vino blanco

Poner los garbanzos a remojo según cocer garbanzos allí están las indicaciones. Guardarlos.

En un puchero pequeño, cubrir los huevos con agua, echar 1 cucharilla de sal, poner a hervir y mantenerlos a fuego suave 10 minutos. Sumergirlos en agua fría. Cuando estén fríos, dar unos golpes suaves en la encimera y pelarlos. si tienes prisa no hace falta esperar mucho.

En un puchero de fondo grueso, echar 3 cucharadas de aceite y sofreír el ajo y las almendras a fuego medio. Cuando empiecen a tomar color, si nos gusta la salsa un poco espesa ( a mi no me gustan espesas pero con esta cantidad de harina queda un poco ligada), añadiremos la cucharilla de harina dar unas vueltas. Añadir una hoja de laurel y un vaso grande del agua de cocer los garbanzos. Si son de lata, un vaso de agua o vino blanco.

Incorporar los garbanzos al puchero con la salsa, mover con movimientos giratorios de vaivén para ligar la salsa. Hervir a fuego suave unos 5 minutos, añadir el huevo duro picado y un poco de perejil si te gusta y servir. La cantidad de líquido que añadimos depende de como nos gustan de caldosas las legumbres.


Si vamos a congelar una parte, lo haremos antes de añadir el huevo duro y yo en este caso no añado harina. Para ligar la salsa después, si no quiero manchar una sartén, deshago unos garbanzos y eso me sirve de ligante.

jueves, 9 de octubre de 2008

Huevos al salmorrejo

Hoy nos toca regional que por algo estamos en fiestas. Los que piensen que me he equivocado y he puesto salmorrejo con dos rr, no, no lo he hecho, la salsa de por aquí es salmorrejo, aunque la más conocida sea la del sur, suave de pronunciación


Es un plato de despensa, al menos antes, todos los ingredientes se tenían en la casa y solían ser de producción propia, ahora son de los que se pueden comprar en conserva. También se puede hacer con lomo y costilla fresca.


Se pueden hacer todas las raciones en una fuente o en cazuelitas individuales. Las de barro han sido habituales pero a mi no me gustan pues o se usan muy frecuente o cuando las vas a usar huelen a rancio, además rayan un montón la vitrocerámica ( que yo no uso).


El huevo se puede añadir entero ( sin cáscara se entiende), o bien separar la clara de la yema y añadir la clara primero y la yema justo para que se caliente.


El jamón queda mejor si es un poco grueso y no muy seco.


2 huevos, 2 trozos de lomo en conserva, dos trozos de costilla de cerdo en conserva, 10 cm de longaniza no muy curada, dos lonchas de jamón serrano. Opcional, vino blanco,1 cucharada de guisantes de lata o congelados, 2 espárragos.


En una fuente que resista el fuego y sea proporcionada con las raciones que vamos a cocinar( yo uso una de hierro fundido), poner 1 cucharada de aceite, 1 diente de ajo picado, sofreír la longaniza, la costilla y más tarde el lomo. Cocinarlo poco tiempo ya que hemos de tener en cuenta que la conserva está casi hecha. Si lo usamos en fresco, lógicamente, lo haremos un poco más y necesitará un poco más de aceite. Si nos gustan las salsas espesas, añadiremos una cucharilla rasa de harina, dando una vueltas para que se integre. Añadir 100 ml de agua (o caldo o vino blanco), los guisantes y los espárragos, cocer 5 minutos, moviendo de vez en cuando. Hasta aquí se puede hacer con antelación.


En el momento de servir, poner la fuente a fuego fuerte. Cuando hierva, añadir los huevos y tapar, en tres minutos apagar el fuego y servir. La clara tiene que quedar blanca opaca y la yema líquida ( o al menos es así como a mi me gusta).

martes, 30 de septiembre de 2008

ensalada de berros, jamón y queso

Todavía apetecen ensaladas y este domingo en la comida familiar, nos dieron esta ensalada que tuvo mucho éxito.

Para los que coméis de fiambrera ( palabra más castiza que "tuper") esta es muy buena para transportar y nos sirve de comida completa. El precio dependerá del tipo de jamón y queso empleado.

200 gr de berros ( una bolsa), 100 gr de jamón York cortado en filetes de 5 mm, 100 gr de queso a gusto ( a mi me gusta enmental), 150 gr de pasta a gusto quedan muy bien las espirales( fusilli) o farfalle. Aliño para ensaladas a gusto.

Poner un puchero de agua a hervir y cocer la pasta 8 minutos. escurrir, enfriar el puchero y guardar la pasta allí mismo con una cucharada de aceite, mezclando todo muy bien. Mientras se cuece la pasta, cortar el jamón y el queso a dados del tamaño que nos guste. Hasta aquí se puede hacer con antelación. Hacer el aliño de ensalada elegido.

En el momento de comer, mezclar la pasta fría con los berros el jamón y el queso en una fuente honda, aliñar con la mitad del aliño y servir. Sacar a la mesa la otra mitad del aliño para que cada uno la termine a su gusto.

