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miércoles, 11 de enero de 2012

Pata de pavo rellena

Ya os he dicho en alguna ocasión que cuando éramos pequeños nuestra ilusión era un pollo de 8 patas para que a nadie le tocara comer pechuga. Estas navidades se ha hecho realidad, no tiene 8 patas pero hemos comido 8 con una pata. como podéis pensar esta receta no es para dos sino para 8. En modelo mini, se puede hacer con patas de pollo. Otra vez más disculpad las fotos finales, una vez hecha, fue un transportada a destino, no tenía máquina, utilicé el teléfono y ni me di cuenta que tenía la ventana como contra luz. me han prometido que cuando se coman la otra pata, me mandaran fotos mejores.

  Para 8 personas. 1 pata de pavo de más de dos kilos, 300 gr de carne picada, 1 huevo, 20 gr de pan seco o pan rallado, vino( jerez, oporto, coñac...) sal, pimienta. Relleno a elegir y combinar: espinacas, almendras picadas, pasas, ciruelas pasas, corteza de naranja ( muy poca), piñones,
 panceta.....

Deshuesar la pata siguiendo las instrucciones de esa parte en    deshuesar un pollo  . Abrir la parte alta del muslo y despegar la carne del hueso. Hacer un corte circular en la parte alta del muslo y otro en la parte baja. Despegar la carne con el filo del cuchillo resbalándolo hacia abajo. Para terminar girar el hueso y sacarlo por arriba. Si ves las imágenes esta explicación reducida estará mas clara.

 Mezclar todos los ingredientes elegidos del   relleno  . Introducir en el hueco del muslo, dejado por el hueso parte de relleno apretando un poco pero sin que se salga. Poner un monton a lo largo de la ante pata y cerrar sujetandola con palillos para facilitar el   atado  . Colocar en una fuente de horno un poco engrasada con la piel hacia abajo. Hornear a 180ºC poniendo la bandeja de manera que el pavo quede en la parte central baja del horno. Pasados 30 minutos, darle la vuelta y regando varias veces con una cuchara terminar otros 30 minutos aproximadamente ( dependerá del tamaño de la pata). Dejar enfriar un poco y partir a rodajas. Se puede comer frío o caliente. Como salsa se puede servir la misma que saca el pavo al asar, hacer una salsa de oporto o incluso   salsa de mango   (yo la he probado tanto para carnes frías como calientes).

jueves, 8 de diciembre de 2011

Torre de patata y setas


En la receta de hoy voy a usar mi magra cosecha de setas de este año. La sequía del verano y otoño, nos ha dejado secos a nosotros también. Me he conformado con unas negrillas y pieazules. Los níscalos ni en la tienda. Podemos usar la seta que tengamos, incluso champiñones, las planas o falsas de cardo para mi, son muy sosas.

Yo lo he hecho en molde individual pero si no tenéis aros, se puede hacer en otro molde para los dos.

2 patatas medianas, 2 huevos, 150 gr de setas, 1 ajo, aceite y sal

Pelar las patatas y cortar a rebanadas de unos 3 mm de grosor. En una sartén poner unos 3 cm de aceite y cuando esté templado, añadir las patatas; tienen que quedar cubiertas. Mantener a fuego suave hasta que estén blandas. Se pueden tapar para que se hagan de una manera más uniforme. Cuando estén blandas sacarlas a un plato muy escurridas.

Pelar el ajo y picarlo. Saltear las setas con el ajo a fuego muy fuerte, un par de minutos. El tiempo dependerá del tipo de seta, siempre el mínimo posible, justo para que pierdan la rigidez.

Poner los aros en una fuente que pueda ir al horno y hacer una capa con la mitad de las patatas en cada uno, dejando el centro un poco menos lleno.


Cascar un huevo en el aro, salar.



Completar cubriendo todo con las setas. Hasta este momento se puede hacer con algo de antelación pero no demasiada pues no se debe meter en la nevera, las patatas soportan muy mal el frío.

Calentar el horno con la resistencia de arriba encendida, a 180º C. Meter la fuente con los aros 5 minutos o un poco más si os gustan los huevos muy hechos ( a mi no).



