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martes, 22 de noviembre de 2011

Lasaña de chipirones



Esta es una receta que vale la pena hacer más raciones y congelar para otro día darnos una alegría por tener una estupenda comida lista al momento.

Me estoy reconciliando con las placas de lasaña precocidas, se ahorra mucho trabajo y han mejorado bastante.

El precio si usamos calamar congelado, es muy barato, si usamos del grande y fresco es más alto. En este plato creo que no se diferencian mucho.

12 placas de lasaña, 750 gr de chipirón o calamar, 3 cebollas, 6 alcachofas, 6 sobre de tinta, 300 gr de salsa de tomate, 2 hojas de laurel, 100 ml de vino blanco. Opcional 250 gr de champiñones.

Pelar y partir muy pequeña la cebolla. En una sartén poner 5 cucharadas de aceite y sofreír la cebolla a fuego suave con una hoja de laurel. Mientras tanto, limpiar los calamares y partirlos a trocitos muy pequeños. Cuando la cebolla este hecha, retirar a un plato cuatro cucharadas, y añadir los calamares, saltearlos unos 2 minutos.

Pelar y partir las alcachofas longitudinalmente. Hacerlas a la plancha en una sartén con un poco de aceite, a fuego medio. Para que no queden grasas, se añade el aceite necesario poco a poco.

Si los vamos a usar, saltear los champiñones medio minuto por cada lado a fuego fuerte.

En una fuente honda de horno, añadir salsa de tomate suficiente para formar una fina capa. Colocar encima las placas de lasaña ( atención algunas marcas hay que ponerlas a remojo un tiempo), extender una capa de calamares y cebolla, cubrir con otra capa de placas.



Encima pondremos las alcachofas y también cubriremos con placas. Así hasta acabar con nuestros materiales. Hay que añadir el relleno con algo de líquido para que las placas de lasaña queden bien cocidas.



Para hacer la salsa pondremos en una sartén la cebolla guardada, añadiremos la salsa de tomate restante, el vino blanco, otra hoja de laurel y por supuesto la tinta. Dejaremos evaporar unos 5 minutos y trituraremos todo menos el laurel. La salsa tiene que tener un toque de espesor pero hemos de tener en cuenta que la lasaña precocida absorbe líquido y necesita para cocer una salsa clara.

Cubrir la lasaña con la salsa. Si has llegado con la pasta hasta el borde de la fuente, viértela con mucho cuidado pues resbala por encima sin penetrar y se sale. Hasta aquí se puede hacer con antelación y también puede ser un buen momento para congelar lo que no vamos a consumir en el día.

Cocer a horno 20 minutos a 170º C.


Como podéis ver yo hice dos fuentes. En la grande se me olvidó hacer la foto, esta es la de congelar. La foto queda un poco fea pero es que la superficie es toda negra. Se puede adornar con pimiento rojo.

lunes, 4 de abril de 2011

Bolitas de queso y dátiles



Estos días va a ir de aperitivos pues ha sido mi tarea el último fin de semana. Fácil y sobre todo muy cómodo pues se puede hacer con tanta antelación como se quiera... siempre que tengas sitio en el congelador que puede ser mi problema. Pido disculpas por la pegatina que puse al queso para tapar la marca pues no me gusta la propaganda encubierta, aunque nadie me paga pero no ha servido de mucho, he tenido que tirar de fotoshop.

Los aperitivos no son para dos personas pues se suelen hacer para comidas con más gente. El número de bolas dependerá del tamaño. Las cantidades son orientativas y con estas cantidades me salieron unas 40 bolitas pequeñas fáciles de meter en la boca de una vez.

Si el jamón está curado no es flexible para adaptarse a la bolita cosa que me pasó como se puede ver con algún borde del jamón. No los iba a tirar por feos¡¡.

media tarrina de queso crema, 15 dátiles naturales, 50 gr de nueces molidas o muy picadas, 150 gr de jamón muy fino y no muy curado.


Mezclar en un bol el queso crema, los dátiles sin hueso y picados y las nueces.



Cortar el jamón en cuadrados. Poner un poco de la mezcla en el centro y envolver con el jamón formando una bola. Se puede mejorar la forma rodándola como si fueran albóndigas.

Colocar en una bandeja, envolver en film y meter en el congelador. Para que ocupe menos sitio, podemos poner varias capas separadas por un plástico de cocina.

Sacarlas 10 minutos antes de consumir. Se consumen todavía muy frías.

lunes, 31 de enero de 2011

Aguacate relleno





Por fin pongo algo salado, una buena entrada para una cena rápida. Los aguacate tienen que estar maduros, habitualmente hay que comprarlos tres o cuatro días antes de su punto óptimo de consumo.

Como todos los rellenos, los ingredientes pueden variar según lo que haya en nuestra nevera.

1 aguacate maduro, 8 palitos de surimi, 1 tomate, 2 hojas de lechuga, aceite y sal. Otros ingredientes posibles: gambas, huevo duro, olivas negras, salsa mayonesa o rosa, trozos de pollo asado o cocido, un poco de patata.

Hacer un corte por la mitad longitudinal del aguacate y girarlo un poco para separar las dos mitades. Retirar el hueso. Con una cuchara, raspar la pulpa retirandola a un bol. Partir los palitos de surimi, el tomate y la lechuga. Mezclar todo con el aguacate reservando algo para colocar encima, añadir sal y aceite ( poco pues el aguacate ya es cremoso).

Rellenar las mitades de aguacate con la mezcla, colocando encima lo que hayamos reservado para adornar. Si queremos, poner un bolo de salsa mayonesa aunque ya sabéis que yo uso poca y siempre casera.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Zamburiñas a la plancha

Solo las había comido en lata y realmente no eran mi aperitivo preferido hasta que un día en una de esas escapadas que suelo hacer, en un restaurante de Lugo, uno de mis amigos las pidió para picar al centro de la mesa, no podía reconocer el sabor que yo tenía almacenado en mi cerebro de las zamburiñas de lata con la delicia que tenía delante.