Si la vamos a transportar poner todo el aliño en un bote o incluso en una bolsa pequeña de plástico apta para alimentos limpia. Es un plato completo y sirve de plato único.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Revuelto de vegetales

Yo también hago comida rápida y sobre todo de despensa o congelador. el otro día llegué tarde y me daba pereza trabajar mucho. Abrí el congelador y vi unos ajos tiernos congelados. ya tenía comida.

Los ajos tiernos se pueden sustituir por casi cualquier vegetal, espárragos verdes, calabacín y cebolla, salteado de verduras..... Los paquetes son de 400 gr normalmente, yo creo que con medio hay suficiente pero eso es a vuestro gusto.

200 gr de vegetales congelados, 3 huevos, 30 gr de jamón o panceta, 50 ml de vino blanco, pan, aceite y sal. Opcional setas secas.

Descongelar las verduras sobre una rejilla o escurridor ( puede ser en el microondas a potencia media). En una sartén amplia con dos cucharadas de aceite, saltear el jamón partidos a trozos pequeños a fuego medio, añadir los vegetales, sofreír unos dos minutos, añadir el vino blanco y salar. Subir el fuego y cocer tres minutos. Batir los huevos bien batidos,añadirlos moviendo muy bien. Casi inmediatamente apagar el fuego y dejar que se termine de hacer con el calor residual. Servir inmediatamente con unas rebanadas de pan tostado. Yo le añadí unas setas secas que rehidraté mientras se descongelaban los ajos.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Se acabó la limpieza no hay demanda

Vistos los comentarios de viva voz diciendo que no van a leer voluntariamente cosas desagradables como limpieza, voy a seguir con mis entradas de cocina habituales.

Informaré a la interesada de manera particular.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Materiales de limpieza

Cuando se empezaron a emanancipar mi gente, mi máxima precupación era que fueran capaces de alimentarse debidamente y por eso existe este blog. Pero no solo de pan vive el hombre y las nuevas necesidades me empujan a hacer alguna entrada distinta a petición de mis nuevos liberados.

Materiales de limpieza

A pesar de no ser una especialista en limpieza ni ser algo que me guste lo más mínimo, es algo que tarde o temprano todos tenemos que hacer. Y puestos a hacerlo cada uno lo hace según sus “características”.

Una de mis características es que no me gustan demasiado los productos de limpieza: los uso pero solo algunos y en la menor cantidad posible, es bueno para ti y para el medio ambiente.

Utilizaré de manera no científica la palabra jabón y detergente pues aunque no es lo mismo, si lo es de manera coloquial.

Son unas ideas generales, que no normas pues cada uno puede hacer en su casa lo que quiera, que espero os sean útiles.

En la fregadera, está claro que uso el jabón de platos normal, puesto en un dosificador para que en cada pulsación salga una pequeña cantidad y nunca se escape cantidad de más, difícil de devolver al envase. Si solo lo utilizamos nosotros y somos conscientes, podemos usar el muy concentrado si varios lo utilizan, uno bueno de marca blanca, será mejor pues cada ml que se malgasta del concentrado es mucha cantidad de jabón que se va por la fregadera. Una espátula para retirar los restos de comida en la vajilla, nos ayudará a gastar menos agua y a ensuciarla menos.

No sé si los colores que describo son normas internacionales pero aquí en España creo que todas las marcas respetan este código de colores. Tengo en la fregadera tres tipos de estropajos: fibra azul que no raya, es bueno para materiales antiadherentes, acero inoxidable, vidrio y porcelana. El reverso de las sartenes, a veces, necesita algo más enérgico que puede ser uno de fibra de plástico o un “nanas” de níquel. A los pucheros de acero, alguna vez conviene pasarles un poco el nanas por dentro y el “culo”, pero sin demasiada fuerza. Todo consiste en leer, por lo menos una vez, las indicaciones que vienen en el paquete. Si tenéis alguna duda, hay escalas de dureza de los materiales y nunca hay que usar algo más duro que lo que vamos a limpiar. Los estropajos verdes en mi casa están proscritos, solo hay que fijarse en los vasos opacos de algunos sitios.

Algo que a la gente le choca, yo a la vitrocerámica, de vez en cuando, le paso el nanas de níquel, y no se raya. El níquel es más blando que el vidrio.

Por hoy ya vale pues las entradas demasiado largas no se leen.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Tacos de carne con manzana y champiñones

Este tipo de recetas casi siempre recomiendan solomillo. Se puede hacer y queda incluso mejor con trozos de entraña o solomillo inglés, para mi gusto más sabroso.

Para quitar la telilla de la entraña, hay que despegarla por una esquina con un chillo afilado. Luego apoyar el cuchillo y tirar de la telilla a la vez que vamos cortando la unión. Se hace parecido a como quitan la piel de los lenguados en la pescadería. Hay que fijarse como lo hacen los profesionales para luego practicarlo en casa, yo he aprendido mucho así.

250 gr de entraña, 200 gr champiñones, 1 manzana, azúcar, aceite y sal.