Sacar del horno y retirar el aro pasando un cuchillo por el borde pues siempre se pega algo del huevo. No hace falta engrasarlo pues al colocar las patatas se engrasa solo.
Listos para servir y disfrutar.

domingo, 9 de octubre de 2011

Lasaña de morcilla



Opción rápida y distinta de lasaña tradicional. Lo primero debemos de estar seguros de que nos gusta la morcilla y luego continuar.

Si usamos placas de lasaña precocidas nos costará menos tiempo de manipulación. Tendremos en cuenta que hay que hacer la besamel más clara y más rato en el horno.

Si usamos morcilla de arroz, la besamel también será clara. Yo la uso.


6-8 placas de lasaña, 300 gr de morcilla de nuestro gusto, 500 ml de salsa besamel ( modo papilla es rápida y segura), aceite. Opcional: algo de queso para gratinar, 2 cucharadas de salsa de tomate.

Cocer la placas de lasaña, si no son precocidas. Extender la salsa de tomate ( si queremos usarla) en una fuente apta para horno.

Cortar longitudinalmente la piel de la morcilla para pelarla con facilidad. Poner el interior de la morcilla en un plato y deshacerla, mezclándola con tres cucharadas de besamel.


Encender el horno a 180º C

Forrar el fondo de la fuente con placas de lasaña, extender una capa de unos 2 cm de la mezcla anterior, otra capa de placas y repetir la operación hasta terminar el material. Si las placas de lasaña son precocidas, conviene intercalar un par de cucharadas de besamel entre capa y capa para que tengan líquido para absorver.

Terminar con la besamel y si queremos queso. En este momento se puede guardar para terminarla en el momento de comer. No he probado a congelarla, cuando lo haga os diré el resultado pero el arroz cocido no me parece que lo soporte muy bien.

Hornear solo unos 15 minutos si las placas son cocidas en casa y lo que ponga en el paquete si son precocidas.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Tomates secos



En todo el Mediterráneo se ha usado el sol para la conservación de los alimentos por deshidratación pero en España parece que lo teníamos un poco olvidado. Han tenido que llegar los italianos para recordarlo. De hecho, teniendo aquí zonas donde siempre se ha secado el tomate, los más conocidos en el mercado son italianos.

Todos los que tengamos una simple terraza soleada podemos hacerlo. También se puede intentar en la ventana aunque tenerla abierta en momentos de pleno sol no es lo que más apetece. También se puede hacer en el horno a baja temperatura pero creo que el gasto eléctrico no compensa.

Una fácil manera de aprovechar un exceso momentáneo de tomates aparte del consabido gazpacho y conserva de tomate. Hoy los he partido un poco más finos pues el calor ya no es de agosto.

Los usos del tomate seco son infinitos: sopas, arroces, ensaladas, guarnición, aperitivos...

Tomates, sal y sol por supuesto.

Partir los tomates a rodajas de unos 5 mm. Añadir sal y dejarlos escurrir.





Colocar bien extendidos si es posible sobre una rejilla ( otro método es papel de horno un poco engrasado) y esta sobre una bandeja para facilitar el transporte.







Exponerlo al sol todo el día( cuidado con las palomas, parásitas de las ciudades), darle la vuelta al llegar la noche. En lugares húmedos guardar, en casa por la noche. Sacarlos otra vez al día siguiente y repetir la operación hasta que estén completamente secos.


Yo antes de guardarlos los meto un poco al microondas para terminarlos de secar y evitar presencias indeseadas de hongos y mohos. Guardarlos en una bolsa de papel o lata con tapa, ayuda a que se conserven mejor.



Si nos gusta, otra manera de conservarlos es meterlos un poco apretados en un bote de cristal y llenarlo con aceite, de oliva por supuesto. Están muy buenos y el aceite se puede usar con excelentes resultados en ensaladas y guisos.

lunes, 1 de agosto de 2011

Postre de cuajada y chocolate.



Postre para una cena improvisada rápido, barato y excelente para los poco golosos. Lo único especial que se necesita es un sobre de cuajada en polvo.

Siento la calidad de las fotos están hechas con mi vetusto móvil ( pero funcional y efectivo) y no había demasiada luz. Como es habitual,la foto final se me olvidó hacerla a su debido tiempo y la hice en la mesa con la mitad ya servida. Ya he rectificado y cambiado algunas fotos, auqnue no mucho mejores.