La cocina gallega puede ser muy sencilla pero con su maravillosa materia prima tampoco hay que complicarse mucho la vida, punto exacto de cocción y un poco de aliño.


Encontré unas zamburiñas congeladas ( no es fácil encontrarlass frescas en mi zona) a precio razonable, que quedaron muy dignas cocinadas como las gallegas. Esta receta puede servir para cualquier concha.


6 zamburiñas. 2 dientes de ajo, aceite y sal.


Las zamburiñas congeladas salen abiertas y limpias pero conviene mirar por si tienen algo de arenilla. Pelar y picar muy pequeños los ajos mezclarlos con un poco de sal y aceite.


Calentar la plancha a alta temperatura, añadir unas gotas de aceite justo donde vas a poner la zamburiña con la carne tocando la plancha caliente. Después de 1 minuto, darles la vuelta de manera que sea la concha la que esté en contacto con la plancha. Añadir una cucharilla de aceite mezclado con ajo y dejar en la plancha 2 minutos.




Pasado este tiempo, sacar del fuego con cuidado para que no se caiga el jugo que habrá soltado llenando la concha, añadir un poco de sal. Servir inmediatamente


domingo, 13 de junio de 2010

Judías o garbanzos con sepia



Bueno, bonito y no demasiado caro. Así es esta receta. Uno de esos días que comes pescado y te dicen si quieres las espinas y demás restos, sueles decir no. Si lo piensas un poco con muy poco más tienes un plato que va bien incluso en verano.

Como ya es habitual si no tenéis salsa de tomate hecha se puede sustituir por tomate rallado salteado en una sartén.

Yo compré una sepia grande, el saco lo hice a la plancha y las aletas y patas las puse en el guiso.



El caldo de pescado si lo tritutáis queda más sabroso luego hay que colarlo muy bien. El pescado que pongáis en el caldo será importante para el sabor. No hace falta poner mucha cantidad, unas espinas, las cáscaras de las gambas y una zanahoria será suficiente.

Logicamente, el tiempo variará si utilizáis legumbre cocida por vosotros o de bote. Pongo el tiempo de las de conserva.

200 gr de garbanzos o judías blancas cocidas ( o de bote, al natural y de buena calidad), 100 ml de caldo de pescado, 3 cucharadas de salsa de tomate, 1/2 cebolla, 200 gr de sepia, 4 gambas grandes o varias pequeñas, 1 hoja de laurel.


Pelar y partir la cebolla a trozos muy pequeños. Lavar y pelar las gambas guardando las cáscaras para el caldo. Partir la sepia a trozos pequeños.

En un puchero mediano poner 3 cucharadas de aceite, saltear las gambas justo hasta que cambien de color. Retirarlas a un plato. En el mismo puchero saltear la sepia y retirar al plato. Añadir ahora la cebolla picada, saltear a fuego medio. Cuando esté blanda añadir la salsa de tomate y la hoja de laurel. Añadir la sepia pero no las gambas.

Incorporar la legumbre cocida bajando el fuego de manera que solo mantenga el hervor. Añadir el caldo de pescado y mantener al fuego unos 10 minutos.



Servir y colocar las gambas encima de la legumbre. Si lo dejáis reposar unas horas como cualquier guiso gana en sabor. Si algo queda se puede congelar en raciones.

lunes, 3 de mayo de 2010

Guisantes con jamón



Este es un plato de todo tiempo gracias a las conservas pero en primavera la tentación de los guisantes naturales es demasiado fuerte como para elegir las latas.



Si usamos conservas es preferible elegir los guisantes de clase muy finos si queremos tener una piel fina.Es conveniente, mediante el infalible método de prueba/error, fijarnos en una marca que nos guste, hay mucha diferencia de unas a otras.

También hay congelados pero yo al menos no he encontrado unos suaves todos los que he probado son "pellejudos".

Si usamos guisantes naturales, necesitaremos unos 800 gr. para dos personas, si son en conserva o congelados con unos 300 gr. será bastante. El tiempo aumentará en unos 15 minutos si usamos los guisantes naturales

300 gr. de guisantes (800 con vaina), 1 cebolla, 50 gr. de jamón o panceta, dos patatas pequeñas, aceite y sal. Opcional: huevo frito, pimientos rojos asados, trozos de chorizo frito...

Pelar los guisantes si son naturales, escurrirlos muy bien si son en conserva. Cocer y escurrir si son congelados o naturales.

Pelar y partir la cebolla muy pequeña. En una sartén poner tres cucharadas de aceite a fuego suave. Sofreír en ella la cebolla y si usamos panceta reducir un poco la cantidad de aceite añadiéndola ahora para que aporte su grasa. Cuando esté casi hecha, añadir el jamón.

Pelar y partir a dados la patata. Freír y reservar bien escurrida.

Unos minutos antes de comer, incorporar los guisantes a la sartén, dándoles vueltas con mucho cuidado para no romper la piel, añadir las patatas fritas y servir. Si elegimos una o varias de las opciones que vienen en ingredientes, tendremos un buen plato único.



Hay una variante que tiene un poco de salsa: cuando la cebolla esté hecha echar una cucharilla de harina, impregnarla con el aceite y añadir poco a poco unos 50 ml de agua de cocer los guisantes o vino blanco suave, moviendo suavemente. Dejar cocer unos 5 minutos y añadir los guisantes y las patatas.


lunes, 29 de marzo de 2010

Borrajas con almejas

Quizá a muchos lo de borraja os suene como algo raro pero por mi lugar es algo común de uso diario como comida, en otros sitios se considera planta medicinal. Las variedades antiguas eran costosas de preparar porque necesitaban eliminar partes muy duras. Las variedades actuales solo necesitan partirlas a trozos.