Quitar la telilla de la entraña y cortarla a tacos de 1 cm aprox., partir los champiñones y las manzanas a láminas. Espolvorear la manzana con una cucharada de azúcar. Calentar una sartén o plancha a fuego vivo, añadir 1 cucharada de aceite y saltear la mitad de los champiñones 30 segundos para que se doren bien pero queden tersos, hacer lo mismo con la otra mitad. Dorar la manzana por los dos lados justo para que el azúcar caramelice ( regular el fuego para que no se queme). Poner todo en una fuente colocándolo según vuestra imaginación. Subir el fuego a máximo y saltear rápidamente los tacos de carne a vuestro gusto teniendo en cuenta que si la hacemos mucho quedará más dura. Ponerla al lado del resto. Con el fuego recién apagado, añadir 50 ml de agua, dejar evaporar un poco y verter sobre la carne sin rascar para que no caigan partículas muy quemadas. También podemos añadir algún tipo de vino pero entonces dejaremos cocer 5 minutos.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Bizcocho sencillo

Vamos a empezar con algo sencillo pero que nos de una alegría mañanera. Este bizcocho sirve tanto para desayunar como para base de una tarta para postre.

Puede hacerse con harina integral, solo tendremos que aumentar un poco la cantidad de levadura. Hay que lavar muy bien el limón antes de rallarlo pues normalmente, los tratan con antifungicos y ceras. Yo los lavo con un poco de jabón y luego bien aclarados.

3 huevos, 125 gr de azúcar, 250 gr de harina ( puede ser integral), 150 ml de leche, 125 ml de aceite de oliva, 2 cucharillas rasas de levadura química ( Royal o de las que vienen en sobres), la piel de un limón rallada. Opcional frutos secos, pasas, frutas confitadas...

Engrasar un molde redondo de unos 24 cm de diámetro, con una cucharada de aceite. Medir la harina y mezclarla muy bien con la levadura. Batir los huevos con el azúcar. Añadir el aceite a la vez que batimos, la leche y la ralladura de limón. Todo tiene que estar bien mezclado. Encender el horno a 150ºC ( si tenéis ventilador mejor).

Añadir a cucharadas la mezcla de harina levadura, con movimientos envolventes, hasta que se termine. Cuando ya no quedan grumos, verter en el molde. Esto cuesta menos de 15 minutos.

Colocar este en el centro del horno. Después de 20 minutos, sin abrir el horno, subir la temperatura a 175º y contar otros 20 minutos. Abrir el horno y comprobar que los bordes están despegados del molde. El tiempo depende un poco del horno y del molde, yo llevo muchos años con esta temperatura y tiempo y no he tenido problemas pero si no va bien la primera vez, modificad un poco el tiempo. Los moldes de silicona necesitan unos minutos más.

Sacar del horno y dejar enfriar si es posible sobre una rejilla para que circule el aire por debajo.

Este bizcocho se puede partir y congelar por raciones. De todos modos dura varios días en muy buen estado si se guarda tapado.

lunes, 15 de septiembre de 2008

De vuelta

Muchas gracias por vuestra comprensión. Ya sabéis que el verano interrumpe muchas tareas y mi parada veraniega este año ha durado demasiado. A partir de mañana comienza otra temporada y en este momento va dedicada a mi tercer y último motivo de este blog, al que también le ha llegado el momento de ponerse manos a la obra para alimentarse.

sábado, 28 de junio de 2008

Mermelada de albaricoque

Una vez leída la entrada básica, podemos poner el albaricoque como ejemplo. Pongo como cantidad 1 kg. pero vosotros multiplicad por vuestro peso concreto las proporciones. A mi me gusta más con albaricoques de la variedad naranja.

1,5 kg de albaricoques maduros, 75o gr de azúcar, 2 limones.

Tener los frascos y los recipientes completamente limpios.


Lavar los albaricoques y dejarlos escurrir muy bien. Quitar el hueso y ponerlos en un puchero de fondo grueso con el zumo y la pulpa de los limones ( sin pepitas) a fuego vivo, moviéndolos para que no se peguen. Si nos gusta la fruta muy triturada pasaremos la batidora si preferimos trozos más gruesos utilizaremos el pasapurés con el rallo ( disco con agujeros) grueso o simplemente machacaremos la pulpa con la pala de mover. Coceremos hasta que todo este blando.

Pondremos la pulpa a cocer con el azúcar a fuego suave y vigilando frecuentemente pues es fácil que se agarre al fondo. Una vez que se haya evaporado la mayor parte del líquido y alcance el espesor que nos gusta, apagaremos el fuego.


Llenar los frascos todos a la vez, doblar un paño de cocina varias veces y golpear el fondo del frasco suavemente para eliminar las burbujas ( cuidado que no salpique), poner el film transparente y el tape.

En un puchero con 10 cm de agua, colocar los frascos procurando encajarlos bien ( podemos poner dos alturas), ahora cubrirlos bien de agua y llevar a ebullición 20 minutos. Las normas dicen que debería poner algo debajo para evitar el "tembleque" de los frascos y que no se rompan pero la verdad es que es un engorro y todavía no se me ha roto ninguno. En olla expres 8 minutos es suficiente.