1 sobre de cuajada, 500 ml de leche, 150 gr de chocolate, 100 ml de vino dulce (Málaga, Oporto...), 4 madalenas o sobaos ( sirve cualquier bizcocho incluso aunque esté duro), pasas, ciruelas pasas, orejones, almendras picadas... a elegir o mezclar a gusto. Opcional: 2 cucharadas de miel

Picar muy bien los frutos secos. Remojar las madalenas en el vino dulce y picarlas. Mezclarlo todo.

Fundir el chocolate en el microondas a fuerza media unos 2 minutos, se termina de fundir con el calor residual.


Disolver los polvos de cuajada en un vaso de leche hasta que no haya grumos. Calentar el resto de la leche con la miel si nos gusta un poco más dulce. Cuando hierva añadir la cuajada disuelta moviendo sin parar. Cocer a fuego suave unos 3 minutos sin dejar de remover.

Añadir la mitad de la cuajada a las madalenas y la otra mitad al chocolate. En un recipiente que tenga el tamaño adecuado para esta cantidad ( unos 18x12x5 cm) poner rápidamente la mezcla de la madalenas y sobre ella la del chocolate ( si no nos damos un poco de prisa cuaja). Tapar con film transparente y guardar en la nevera unas 3-4 horas antes de comer.

También podemos variar el orden, queda incluso más bonito, una capa de cuajada blanca, las madalenas, y la cuajada con chocolate todo a capas.





Se puede servir solo, con nata o con mermelada; la de fresa o albaricoque le irá muy bien.


martes, 26 de julio de 2011

Cañada de cebolla





En todas las culturas ha existido algo similar al pan, cada uno con el cereal habitual de su zona. En el veraneo de mi infancia, en la panadería hacían cañadas dulces. Con la misma masa de pan añadiendo azúcar y aceite, conseguían un dulce que siempre recordaré. La focaccia italiana es lo mismo pero con ingredientes salados.

En este caso he añadido cebolla pero las olivas negras, el tomate seco, y diversas hierbas aromáticas como el romero, son opciones muy acertadas.

Como para todos los usos de panadería es mejor usar lo que se llama harina de fuerza o harina con mayor cantidad de gluten. La levadura de panadero ( no es lo mismo que levadura química)ya se puede comprar en cualquier supermercado, yo la uso fresca pero también venden seca.

En realidad se puede usar casi cualquier receta de masa de pan añadiendo los ingredientes que nos gusten.

3 cebollas, aceite para freír, 250 gr de harina de fuerza, 125-150 ml de agua, un punta de cucharilla de sal, una cucharada de aceite ( puede usarse el de freír la cebolla), 10 gr de levadura de panadero.

Pelar y partir la cebolla a trozos pequeños, freír a fuego lento hasta que esté blanda pero no tostada. Escurrir bien de aceite.

Disolver la levadura y la sal en el agua templada, justo quitado el frío ( menos de 40º). En una fuente honda poner la harina, formar una agujero en el centro. Añadir en el centro el agua con la levadura y el aceite. Dando vueltas al líquido incorporar poco a poco la harina hasta formar una masa uniforme. La masa tiene que quedar algo pegajosa, la cantidad de agua puede variar un poco dependiendo del tipo de harina. Formar una bola, tapar con plástico de cocina y dejar reposar 1 hora a temperatura ambiente o bien guardar en la nevera de un día para otro.

Forrar una fuente de horno plana ( o una bandeja de horno) con papel de horno o de aluminio, engrasar con un poco de aceite. Una vez levada la masa, estirarla con las manos para repartirla por toda la superficie. El grosor depende de nuestro gusto. Dejar levar otra vez 30 minutos y extender la cebolla frita por encima, salar.



Hornear a 200 º C colocando la bandeja en la mitad inferior del horno y a ser posible con calor solo abajo y ventilación, durante 30 minutos.



También se puede mezclar parte de la cebolla frita con la masa antes de ponerla en la fuente de hornear.

jueves, 16 de junio de 2011

Cordero confitado

Con esta receta es la primera vez que hago algo confitado. Siempre me había parecido que tenía que quedar muy graso pero he comprobado que si los escurrimos bien, está muy sabroso y ligero. La verdad es que es un poco más complicado que mis recetas habituales pero una vez perdido el miedo no es para tanto. Se ha convertido en mi receta estrella del momento.