En esta receta solo se emplean los tallos, algunas hojas más tiernas se pueden usar en croquetas empaquetadas o crespillos (hojas de verdura rebozadas) por ejemplo.

Si no tienes disponibles borrajas, puedes sustituirlas por alcachofas.

Hay cocineros que sumergen la verdura en agua con hielo para que se enfríe rápido y conserve mejor el color, cuecen mucha cantidad y la tienen preparada para servir por raciones. Si estás en un restaurante, tiene su sentido pero si cocinas para tu casa, no tiene sentido remojar y diluir los sabores de la verdura, hay métodos más conservadores para el rápido enfriamiento. Para conservar el color es mejor estar muy atento a los tiempos de cocción.

800 gr de borraja, 250 de almejas, 1 ajo, aceite y sal.

Poner las almejar en remojo cubiertas de agua con una cucharada de sal si es posible un par de horas antes sobre todo si vemos que el envase de compra hay restos de arena.

Quitar las hojas a la borraja y partir los tallos en trozos de unos 3-4 cm. Si alguno tiene la cutícula muy dura retirarla ( pondré un vídeo de como limpiarla).

Poner un puchero de tamaño proporcional a la cantidad que vamos a cocer con unos 8 cm de agua fría y una cucharilla rasa de sal. Cuando hierva, echar la borraja y cocer unos 8 minutos. Esto depende de la calidad de la borraja y de la época del año ( en resumen de la madurez), tiene que ser fácil de pinchar pero ofreciendo algo de resistencia. Sacar inmediatamente del agua caliente y extenderla para que se enfríe rápido y así conserve su color verde brillante. Guardar un vaso del agua de cocción.

Sacar las almejas del agua y ponerlas en un escurridor.

En una fuente resistente al fuego o una sartén grande, poner 2 cucharadas de aceite y un ajo partido a rodajas a fuego suave. Antes de que tome color, añadir las almejas subiendo el fuego y dando unas vueltas. Retirarlas a un plato conforme se vayan abriendo.

Incorporar la borraja a la fuente a fuego bajo, añadir el agua de borraja ( la cantidad depende de como nos guste de caldoso el plato) y cuando vuelva a hervir, añadir las almejas. Cocer un par de minutos y ya nos podemos sentar a la mesa.


Si nos gusta la salsa un poco trabada, podemos añadir una cucharilla rasa de harina antes de las almejas.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Alcachofas con tomate al natural

Esta receta es un deducción de lo que comí el otro día en una cena. Hoy he probado a hacerla yo en casa y no ha estado mal. El contraste frío-caliente, dulce-ácido del tomate y la alcachofa es una sensación agradable en la boca.


6 alcachofas, 50 gr de jamón serrano, 1 tomate, aceite, pimienta, sal, perejil

Limpiar las alcachofas, partirlas en 6 trozos, sumergiendolas en un recipiente con agua y un poco de vinagre o limón conforme las vamos limpiando. Poner un puchero con agua y una cucharilla de sal a hervir. Cuando el agua empiece a hervir, sumergir las alcachofas y cocerlas unos 10-15 minutos, dependiendo del tipo de alcachofa. Escurrirlas muy bien y si queremos, ponerlas en un recipiente con agua y hielo para que se enfríen y no pierdan color.

Partir el jamón a tirillas finas. Rallar el tomate, aliñarlo con aceite, sal y pimienta.


En el momento de servir, poner en una sartén 3 cucharadas de aceite y saltear un poco el jamón, añadir las alcachofas bien escurridas y apagar el fuego.

Verter el tomate rallado por encima y servir.

martes, 6 de octubre de 2009

Sepia con habitas y níscalos

Ya sabéis que estos días las setas son las reinas de mi cocina. Las mejores las hago simplemente a la plancha y las más grandes las guiso de todos los modos que se me ocurren. Este es uno de ellos.

El níscalo o robellón y también otros nombres es una seta muy común en otoño que se puede encontrar en las fruterías a precio razonable.

Sirve de plato principal, está muy bien equilibrado nutricionalmente y se puede hacer con antelación.

1 bote de habitas, 2 sepias pequeñas o 1 grande, 300gr de níscalos u otra seta de textura fuerte, un trozo de grasa de jamón y 25 gr de jamón, aceite y sal. Opcional cebolla sofrita.

Limpiar los níscalos y partirlos a trozos que sea cómodo meterlos a la boca. Limpiar la sepia, hacerle unos cortes en los bordes para que no se "rice". Escurrir muy bien las habitas. Si usamos cebolla pelar y partir muy pequeña. Sofreirla.

En una sartén amplia poner dos cucharadas de aceite, la grasa de jamón y el jamon partido pequeño, saltear los níscalos a fuego fuerte 3 minutos aproximadamente. Retirarlos a un plato.



En la misma sartén, saltear las habitas con tres cucharadas de aceite a fuego fuerte un par de minutos. Cuidado al moverlas porque se rompen, saben igual pero quedan muy feas en el plato. Alguna seguro que se despelleja un poco al tostarse. Retirar al mismo plato.



Seguimos en la misma sartén, añadimos dos cucharadas de aceite y a fuego muy fuerte hacemos las sepias a la plancha y las partimos a trozos.

En el momento de servir, Juntar los tres ingredientes, añadir la sal y calentar a fuego fuerte moviendo con mucho cuidado. Listo para comer.

miércoles, 22 de julio de 2009

Pimientos rellenos de calamar

Este plato es una variación de los calamares en su tinta. Da un aire distinto, se puede hacer completamente con antelación y lo que sobre congelar. También se puede usar El sobrante de un día de chipirones.

media receta de calamares en su tinta, troceando los calamares, 10 pimientos rojos para rellenar.