Sacar los frascos del agua y dejar enfriar sobre un paño de cocina. Si tenemos varias tandas, aprovecharemos el agua ya caliente para cocer los siguientes. Con pinzas se sacan muy bien los frascos.

viernes, 27 de junio de 2008

Mermeladas

Hoy va de mermeladas. ya sé que no es algo que vosotros soléis estar interesados, pero es en lo que estoy enfrascada ( en el sentido literal de la palabra) en estos momentos debido a un exceso puntual de fruta.

Podemos distinguir entre mermelada y confitura. Mermelada la fruta está triturada confitura suele estar a trozos y normalmente se añade el azúcar como almíbar.

Como normas básicas podemos considerar:
- Lavaremos muy bien la fruta, dejándola escurrir bien.
- Las frutas tienen que estar maduras, no estropeadas y si tienen algo pasado de madurez, lo limpiaremos muy bien.
- Si la fruta tiene semillas, es conveniente pasarlas por el pasapurés antes de añadir el azúcar. Retendremos las semillas y pasará más fácil. Según que tipo de piel también la podemos eliminar así.
- Haremos la conserva sin interrupción, cuanto más deprisa hagamos el proceso completo, mejor conservaremos el sabor.
- Los mejores recipientes para cocer son de acero inoxidable muy limpios, grandes y a ser posible altos, para mover sin derrames.
- Para conservarlos utilizaremos frascos de cristal perfectamente limpios, con tape hermético en buen estado. Para asegurarnos el cierre, podemos poner un trozo de film de plástico de cocina.
- Si usamos utensilios de madera, tienen que ser exclusivamente para dulces, pues guardan sabores. Los de silicona son muy útiles.
- Llenaremos los frascos en caliente, golpeando la base, una vez lleno, sobre un paño para eliminar las burbujas de aire.
- En la esterilización, tienen que estar cubiertos de agua. 8 minutos en olla expres o 20 en olla normal es lo habitual.
- Las mermeladas tienen que llevar un mínimo de azúcar ( puede ser azúcar blanca, morena o fructosa para diabéticos) para su conservación. Algunos libros ponen 1 kg de azúcar por kilo de fruta limpia, mi paladar no resiste eso y según con que fruta con medio kilo es suficiente, con 700 gr suele ser del agrado de todos.
- Poner 2 limones por kilo de fruta, ayuda a la conservación además de ser reforzante del sabor y evitar oxidación y pérdida de color.

lunes, 16 de junio de 2008

Menu para cada día

Hace un tiempo, hice una entrada con ¿Que hago para comer?, hoy trato de dar ideas de menu lógicos y equilibrados para una comida. Pero como dije el otro día, planificarlos es un poco absurdo. Un día tienes tiempo y otro no, un día tienes sobras y otro te faltan cosas y tu despensa tiembla. Y casi nunca sabes las circunstancias que vas a tener a la hora de preparar la comida. Al menos yo estoy en ese caso.

Otra cuestión a considerar es si vamos a comer en casa o nos tenemos que llevar el "tuper" ( la palabra fiambrera me gusta más pero no sé si todos la entenderiais). La próxima entrada es comida para llevar.

Los platos únicos ahorran mucho tiempo y pueden ser completos. Tengo la etiqueta de plato único, aunque siempre recomiendo una ensalada ligera acompañando. Otros añadiendo un poco más de algún componente, normalmente protéico, será un plato completo. En españa no nos sentimos a gusto si solo comemos un plato aunque lleve de todo, es algo que podemos ir cambiando poco a poco.

Platos que pueden ser únicos: arroz de carne o pescado, pasta con carne, o pescado, legumbres, menestra con huevo frito, patatas o verdura guisadas con carne o pescado, carne guisada o en salsa acompañada de pasta o arroz. A veces prima el ingrediente protéico y otras el saciante, tiene que haber de los dos. Ensaladas con patata, arroz o pasta, también son una buena solución.

En una comida con dos platos, si ponemos una sopa o verdura de primero, el segundo ha de ser mas consistente, de digestión más lenta, que no quiere decir pesada. Tenemos que evitar sentir nuestro estómago rugir a mitad de tarde o noche. Las verduras si las hacemos con besamel, serán más saciantes y los no amantes de lo verde las tolerarán mejor, ( el otro día leí que el 15% de los escolares no había probado una naranja, no hablaré de los que no habían probado espinacas).

Podemos hacer algunas fichas con las comidas más apetecibles, y ojearlas en momentos de baja inspiración. Actualizando esta idea, también sirve dar un paseo por la red, pero una vez encontrada nuestra receta, copia o apunta dónde está, pues, con la misma búsqueda no siempre sale lo mismo. Yo he despistado varias recetas por no tener esta precaución.

La etiquetas 1º plato o 2º plato, a veces me olvido de ponerlas, otras veces no está bien definido el concepto y no lo pongo, pero si las combinais algo sale. Mirar la despensa o el congelador también ayuda. Para los próximos Reyes pediré a mi hado madrino informático un combinador aleatorio de platos para formar un menú, no se si existe.