En lugar de cuellos se puede utilizar espalda pero el precio sube notablemente y no le encuentro ninguna ventaja. La migas de pastor dulces vendrán en un próxima entrada.

1 cuello de cordero ( sin cortes), 1 cebolla pequeña o 1 puerro, 2 ajos, tomillo, romero, aceite (bastante pero sobra mucho) y sal. Opcional: migas de pastor dulces, 1 patata, 2 alcachofas.

Pelar y partir la cebolla por la mitad. Los ajos no se pelan ni se parten. Colocar el cordero y la cebolla en un puchero de tamaño ajustado, añadir las hierbas aromáticas. Todo tiene que quedar encajado, si vamos a poner patatas o alcachofas, poner todo alrededor. Cubrir con aceite y poner al fuego más bajo que podáis conseguir. La temperatura óptima es sobre 80º pero si sobrepasa un poco no es grave.

Tapar el puchero dejando un pequeño respiradero. Después de unas 3 horas (la carne tiene que separarse fácilmente del hueso), sacar todo del aceite con unas pinzas para que pueda escurrir bien, la cebolla y las alcachofas con el corte boca abajo para que escurran bien. Reservar.

Deshuesar el cuello de cordero, quitando la grasa que hay entre la carne y desmigar.

Partir la cebolla y el ajo a trozos muy pequeños y mezclar con el cordero. Poner esta mezcla en un aro ( que puede ser un vaso de plástico con la base cortada) y presionar para compactar.



El aceite del puchero que nos ha sobrado pasarlo a un bote que sea estrecho y alto decantándolo para que la parte acuosa quede retenida pues con ella haremos la salsa. Es posible que haya que repetir esto para recuperar la mayor parte posible por eso aconsejo el bote alto para facilitar el trabajo. El aceite se puede reservar (en un bote bien cerrado y sitio oscuro ) para otros usos de cordero pues como la temperatura de uso es muy baja no se degrada.


Servir acompañado de las otras verduras que hemos confitado o bien de migas de pastor dulces.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Esponjoso de yogur con mermelada de albaricoque



Esto es un postre comodín, es cómodo, rápido y nada empalagoso pero que gusta también a los golosos. Si tienes en casa gelatina, los demás ingredientes suelen ser habituales en nuestra despensa. Un firme candidato a una cena improvisada, es decir, "a partir de nada".

Un poco de ralladura de limón significa como 1/8 del limón rallado o si tienes una batidora potente, pela con un pelapatatas ( para no coger la parte blanca) una parte del limón (1/8) y la bates con el conjunto.

La fruta que yo creo que queda mejor mezclada con el yogur es melocotón, albaricoque o mango pero podéis probar otras. La galleta que he usado hoy es una recubierta de chocolate negro.

Mis moldes pequeños de silicona los tengo "prestados" ( se los llevaron de casa con material) así que he tenido que discurrir un poco para encontrar molde. Unos vasos de plástico vulgares cortados, han hecho el papel. Para desmoldar los he cortado a tiras.

2 yogures naturales, 100 ml de nata para montar, 4 gr de hojas de gelatina, 40 gr de azúcar, la ralladura de 1/8 de limón. Opcional: una galleta maría o un trozo de bizcocho cortado fino, un poco de mermelada de albaricoque u otro sabor, algo de fruta para mezclar, cacao puro o chocolate para espolvorear.


Remojar las hojas de gelatina unos 5 minutos. Escurrir y poner al microondas 5 segundos a potencia media, tiene que quedar como fundida. Poner en un recipiente de batidora el yogur, la nata, la piel del limón , la gelatina fundida y el azúcar. Batir todo a velocidad máxima.

Verter inmediatamente en un molde desmontable o de silicona. ( si no tenemos, algo que nos sea fácil desmoldar). Dejar enfriar en la nevera hasta que esté duro, el tiempo dependerá del tamaño del molde y de la temperatura de la nevera.




Poner la galleta maría o el bizcocho en el plato de servir, colocar encima un cuadrado de yogur duro, decorar o extender la mermelada y espolvorear con cacao en polvo.