Abrir la lata y escurrir los pimientos. Coger a cucharillas los trozos de calamares con poca salsa y meter con cuidado de no romper el pimiento. Colocarlos en una fuente. Cuando tengamos todos los pimientos rellenos, cubrir con la salsa que ha quedado en el puchero. Hasta aquí se puede hacer con antelación.


Calentar el horno a 150º, meter la fuente con los pimientos y cocer 20 minutos. Se puede servir con arroz blanco

lunes, 27 de abril de 2009

Espinacas con pasas y piñones



Como estamos en primavera va de verduras. Las espinacas congeladas van bien para tenerlas como reserva en casa pero cuando tengáis ocasión comprad un manojo de frescas, vale la pena. Su preparación cuesta muy poco esfuerzo.

Para que las espinacas conserven su color verde brillante, hay que cocerlas el tiempo justo y después, escurrir inmediatamente. Si no las vamos a comer inmediatamente, enfriarlas rápido. Hay gente que las sumerge en agua con hielo, yo no llego a tanto, pienso que pierden sabor con tanta agua.

Sirve tanto como plato como guarnición y aunque yo lo prefiero así, en lugar o además de piñones y pasas, se pueden añadir jamón, gambas...

1 manojo de espinacas, 2 cucharadas de piñones, 2 cucharadas de pasas, 1 ajo, aceite y sal.

Poner un puchero de forma alta a ser posible, con unos 5 cm de agua a hervir.

Para limpiar las espinacas: llenar un recipiente grande con agua o poner el tape del fregadero. Cotar el tallo en el punto que se unen todos para formar el manojo, meterlas en el agua. Cuando hemos cortado todos los tallos, mover un poco con la mano para facilitar que la tierra se desprenda y ponerlas en un escurridor cogiéndolas con la mano sin volcar el agua para que la tierra se quede en el fondo del agua que tiramos.

Cuando hierva, echar las espinacas chafandolas un poco para que todas queden sumergidas en el agua hirviendo. Cuando empiece a hervir otra vez, contar 3 minutos y escurrir.

Mientras tanto, pelar el ajo y en una sartén grande poner 3 cucharadas de aceite, el ajo partido, a fuego medio. Cuando se empiecen a dorar, añadir los piñones, dar unas vueltas, añadir las pasas. Apagar el fuego.

En el momento de servir, incorporar las espinacas escurridas y saltear todo junto a fuego medio un par de minutos.


Otra opción es cambiar las pasas por arándonos rojos secos u otra fruta pasa.

lunes, 2 de marzo de 2009

Budin de berenjenas con magret de pato


Otro plato de "cacharreo" pero con resultados muy reconfortantes. Si a alguien no le gusta la berenjena o le apetece cambiar, lo puede sustituir por calabacín. También el magret o pechuga de pato se puede sustituir por perdiz, pichón o simplemente pollo. En todos los casos tenemos que tener en cuenta que los cambios de ingrediente suponen cambio de sabores.

El budin se puede hacer en moldes individuales o uno grande como el que yo he hecho hoy, me resulta más cómodo aunque es más difícil de desmoldar entero. Si lo hacéis para dos cualquiera de las dos opciones será manejable. El de la foto es para 6 de buen comer. Aquí si que he empleado huevo en el relleno porque el molde es muy grande.

La berenjenas se pueden pasar por harina pero absorben más aceite. Yo he usado la misma sartén para todo para ensuciar menos, pero si no tienes mucho tiempo como hoy tenía yo, puedes trabajar con varios fuegos a la vez. El budín de berenjena también se puede hacer sin magret y servir de guarnición o de primer plato.

Las berenjenas las lavo con un poco de jabón porque como son de invernadero ( se utilizan muchos más productos fitosanitarios) y comemos la piel, prefiero arrastrar un poco más. Hay variedades de berenjena que tienen un fondo de sabor amargo y si las dejamos unos 15 minutos con sal lo pierden. La verdad es que hace tiempo que no me encuentro con este tipo de berejenas.

Se puede hacer en el microondas o en el horno.

2 berenjenas, 1/2 cebolla, 200 gr de champiñón, 1 magret de pato, 100 ml de Oporto, 1 cucharilla de harina. Opcional 1 huevo.

Lavar muy bien las berenjenas. Quitarles las puntas con holgura y partirlas longitudinalmente de un grosor de unos 2-3 mm. Ponerlas en una plato llano espolvoreandolas con sal. Las dos o tres primeras rodajas y las últimas, partirlas a dados así como también las puntas.















Pelar y partir pequeña la cebolla y los champiñones. Cortar las dos puntas del magret, quitarles la piel y partirlas a trocitos muy pequeños.
















En una sartén amplia, poner dos cucharadas de aceite y hacer la berenjena, por tandas, a la plancha a fuego medio. Añadir el aceite necesario poco a poco, para controlar un poco la cantidad que chupa. Cuando estén hechas todas las rodajas saltear los dados. Reservar todo en platos.

En la misma sartén, saltear la cebolla picada y después de sacarla, los champiñones partidos pequeños. Saltear los trocitos de magret, justo que cambien de color. Todo esto se puede guardar junto a la berenjena partida a dados. Si queremos tener más seguridad en el desmoldado, añadiremos a esta mezcla un huevo.

















Buscar un molde apto para microondas u horno, depende de donde lo vayamos a cocer. Forrarlo con las rodajas de berenjena de la manera que indica la foto y repartir el relleno. Doblar las rodajas de berenjena para cubrir el relleno.

