Como último recurso siempre queda preguntar al de al lado ( que puedes ser tu mismo) ¿Que hago de comer ahora mismo?, ¿ que me apetece?, hay días que tienes antojos.

viernes, 13 de junio de 2008

Decálogo del emancipado

A veces una planificación para paliar la falta de planificación, es muy útil. Resulta más práctico pensar un día para poder no pensar el resto del periodo, que nosotros consideremos útil para espaciar la compra, puede ser una semana o un mes.

Primer mandamiento, la despensa es muy importante, no siempre se tiene tiempo-ganas de ir a comprar. Optimiza el tiempo y compra todo lo "seco" una vez al mes, si tienes donde guardar.

- Un buen congelador con mucha capacidad, nos ayudará siempre. Incluso, a veces, una visita de/a madre caritativa, llena los congeladores de sus hijos sobre todo de comida cocinada. Si no uno mismo, el día que cocina lo hace en doble o triple, prepara la ración diaria y tenemos comida lista varios días. Las madres actuales también trabajamos y somos "emancipadas" currantes. Lo único que nos diferencia son los años de experiencia.

- El congelador es bueno que tenga verdura, carne y pescado crudo y cocinado. En las recetas puedes mirar la palabra congelar. Esto es lo ideal, pero si un día sobra acelga con patata, que normalmente no congelo, y veo que no la voy a poder consumir, la empaqueto y al congelador, cuando la saco está aceptable. Lo mismo digo con el arroz o la pasta, aunque alguien me dice que lo hace yo me resisto.

- No tires una sobra. Congela. Lo que un día te puede parecer sobra, otro día te sabrá buenísimo. Además te evitará trabajo un día sin tiempo/ sin ganas.

- Cuelga un papel en la cocina para apuntar lo que queda poco y se puede acabar en el largo periodo de tiempo que no vas a ir a comprar. La memoria no funciona, no compras lo que debes y compras lo que ya tienes.

- De vuelta del trabajo, piensa en la fruta y la verdura esto es mejor comprarlo en el pequeño comercio, suele ser más barato y la calidad mejor pues en la elección de variedades de una fruta no primará que resista el tacto de montones de personas que prueban cada pieza para ver si está madura.

A partir de aquí sois vosotros los que podéis añadir experiencias e ideas.

jueves, 12 de junio de 2008

Pisto casero

El pisto era comida de primavera verano, cuando las hortalizas están en el huerto, ahora es de todo el año, aunque no con todo el sabor.

Alguna vez, lo he hecho en olla exprés, teniendo mucho cuidado con los tiempos pues puede acabar en puré fácilmente al más pequeño de los descuidos.

Yo le pongo una patata para que llene más el estómago y también une los sabores. El pisto, como casi todo, en cada casa es distinto. Si alguien tiene sugerencias serán bienvenidas.

Puede servir de plato o guarnición, tanto de carne como de pescado.

1 patata, 2 pimientos verdes, 1 cebolla, 1 calabacín, 2 tomates maduros, 1 cucharilla de azúcar, 25 gr de chorizo, aceite y sal. Opcional 2 ajos, una lata de atún o 2 huevos.

Pelar y partir la cebolla en trozos pequeños. Partir a rodajas el calabacín ( la mandolina vuelve a ser útil) y el pimiento verde. En un puchero de fondo grueso, poner dos cucharadas de aceite y la cebolla partida, el pimiento verde y el chorizo partido a trozos pequeños. Añadir el calabacín, dar unas vueltas, rehogar unos minutos a fuego fuerte,bajar el fuego y tapar, dejar 5 minutos. En este punto se puede congelar.














Pelar y partir la patata a trozos pequeños (lascas, o rodajas partidas en tres o cuatro trozos) y 1 cucharilla de sal. Añadir al puchero, mover y tapar. Dejar 10 minutos.















Partir el tomate lavado a cuadritos, subir el fuego y añadirlo. Dar unas vueltas y cocer 5 minutos más. Añadir el azúcar y probar la sal y el punto de cocción de la patata. El tomate natural se puede sustituir por 4 cucharadas de salsa de tomate.

Opción 1: Incorporar 1 lata de atún, a mi me gusta más en escabeche o al natural pero que sea a vuestro gusto.

Opción 2: Batir los huevos y justo en el momento de servir, calentar el pisto y añadir el batido, apagar el fuego, dando unas vueltas y servir sin terminar de cuajar, lo hará con el calor residual

lunes, 9 de junio de 2008

Champiñones con queso

Hoy vamos de algo bueno y sencillo, es mas bien una guarnición o aperitivo que no da trabajo, pero si ponemos una buena cantidad, servirá de primer plato. Se puede hacer a la plancha o al horno, a la plancha requiere más aceite y por lo tanto calorías. Si usamos un queso no graso, pero que sirva para fundir, tendremos algo muy agradable muy bajo en calorías que alegrará un periodo de racionamiento, estamos en la época de penurias ante el espejo.

Como ya es habitual en mi os ruego no usar tranchetes o queso basura parecido.

12 champiñones, 50 gr de queso que funda bien, aceite y sal.

Si los champiñones son de los que venden con la raiz, limpiarlos. Si son de los que venden con el pie limpio, solo pasarles un paño húmedo.