También se puede empapar el bizcocho con algún licor suave. Hay múltiples terminaciones de este postre y cada uno podemos aportar nuevos ingredientes e ideas. El tiempo real de trabajo es unos 15 minutos, el resto enfríar.

domingo, 31 de octubre de 2010

Codillo al horno



Hasta ahora cuando quería hacer codillo, compraba el que venden ya casi cocido y solo era meterlo al horno pero la última vez me cobraron una barbaridad y decidí que no podía costar tanto hacerlo yo. Y así fue cuesta tiempo pero no trabajo pues entre el horno y el puchero trabajan por ti. Hay que aprender que podemos hacer otras cosas a la vez que la comida se hace sola, eso si, pondremos un reloj avisador ( o el móvil) para que no se nos olvide que tenemos comida al fuego.

Yo no quise añadir aditivos para la conservación del color rosado como es habitual en los de compra pues considero que no vale la pena meter estos productos en mi comida, los procuro evitar en lo que compro así que no los pienso añadir en mi cocina.

1 codillo carnoso si es posible con piel, 1 cebolla, 1 zanahoria, 2 patatas, tomillo, romero, laurel ( a gusto o disponibilidad), aceite y sal.

En la olla expres, poner dos vasos de agua con las hierbas aromáticas, la sal, la cebolla y la zanahoria a calentar. Cuando hierva, añadir el codillo. Si no está totalmente cubierto, añadir más agua. Tapar la olla y cocer unos 30-40 minutos depende de la olla y de la carne.

Lavar las patatas. Una vez que la olla esté fría, sacar el codillo escurrido y colocarlo en una fuente de horno. Cocer las patatas en el mismo caldo del codillo. Una vez cocidas( que no se deshagan ¡¡, es mejor dejarlas incluso un poco duras) patirlas a rodajas gruesas y colocarlas alrededor del codillo. Regar con una cucharadas de caldo de cocción.

Encender el horno a 180º. Meter el codillo en el centro del horno y dejar que se dore, dandole la vuelta a mitad para que lo haga por los dos lados, añadiendo más caldo si es necesario. esto cuesta unos 30 minutos más o menos.



Si queremos se pueden hacer varios codillos a la vez ( con el mismo trabajo) y congelar los que sobren. Las patatas hay que hacerlas en el día.

Como es frecuente se me olvidó hacer fotos del final, solo hice en el intermedio.

domingo, 10 de octubre de 2010

Cochinillo asado



Ya sabéis los habituales que ahora estoy pluriempleada, de vez en cuando colaboro con otro blog, no precisamente dedicado a cocina sino al mundo de los viajes donde informan de todo lo relativo a ellos incluida por supuesto la gastronomía.

Mi última entrada consiste en el título de esta entrada Cochinillo asado. Solo os puedo decir que lo había probado otras veces y con esta fórmula mejoró sustancialmente.


Este es el resultado, jugoso y crujiente

sábado, 26 de diciembre de 2009

Rosti de patata

Voy a empezar una serie de platos característicos del mundo. Soy aficionada a probar la cocina local allí donde voy y los que más me gustan, los repito en casa, unas veces fiel a la receta original que he conseguido otras, procuro adaptarlas a mis gustos.

Ahora le toca el turno a Suiza y no voy a poner la clásica fondue, entre otras cosas por que ya está hecha la entrada, sino algo mucho más sencillo y menos conocido: Rosti.

El Rosti tiene una forma parecida a la tortilla de patata, la podemos confundir a primera vista. Consiste en patata rallada, hecha en una sartén a fuego lento tostando el exterior para que mantenga la forma. Podemos añadir, al igual que a la tortilla diversos ingredientes dando un sabor distinto en cada caso.

La patata puede rallarse en crudo o casi cocida. Yo prefiero cruda por sabor y es así más fácil de rallar.

2 patatas ralladas, aceite y sal. Esto es lo básico podemos añadir: cebolla, queso, panceta, champiñones o setas.. En cantidad controlada para que sea fácil mantener la forma.

Pelar y rallar las patatas en un rallo no muy fino. Pensar el ingrediente con el que queremos caracterizar nuestro rosti y mezclarlo con la patata partido a trozos pequeños. Si es queso, procurar elegir una clase que funda bien.



Poner una sartén de fondo grueso con un par de cucharadas de aceite a fuego medio. Añadir las patatas presionando un poco para compactarlas. Bajar el fuego. Tapar la sartén dejando una pequeña rendija para que salga un poco de vapor.