En la misma sartén poner una cucharilla de aceite y la cucharilla de harina ( se puede sustituir por maicena o fécula de patata) a fuego suave. Dar unas vueltas y añadir el Oporto poco a poco. Añadir 50 ml de agua o caldo y dejar cocer 5 minutos.

Si utilizamos el microondas: Como sabéis cada uno es un poco distinto y depende mucho de la cantidad. Como orientación, para moldes individuales: dos minutos a máximo, dejar reposar 5 minutos y luego otros dos minutos al 75%. A partir de aquí, de minuto en minuto al 75%, miráis.

Si utilizamos horno: Encender el horno a 180º. En una fuente de horno honda, poner agua para hacer un baño María, meter allí los flanes. Estarán hechos en unos 20-25 minutos. También depende del tamaño y el material del molde. Lo más rápido el metal, luego el vidrio y luego la silicona. Hasta aquí se puede hacer con antelación y también congelar.
















En el momento de servir, poner una plancha o sartén a fuego fuerte. Hacer unos cortes en la grasa del magret para facilitar la pérdida de grasa, los podemos hacer romboidales para darle un aire artístico, aunque en este plato casi no se notará. Poner el magret por la parte de la grasa y bajar a fuego medio, se puede ir quitando con una cuchara si hay mucha grasa . Pasados 4 minutos, darle la vuelta, esperar 2 minutos. El magret si se hace mucho quedará seco y duro. Partirlo a rodajas ( en el sentido más corto de la pechuga) de 5 mm de grosor.















Poner en los platos un molde o rodaja de pastel de berenjena con lonchas de magret y un poco de salsa. Quizá queda más bonito en molde individual pero si somos muchos es más cómodo para mi así. Y además está igual de sabroso.

Añadido posterior, queda mas jugoso sin huevo y poco hecho.

jueves, 26 de febrero de 2009

Ensalada variada con vinagreta de café

He hecho un cursillo de cocina, todos necesitamos reciclarnos y además me lo paso bien, con el tema monográfico aprender a usar nuevos ingredientes en recetas tradicionales. Ya he hecho dos cosas pero como quiero introducir modificaciones, las iré poniendo poco a poco. Como todas las recetas de profesional ,"cacharrean" más de lo que solemos hacerlo en la vida diaria. Además os prometo que he tratado de simplificarla.

En la receta original usa tupinambo, un bulbo de una flor, que según dijo antes se usaba mucho en España, al menos en esta zona y por ello tiene hasta nombre propio. Yo la compré en una tienda de alimentación china pero también la venden en algunas fruterías según dijo. Si no encontráis o utilizáis la nevera para esta idea ( las recetas son eso, ideas), se puede sustituir por patata. Si no tenéis puerro, con cebolla tierna también sale bueno y si tampoco cebolla normal. Como yo lo hice nada más llegar hubo muchas sustituciones y seguía estando buena.

Las proporciones de la vinagreta se pueden modificar según vuestro gusto, el primer día seguir estas medidas y luego cada uno a su gusto.

1 puerro, 1 zanahoria, 1 cebolla tierna pequeña, 2 tupinambos,6 langostinos, 1 lechuga (lolo, hoja de roble o la que nos guste), ajo, perejil, pimienta, sal.
Para la vinagreta: 3 cucharadas de agua, 4 cucharadas de aceite, 1 cucharada de vinagre de Módena, 1 cucharada de azúcar, 1 cucharada rasa de café soluble.


Vinagreta de café: mezclar en un puchero pequeño o sartén, el agua, azúcar y café, evaporar a fuego suave hasta que este cremoso. Añadir el vinagre y aceite, mezclar bien.


Pelar los langostinos. Partir el puerro en longitudinal, juliana( a tiras) muy fina, Pelar los tupinambos y partirlos a dados.Pelar las zanahorias y con un pelapatatas o la mandolina partirlas a láminas finas, también podemos si nos resulta más fácil, rallarlas gruesas. En un puchero con agua y un poco de sal, cocer los tupinambos justo hasta que pierdan la rigidez. Escaldar un momento las zanahorias. Escurrir todo.

En una sartén amplia, poner dos cucharadas de aceite y a fuego vivo, saltear la cebolla un par de minutos. Retirar la cebolla y en la misma sartén, poner otra vez aceite y saltear el tupinambo y luego la zanahoria. Colocar todo en una ensaladera para que se enfríe. Seguimos en la misma sartén añadimos un poco de aceite, el ajo picado, perejil y salteamos a fuego vivo, los langostinos justo hasta que cambien de color.

En una sartén pequeña y honda poner 2 cm de altura de aceite a calentar a fuego medio. Pasar el puerro por harina y sacudirlo bien para que suelte la sobrante. Freírlo, muy atentos para que no se queme, hasta que se dore. Escurrirlo. Escurre mejor en un colador, el papel absorbente lo pone blando.

Mezclar todos los ingredientes con la lechuga cortada y aliñar con la vinagreta. El puerro como está crujiente, lo pondremos encima para que mantenga su textura.

El tupinambo no debe ser tan desconocido, al pasar el corrector ortógráfico, lo ha dado como correcto a pesar de lo malo que es este corrector, me da como desconocidas palabras muy corrientes.

viernes, 13 de febrero de 2009

Fondue de queso



Nos parece un plato complicado pero no lo es en absoluto. Tampoco es imprescindible el aparato de fondue comercial, se puede hacer en un puchero pequeño, eso sí, de fondo grueso para que no se agarre. Para carne es importante que el puchero sea profundo y se puede poner alrededor, para reducir la boca del puchero, un papel de aluminio que evita salpicaduras. Si no tenemos material adecuado, necesitaremos algo que nos haga de soporte y mantenga en alto el puchero (en los microondas a veces viene una rejilla con patas altas) y una vela de las pequeñas y anchas para mantener el calor.