Encender el horno con la resistencia superior a 200º. Una vez limpios, quitar el pie haciendo un poco de fuerza lateral y se separará sin problemas. Guardar los pies para otros usos (revueltos, añadir a carnes o simplemente salteados y servidos a la vez). Colocar los champiñones con las láminas hacia arriba en una fuente de horno. Partir el queso o desmenuzarlo si se puede, poniendo una pequeña cantidad dentro del champiñón, echarles unas gotas de aceite y meterlos al horno 5 minutos. servir inmediatamente.

Si los vais a hacer a la plancha, calentar una sartén, añadir un poco de aceite, ponerlos sin rellenar con las láminas hacia abajo, sacarlos, rellenar con el queso y luego terminarlos de hacer en el momento de servir con las láminas y el relleno hacia arriba.

Como siempre, las variaciones del relleno quedan a vuestra imaginación: cebolla frita, calabacín salteado, puerro..... El tipo de queso marcará el sabor final, los muy fuertes apagan el sabor del champiñón.

lunes, 2 de junio de 2008

Paquetitos de calabacín

Los probé ayer en un sitio de menú del día, por supuesto no pedí la receta pero es fácil de deducir. Hoy los he hecho en casa ( con alguna modificación) y han quedado estupendos. De verdad que para dos, cuesta menos de 30 minutos, me he controlado el tiempo.

El relleno como siempre, a vuestra imaginación, aprovechamiento de sobras incluidas, tanto de carne como de pescado o vegetales.

La clase de queso influirá de manera notable en el sabor final, por lo tanto elegidlo muy bien a vuestro gusto.

1 calabacín de unos 300 gr, 50 gr de carne picada, 1 cucharilla de harina, 50 ml de vino blanco, 1 hoja de laurel, 1 cebolla, 50 gr de queso.

Partir el calabacín longitudinalmente con un grosor de unos 2 mm, se hace muy bien con la mandolina. Poner 1 cucharada de aceite en una sartén amplia y colocar las rodajas a fuego medio 1 minuto por cada lado. Esto es para ablandar el calabacín, si queréis, un poco menos grado, también se pueden escaldar en agua hirviendo un par de minutos. Sacar y reservar en un plato.

En la misma sartén, saltear la cebolla partida a trozos pequeños, cuando este transparente, retirar la mitad. Saltear la carne y el laurel con el resto de la cebolla a fuego vivo hasta que justo cambie de color, añadir la harina, dar unas vueltas y echar el vino, mezclar. Cocer a fuego lento 5 minutos.

Extender una lámina de calabacín en la tabla de cortar, poner encima una cucharilla de carne y un poco de queso y enrollar, con cuidado. Coger otra lámina, colocar en sentido contrario y enrollar el paquete anterior de manera que queden cerrados los laterales. Poner en una fuente de horno. Hacer todos los paquetes y espolvorear de queso rallado. Meter al horno a 150 ºC, 10 minutos. Servir sobre la cebolla que hemos guardado. Esto también puede servir como tapa o aperitivo antes de la comida.

viernes, 30 de mayo de 2008

Espalda de cordero en hojaldre

Esta es una de mis recetas olvidadas. La tenía en el cajón de los recuerdos y el otro día revolviendo papeles encontré mis notas. Aunque esto es para más de dos personas, lo pongo por ser una receta muy vistosa y no demasiado trabajosa, con esta receta comen 4-5 personas con buena ración. También se puede hacer con pierna de cordero.

Por supuesto en el relleno se pueden añadir y quitar cosas, desde frutos secos, setas, olivas, todo tipo de vegetales (espinacas, calabacín...) y todo lo que nos parezca que va a quedar bien.

La carne hay que comprarla en la carnicería pues si nos dan la espalda deshuesada nos ahorrará tiempo y quebraderos de cabeza (en los super no la deshuesan), la anatomía del cordero es complicada. Y si además de deshuesarla, nos la abre dejándola lo más grande posible mejor todavía. ( esta vez se me olvidó decirselo, tuve que hacerlo yo).

La carne picada es mejor que sea solo ternera. El cordero es graso, la ternera lo compensará.

1 espalda de cordero deshuesada, 250 gr de ternera picada, 2 huevos, 25 gr de pan duro( unos 15 cm de barra) o rallado, 3 ajos, perejil, 50 ml de vino ( a gusto), pimienta y sal, 1 placa de hojaldre descongelada. Hilo de algodón para atar.

En un bol, poner el pan y el vino, picar los ajos y el perejil, añadir los huevos, reservando tres cucharadas de huevo batido y mezclar muy bien. Añadir la carne picada, sal y pimienta y mezclar.

Pedir al carnicero una espalda de cordero joven pero algo más grande que lechal, deshuesada y extendida. Si no lo ha hecho esto último, no es difícil de hacer, simplemente "abrir" las zonas más gruesas y desdoblarlas hacia el lado que no haya carne. Conviene quitar la grasa que se pueda eliminar con facilidad, teniendo cuidado no nos pasemos y rompamos el filete. Extenderla sobre el mismo papel de compra.