Si vamos a comprar un set de fondue, tenemos que tener en cuenta que, si solo lo vamos a usar para carne podemos comprar cualquiera. Si también lo vamos a utilizar para queso, hemos de buscar uno especial. A veces los recomiendan de porcelana, están bien pero no sirven para carne pues se pueden romper si se calienta mucho el aceite. Yo tengo uno de hierro fundido que sirve para los dos usos. La base es un poco cursi pero fue un regalo, funciona y eso basta.



La mezcla de quesos tradicional es con Emmental y Gruyere, también se pone Appenzeller, las proporciones en casa es a partes iguales pero por supuesto las podemos adaptar a nuestro gusto. Últimamamente hemos probado aromatizandola con un poco de Roquefort o Gorgonzola. todas son variedades de queso que podemos encontrar en el supermercado aunque si podéis ir a alguna tienda de especialista en quesos, no tienen nada que ver los "plastificados" y los de "verdad". Los preparados que venden de fondue, a parte de ser carísimos, los que he probado no me gustan. Además el trabajo que ahorran es mínimo.

Las cantidades están calculadas para que sea plato único, únicamente lo suelo acompañar de una ensalada ligera. Calculo 150 gr de queso por persona. Es un plato muy apropiado para menos de 6 personas, resulta incómodo más de 6 mojando en el mismo sitio. Hay que tener en cuenta que el exceso de queso es pesado de digerir.

150 gr de Enmental, 150 gr de Gruyere, 200 ml de vino blanco, 1 diente de ajo, 1 pizca de sal, 1 cucharilla rasa de maícena, una barra de pan de miga consistente.

Rallar el queso a tamaño grueso o cortarlo a dados pequeños. Cortar el pan a dados de 1 cm3 aproximadamente, taparlo con un paño limpio hasta su uso. Pelar y dar un golpe seco al diente de ajo de manera que se abra. Frotar el puchero destinado a la fondue con el diente de ajo, dejarlo en el fondo. Echar al puchero 150 ml de vino blanco y la pizca de sal. Poner a fuego medio para que hierva 3 minutos. Disolver la maícena en los 50 ml de vino restantes. Todo esto se puede hacer con antelación.

Retirar el ajo. Poner el puchero a fuego medio e ir añadiendo el queso troceado a puñados a la vez que damos vueltas. No añadiremos el siguiente puñado hasta que el anterior esté fundido, así hasta acabar el queso. Añadir el vino con la maícena disuelta, poco a poco y sin parar de dar vueltas.

Encender el mechero o vela y sentarse en la mesa inmediatamente. El pan conviene pincharlo por la parte de la miga y que sea la corteza la que arrastre el queso, las probabilidades de "perder" el pan son menores. Si tenéis ganas se ponen prendas para el que pierda el pan.

martes, 6 de enero de 2009

Crema de espárragos

Las cremas son un buen recurso cuando tenemos que preparar una comida de improviso o solo con las reservas de la despensa. Con muy poco conseguimos una comida incluso elegante. Y todo a partir de "nada".

Es la misma técnica que para cualquier crema. Si sustituimos los espárragos por puerros tendremos la Vichychoise que dicho así queda muy bien pero espárragos si suele haber en casa y puerros hay que comprarlos en el momento. Por ahora la conserva de puerros no me parece que sea óptima. Hay brics de crema de leche para cocinar que no necesitan refrigeración y son de larga duración, también suelo tener en casa.

Por supuesto que en temporada los podemos hacer con espárragos frescos, verdes o blancos, pero la mayor parte del año los espárragos en conserva nos servirán.

una lata mediana de espárragos verdes o blancos, una patata pequeña, media cebolla, 180 ml crema de leche para cocinar, 200 ml de leche, aceite y sal. Opcional, 25 gr de jamón serrano o panceta.

Cortar las puntas de los espárragos y guardarlas. Cortar los espárragos a trozos pequeños para evitar que las hebras se enreden en las cuchillas de la batidora. En un puchero de fondo grueso, sofreír la cebolla, pelada y partida, con tres cucharadas de aceite, cuando empiece a estar blanda añadir la patata pelada y partida a trozos, dándole unas vueltas para que se impregne. Añadir los espárragos cortados, 200 ml de leche y 200 de agua. Cocer 10 minutos a fuego suficiente para mantener la ebullición.

En el momento de servir, calentar hasta casi ebullición. Añadir la crema de leche y triturar con la batidora.

Servir colocando en el centro del plato las puntas de espárrago guardadas y el jamón picado. Si lo tenemos que calentar lo haremos a fuego suave y procurando que no hierva.

jueves, 9 de octubre de 2008

Huevos al salmorrejo

Hoy nos toca regional que por algo estamos en fiestas. Los que piensen que me he equivocado y he puesto salmorrejo con dos rr, no, no lo he hecho, la salsa de por aquí es salmorrejo, aunque la más conocida sea la del sur, suave de pronunciación


Es un plato de despensa, al menos antes, todos los ingredientes se tenían en la casa y solían ser de producción propia, ahora son de los que se pueden comprar en conserva. También se puede hacer con lomo y costilla fresca.


Se pueden hacer todas las raciones en una fuente o en cazuelitas individuales. Las de barro han sido habituales pero a mi no me gustan pues o se usan muy frecuente o cuando las vas a usar huelen a rancio, además rayan un montón la vitrocerámica ( que yo no uso).


El huevo se puede añadir entero ( sin cáscara se entiende), o bien separar la clara de la yema y añadir la clara primero y la yema justo para que se caliente.


El jamón queda mejor si es un poco grueso y no muy seco.


2 huevos, 2 trozos de lomo en conserva, dos trozos de costilla de cerdo en conserva, 10 cm de longaniza no muy curada, dos lonchas de jamón serrano. Opcional, vino blanco,1 cucharada de guisantes de lata o congelados, 2 espárragos.


En una fuente que resista el fuego y sea proporcionada con las raciones que vamos a cocinar( yo uso una de hierro fundido), poner 1 cucharada de aceite, 1 diente de ajo picado, sofreír la longaniza, la costilla y más tarde el lomo. Cocinarlo poco tiempo ya que hemos de tener en cuenta que la conserva está casi hecha. Si lo usamos en fresco, lógicamente, lo haremos un poco más y necesitará un poco más de aceite. Si nos gustan las salsas espesas, añadiremos una cucharilla rasa de harina, dando una vueltas para que se integre. Añadir 100 ml de agua (o caldo o vino blanco), los guisantes y los espárragos, cocer 5 minutos, moviendo de vez en cuando. Hasta aquí se puede hacer con antelación.


En el momento de servir, poner la fuente a fuego fuerte. Cuando hierva, añadir los huevos y tapar, en tres minutos apagar el fuego y servir. La clara tiene que quedar blanca opaca y la yema líquida ( o al menos es así como a mi me gusta).

viernes, 30 de mayo de 2008

Espalda de cordero en hojaldre

Esta es una de mis recetas olvidadas. La tenía en el cajón de los recuerdos y el otro día revolviendo papeles encontré mis notas. Aunque esto es para más de dos personas, lo pongo por ser una receta muy vistosa y no demasiado trabajosa, con esta receta comen 4-5 personas con buena ración. También se puede hacer con pierna de cordero.

Por supuesto en el relleno se pueden añadir y quitar cosas, desde frutos secos, setas, olivas, todo tipo de vegetales (espinacas, calabacín...) y todo lo que nos parezca que va a quedar bien.

La carne hay que comprarla en la carnicería pues si nos dan la espalda deshuesada nos ahorrará tiempo y quebraderos de cabeza (en los super no la deshuesan), la anatomía del cordero es complicada. Y si además de deshuesarla, nos la abre dejándola lo más grande posible mejor todavía. ( esta vez se me olvidó decirselo, tuve que hacerlo yo).

La carne picada es mejor que sea solo ternera. El cordero es graso, la ternera lo compensará.

1 espalda de cordero deshuesada, 250 gr de ternera picada, 2 huevos, 25 gr de pan duro( unos 15 cm de barra) o rallado, 3 ajos, perejil, 50 ml de vino ( a gusto), pimienta y sal, 1 placa de hojaldre descongelada. Hilo de algodón para atar.

En un bol, poner el pan y el vino, picar los ajos y el perejil, añadir los huevos, reservando tres cucharadas de huevo batido y mezclar muy bien. Añadir la carne picada, sal y pimienta y mezclar.

Pedir al carnicero una espalda de cordero joven pero algo más grande que lechal, deshuesada y extendida. Si no lo ha hecho esto último, no es difícil de hacer, simplemente "abrir" las zonas más gruesas y desdoblarlas hacia el lado que no haya carne. Conviene quitar la grasa que se pueda eliminar con facilidad, teniendo cuidado no nos pasemos y rompamos el filete. Extenderla sobre el mismo papel de compra.


Colocar en el centro de la pieza la carne picada formando un cilindro y cubrirlo, ayudándonos del papel, con la espalda extendida. La cantidad de carne a poner, dependerá un poco del tamaño del cordero, es posible que sobre (yo he hecho hamburguesas encebolladas con el resto) si ponemos demasiada se saldrá, la carne picada debe estar cubierta por el cordero. Encender el horno a 200 ºC. Una vez formado el cilindro, atar la carne meter al horno 15 minutos, dar la vuelta y otros 10 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar.


Poner el hojaldre en una superficie plana y colocar encima la carne sin los hilos ( me doy cuenta ahora que lo he hecho al revés).

Humedecer los dedos y mojar las superficies de contacto del hojaldre. Envolverla con el hojaldre de manera que este cubra toda la carne ( yo la he puesto en diagonal). Poner la carne en la fuente de horno quitando el caldo de asado que pudiera haber ( guardar para añadir a la salsa), con la superficie del hojaldre sin uniones hacia arriba. Pintar el hojaldre con el huevo guardado y meter al horno 175º 20 minutos.


Sacar del horno y servir a rodajas. Se corta muy bien con un cuchillo de sierra. Aquí está servido con salsa de cebolla, Oporto y trompetillas secas, añadidas a la vez que el vino y triturada ( cantarellus lutences y tubiformes) a la que he añadido todos los caldos de asado del cordero. Las setas que acompañan son una aportación externa posterior.

martes, 20 de mayo de 2008

Solomillo de cerdo en salsa de nueces

Esta receta, la suelo hacer con solomillo de cerdo porque es la pieza entera que más se adapta por su tamaño a la unidad familiar, las otras son demasiado grandes pero no hay ningún problema en hacerlo con babilla, que suele pesar sobre 1kg; unicamente hay que adaptar el tiempo de horno.

Esto es para tres, se puede guardar por raciones en el congelador para otro día, pero como toda pieza que se hace en el horno es mejor que sea un poco grande.

1 solomillo de cerdo, 100 ml de jerez seco, 50 gr de nueces peladas, 100 ml de crema de leche, 1/2 cebolla, 50 ml de cognac ( opcional).

Poner en adobo el solomillo unas horas en el jerez ( si no tienes tiempo se puede hacer directamente). Escurrirlo y guardar el vino de adobo.

Si tenemos una fuente mixta, que resiste el fuego y el horno, dorarlo por todos los lados al fuego unos minutos. Si solo tenemos fuente de horno, meterlo a horno máximo 5 minutos dándole la vuelta cuando se haya dorado por un lado. En ambos casos, depués, regular el horno a 175º.

Añadir el vino de adobo y hornearlo 15 minutos.