Colocar en el centro de la pieza la carne picada formando un cilindro y cubrirlo, ayudándonos del papel, con la espalda extendida. La cantidad de carne a poner, dependerá un poco del tamaño del cordero, es posible que sobre (yo he hecho hamburguesas encebolladas con el resto) si ponemos demasiada se saldrá, la carne picada debe estar cubierta por el cordero. Encender el horno a 200 ºC. Una vez formado el cilindro, atar la carne meter al horno 15 minutos, dar la vuelta y otros 10 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar.


Poner el hojaldre en una superficie plana y colocar encima la carne sin los hilos ( me doy cuenta ahora que lo he hecho al revés).

Humedecer los dedos y mojar las superficies de contacto del hojaldre. Envolverla con el hojaldre de manera que este cubra toda la carne ( yo la he puesto en diagonal). Poner la carne en la fuente de horno quitando el caldo de asado que pudiera haber ( guardar para añadir a la salsa), con la superficie del hojaldre sin uniones hacia arriba. Pintar el hojaldre con el huevo guardado y meter al horno 175º 20 minutos.


Sacar del horno y servir a rodajas. Se corta muy bien con un cuchillo de sierra. Aquí está servido con salsa de cebolla, Oporto y trompetillas secas, añadidas a la vez que el vino y triturada ( cantarellus lutences y tubiformes) a la que he añadido todos los caldos de asado del cordero. Las setas que acompañan son una aportación externa posterior.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Como atar una pieza de carne para asar

Como bien dice el dicho, una imagen vale más que mil palabras. Voy a tratar de grabar y explicar cómo se ata una pieza de carne.

El proceso que vais a ver en el siguiente video se puede aplicar a cualquier tipo de carne. En el caso que nos ocupa, la cosa se complica un poco porque es una espalda de cordero rellena, y a la vez que la atas hay que mantener el rollo para que no se salga el relleno. Por eso es más cómodo hacerlo sobre papel que sobre una tabla, ya que el papel acompaña a la pieza. Si no os consideráis capaces de hacer una espalda rellena, podéis empezar por un solomillo de cerdo, que es pequeño y fácil.


video


Por si no queda claro con el video, una explicación a lo 'tradicional': 1) con un hilo de algodón rodear la pieza de carne en uno de los extremos y atar un nudo apretado, dejando el hilo del extremo largo. 2) A continuación rodear otra vez la carne a una distancia de unos 5 cm de la anterior, pasando el extremo del ovillo por dentro , estirando bien para darle tensión. Repetir la operación hasta llegar al final de la carne. Los movimientos son como los de atar una caja. 3) giramos la carne rodeando la punta de la carne con el hilo. 4) Llevaremos el ovillo hasta la primera pasada de hilo y vamos pasando el extremo del ovillo por la parte superior de los hilos que cruzan la carne, sacándolo por la inferior para subirlo al cruce siguiente. Repetir la operación hasta llegar al final de la pieza de carne, donde lo ataremos con el extremo largo que hemos dejado al principio, pasando el hilo por la punta de la carne. Esto último es muy importante si es una pieza rellena.

martes, 27 de mayo de 2008

Cuajada con nata y arrope

Este postre lo probé por primera vez en casa de una amiga que tiene fácil conseguir arrope casero, los demás nos conformaremos si lo podemos encontrar o bien sustituirlo por azúcar quemado. Si además de arrope casero tenemos cuajada de verdad ya no podemos pedir más.

Para los no muy golosos es el postre ideal porque une el ligero sabor dulce de la cuajada con el del arrope y su toque amargo.

El tiempo de preparación: 5 minutos.

2 cuajadas, 100 ml de nata montada o crema de leche, arrope a gusto.

Se puede preparar de manera individual o en una fuente. Volcar las cuajadas en el recipiente cubrir con la nata y decorar con el arrope. Si somos golosos endulzar la cuajada antes.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Berenjenas fritas

La primera vez que comí este plato fue en Córdoba. Mis amigos de allí me llevaron de tapas y esa fue para mi un redescubrimiento de la berenjena.

Es una manera original de presentar la berenjena, distinta a la forma tradicional rellena o rebozada, y puede servir como acompañamiento en lugar de patatas fritas, pues es fácil y rápida de preparar (que no baja en calorías, pero está buenísima).

Suelo usar harina de rebozar pero si no tengo, la sustituyo por 4 cucharillas de harina normal mezclada con una cucharilla rasa de levadura en polvo.

Hoy nos hemos comido una berenjena entre dos, teóricamente era solo acompañamiento ( había hecho solo media) pero la hemos disfrutado tanto que ha sido plato.

1 berenjena, harina de freír, aceite y sal.

Lavar la berenjena partirla a rodajas de unos 5 mm y después partir en sentido contrario para hacer bastones ( como patatas fritas). Poner las berenjenas en un bol y cubrir con agua y 1 cucharilla de sal ( no hace falta que este mucho rato).

En una sartén profunda ( si tenéis freidora pequeña mejor, si no un cazo pequeño de fondo grueso puede servir) calentar el aceite, tiene que haber al menos, unos 5 cm de profundidad. Sacar las berenjenas del agua y escurrirlas de manera que queden húmedas pero sin gotas de agua ( secaros las manos o acabarán llenas de masa de harina). Pasar por harina de manera que todos los lados queden cubiertos. Sacudir el exceso de harina ( podéis meterlas en una bolsa y agitar).

Freír las berenjenas en cantidades adecuadas al tamaño de la sartén. El aceite tiene que estar caliente al echarlas y luego bajar un poco la temperatura para que no se quemen. En cuanto se empiecen a dorar, sacarlas de la sartén bien escurridas de aceite, a un plato con papel de cocina e inmediatamente pasarlas a otro plato ( si no se pondrán blandas) añadirles sal y comer inmediatamente.

martes, 20 de mayo de 2008

Solomillo de cerdo en salsa de nueces

Esta receta, la suelo hacer con solomillo de cerdo porque es la pieza entera que más se adapta por su tamaño a la unidad familiar, las otras son demasiado grandes pero no hay ningún problema en hacerlo con babilla, que suele pesar sobre 1kg; unicamente hay que adaptar el tiempo de horno.

Esto es para tres, se puede guardar por raciones en el congelador para otro día, pero como toda pieza que se hace en el horno es mejor que sea un poco grande.

1 solomillo de cerdo, 100 ml de jerez seco, 50 gr de nueces peladas, 100 ml de crema de leche, 1/2 cebolla, 50 ml de cognac ( opcional).

Poner en adobo el solomillo unas horas en el jerez ( si no tienes tiempo se puede hacer directamente). Escurrirlo y guardar el vino de adobo.

Si tenemos una fuente mixta, que resiste el fuego y el horno, dorarlo por todos los lados al fuego unos minutos. Si solo tenemos fuente de horno, meterlo a horno máximo 5 minutos dándole la vuelta cuando se haya dorado por un lado. En ambos casos, depués, regular el horno a 175º.

Añadir el vino de adobo y hornearlo 15 minutos.

Mientras tanto, en una sartén sofreír la cebolla picada, cuando ya haya ablandado, añadir las nueces picadas y saltear a fuego suave. Si usamos coñac, añadirlo y flambearlo ( es decir prenderle fuego). Una vez consumido todo el alcohol (el fuego de la fuente se apagará), bajar el fuego y añadir la crema de leche poco a poco ( no tiene que hervir). Si la queremos más clara la salsa, añadiremos un poco de leche.

Sacar el solomillo, quitarle el hilo si lo hemos atado y partir la ración que nos vayamos a comer, disponiendolo en un plato con la salsa de nueces. Podemos poner una cucharada de espaguetis como guarnición.

viernes, 16 de mayo de 2008

Salsas para vegetales crudos

Ahora que viene el verano, comer vegetales crudos es más apetecible, en parte por el calor, en parte por no pasar rato en la cocina. Todo se puede preparar con antelación y conservar en la nevera.

Este es un buen entrante para esas reuniones en las que de manera informal te sientas alrededor de una mesa simplemente a charlar, la cena es la excusa para reunirte con tus amigos.

El asunto consiste en poner en una fuente central vegetales en su mejor estado de frescura y maduración, partidos a bastoncitos o trozos que se puedan coger con los dedos y sin mancharse, meterlos en la salsa.

Vegetales base a elegir según el gusto: zanahoria ( procurad que sean poco leñosas), coliflor ( uno de los mejores incluso para los que no les gusta), pimiento rojo, pimiento verde, calabacín, hojas de endivia, cebolla tierna.

Las proporciones pueden variar, si la probamos, podemos decidir que sabor queremos que predomine.

Salsas básicas a modificar por cada uno para adaptarlas a su gusto:

- Las cantidades las adaptaremos a los comensales, estas son para unos 150 ml de salsa. Si la queremos ligera aumentaremos la proporción de yogur.

- Todos los ingredientes los mezclaremos muy bien, si queremos podemos pasarle la batidora o partirlos muy pequeños.

- Combinaremos 5 cucharadas de mayonesa, medio yogur natural sin azúcar, 1 ajo pequeño bien machacado, si tenemos unas gotas de salsa Perrins o de soja, pimienta molida y hierbas a gusto: orégano, salvia, hinojo....

- Salsa de pesto disminuyendo la cantidad de espinacas para que sea menos espesa.

- Mayonesa o yogur con crema de queso y trozos de cebolla muy picados.

- Mayonesa o yogur con medio huevo duro picado, espolvoreado de curry en polvo, una ralladura de gengibre fresco ( esto con cuidado da mucho sabor) o ajo picado.

- A cualquiera de ellas se le puede añadir pimentón dulce o picante, dará color y sabor.

- Mayonesa, yogur y mostaza a gusto. Si usamos mostaza en polvo, aumentar la cantidad de yogur.

- Yogur, un poco de crema de queso o 1 quesito y queso azul ( la variedad dependerá del gusto y del precio). Esto pasado por la batidora.

- Si queremos un toque vinagrillo, también a cualquiera de ellas, añadir pepinillos picados o alcaparras ( a mi no me van mucho estas)

Una vez cogida la idea, ya podemos personalizar nuestra salsa, combinando n elementos de n en n. La base es siempre parecida algo cremoso suave, sin mucho sabor propio.