Mientras tanto, en una sartén sofreír la cebolla picada, cuando ya haya ablandado, añadir las nueces picadas y saltear a fuego suave. Si usamos coñac, añadirlo y flambearlo ( es decir prenderle fuego). Una vez consumido todo el alcohol (el fuego de la fuente se apagará), bajar el fuego y añadir la crema de leche poco a poco ( no tiene que hervir). Si la queremos más clara la salsa, añadiremos un poco de leche.

Sacar el solomillo, quitarle el hilo si lo hemos atado y partir la ración que nos vayamos a comer, disponiendolo en un plato con la salsa de nueces. Podemos poner una cucharada de espaguetis como guarnición.

viernes, 1 de febrero de 2008

Bonito encebollado

Cuando en un restaurante pido un plato de carne, siempre preguntan tu gusto de cocción, si pido pescado solo una vez, en toda mi vida, me han preguntado. Con esta cultura, la mayoría de las veces el pescado esta demasiado hecho. El atún o el bonito, son pescados que si te pasas de fuego, quedan secos y difíciles de tragar. Solo necesita cambiar el color para estar hecho.

El pescado puede estar cortado a cubos o a filetes, estos no deben de ser demasiado finos y por supuesto sin piel, las espinas las cojo de la pescadería y las añado al guiso pues contribuyen a dar sabor y en la basura, no sirven para nada. Luego al sacarlas a la mesa las quito.


300 gr de atún o bonito, 2 cebollas, 1 hoja de laurel, 100 ml de vino blanco, pimienta, harina, aceite y sal.

Partir el bonito al tamaño elegido. Pelar y partir las cebollas a tiras.

 En una sartén amplia, poner 5 cucharadas de aceite a fuego medio. Poner en un plato harina y pasar los trozos de bonito sacudiendo el exceso para no quemar el aceite. Cuando el aceite esté justo empezando a humear, añadir el bonito.  Si es a filetes, con un minuto por cada lado será suficiente, si los trozos son más gruesos calcular un poco más. Cuando los saquemos de la sartén reservarlos en un puchero o fuente que resista el fuego. Como digo al principio justo que cambie el color.

En la misma sartén y en el mismo aceite que no debería estar muy sucio, sofreír la cebolla a fuego lento con una hoja de laurel. Cuando esté hecha, añadir el vino blanco. Justo en el momento de servir, añadir el bonito y a fuego medio, darle un hervor. De esta manera estará jugoso. Lo podéis servir solo o con un poco de arroz blanco.

Si sobra lo podéis congelar ( teniendo en cuidado al calentar) o bien usar para empanadillas o rellenos.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Pastelillo de chocolate

Como estamos en tiempo festivo, voy a poner un postre para los golosos. Y como casi todos los postres, no os molestéis en calcular las calorías (Kjulios actualmente).

Al calcular la cantidad a comprar de chocolate y mantequilla, tened en cuenta que también se necesita algo para las trufas.

Voy a experimentar algo en esta receta. Yo cuando escribo las recetas para mi, pongo números a las distintas "etapas" de la receta y luego no tengo que repetir tanto las palabras. Ya me diréis que os parece.

Usaremos moldes de papel rizados de magdalenas o bien moldes individuales engrasados. Tenemos que tener en cuenta el tamaño y el material del molde para el tiempo de horneado pues si queremos que salga líquido en el centro, ha de cocerse el tiempo justo.

150 gr de chocolate cobertura, 100 gr de mantequilla, 4 huevos, 150 gr de azúcar, 50 gr de harina, 20 gr de cacao puro, 1/4 de receta de trufas de chocolate hechas con 2 cucharadas más de líquido.

Si tenemos batidora de vaso o picadora, moler el azúcar para convertirla en azúcar glass, si no usarla tal y como está.



En un puchero de fondo grueso y a fuego muy suave o a baño María, poner a fundir el chocolate, la mantequilla con una cucharada de agua, hasta que forme una masa homogénea. (1)










En un plato hondo, mezclar muy bien el cacao, la harina y las dos cucharadas de azúcar (4).

















Separar las claras de las yemas. Batir las claras a punto de nieve en un recipiente de acero o cristal muy limpio (2).




















Batir las yemas con el azúcar, menos dos cucharadas que guardaremos (3). Cuando el color se haya vuelto más blanco debido al batido, añadir el chocolate fundido (1), mover el batido para mezclar.













Añadir poco a poco la mezcla de harina y cacao (4), moviendo bien después de cada adición.
















Una vez terminada la harina, incorporar con movimientos circulares verticales las claras batidas a punto de nieve (2) con cuidado para que no se bajen.

Yo pondría: 3+1+4+2





Preparar los moldes en una bandeja que se pueda meter al congelador. Poner en los moldes un cuarto de su capacidad con masa ( si son de papel tamaño magdalena unas dos cucharadas), coger una punta de cucharilla de receta de trufas y colocarlo en el centro, añadir más masa hasta llenar 3/4 partes de molde.

En este momento se congelan a no ser que los vayamos a consumir en ese instante. Es muy cómodo hacerlo pues los pastelillos se tienen que hornear en el momento de comerlos.

En el momento de comerlos, al sentarnos en la mesa, encender el horno a 180 ºC, a ser posible con ventilador y sacar los pastelillos del congelador. Cuando Falten 10 minutos para servir el postre, meter los pastelillos en el centro del horno 8 minutos. Sacar del horno y servir bien con papel, bien desmoldado. Se puede acompañar de salsa de mermelada de fresa o albaricoque. También de nata montada.



Las fotos la he añadido otro día y esta vez en lugar de usar moldes de papel he usado de silicona. El tiempo de horno fueron 14 minutos y aún así salieron un poco demasiado blandos, con presentación deficiente, pero muy buenos.