Pasados unos 10 minutos, destapar y compactar otra vez las patatas. Subir el fuego y permitir que la capa exterior de la patata se tueste. Con ayuda de un plato de tamaño adecuado, darle la vuelta como si fuera una tortilla, si lo necesita añadir más aceite a la sartén y colocar otra vez en la sartén para hacer el otro lado, primero un rato a fuego lento y luego subirlo para que también se tueste.


Ya está lista para servir.


Nos puede servir como plato, aperitivo, guarnición, solucionando algún imprevisto pues los ingredientes principales suelen estar en todas las casas y para decidir los variables, solo tenemos que mirar nuestra despensa o nevera.

viernes, 5 de junio de 2009

Patatas asadas con Wasabi

El wasabi es un sabor japones que me gusta mucho. Para mi tiene una ventaja, permite sentir el sabor con un picante distinto de la guindilla y además, tan pronto como pasa desaparece, no deja la boca anestesiada para seguir disfrutando de los sabores. Es muy fácil de comprar en cualquier tienda de productos orientales, se puede comprar en polvo y hacer la pasta con un poco de agua o ya directamente en pasta.

Es un buen acompañamiento para un asado o una barbacoa. Las patatas se pueden asar en el horno, el microondas o la misma barbacoa.

4 patatas, 1 cucharada de wasabi en pasta, 2 cucharillas de sucedáneo de caviar, aceite y sal.

Asar las patatas del modo elegido. En cualquiera de las opciones si las ponemos un par de minutos al microondas, aceleraremos mucho el proceso.

Una vez asadas, partirlas longitudinalmente. Vaciarlas con una cucharilla, sin acercarnos demasiado a la piel para no romperla. Chafar la patata con un tenedor y añadirle un poco de aceite y sal. Rellenar otra vez las medias patatas. Poner una montañita de wasabi en el centro y unos granos de sucedáneo decorando.

sábado, 7 de febrero de 2009

Rabo de ternera

El nombre más típico es rabo de toro pero los de toro de verdad hay muy pocos y solo llegan a algunos restaurantes, los demás son de ternera y con suerte de vaca que llaman buey porque bueyes tampoco hay ya.

Es una parte muy sabrosa, con no demasiada carne y como la proporción con el peso de la ternera es pequeña, no es barato. Al tener mucho hueso, hace falta unos 250-300 gr por persona. Lo venden por rabos enteros el que yo he comprado hoy pesaba sobre 1.6 kg, han salido 5 raciones . Lo que ha sobrado después de comer dos, para congelar.

Pedir al carnicero que parta los trozos por las articulaciones. Las cantidades son para el rabo entero.

Vino podemos elegir el que tengamos ese día y nos guste: tinto, jerez, Oporto... que no sea dulce. La cantidad puede variar un poco, depende del tamaño del puchero. El tamaño del puchero tiene que ser muy ajustado a la cantidad de rabo para añadir solo el líquido imprescindible

Un rabo de ternera, 2 cucharadas de harina, 1 cebolla grande, 150 gr de zanahorias, vino, aceite, sal.

Extender el papel en el que está envuelto el rabo, espolvorear con las dos cucharadas de harina, de manera que toda la superficie de la carne quede cubierta de harina, lo sacudiremos bien para eliminar el exceso.








En una sartén mediana, poner tres cucharadas de aceite a fuego medio. Freír justo para que cambien de color los trozos de rabo y colocarlos en un puchero u olla expres, de tamaño ajustado a la cantidad de rabo. Pelar y partir la cebolla y la zanahoria a trozos muy pequeños.

Cuando todo el rabo este frito, echar la cebolla y zanahoria a la sartén, dando unas vueltas para que se impregne de aceite, si es necesario añadir una cucharada más. Sofreír 5 minutos y añadir al puchero.

Poner el puchero a fuego medio, añadir la sal y 300 ml de vino a gusto., añadir un poco de agua hasta que casi quede cubierto Si usamos puchero ,cocer tapado a fuego lento, hasta que la carne se desprenda del hueso, 1:30 hora es orientativo. Hay que vigilar que no se quede con poco líquido, añadir agua si es necesario.


En olla expres rápida con 35 minutos suelo tener bastante, sabremos si está hecho si la carne se desprende del hueso.

En este momento podemos retirar los trozos de rabo y triturar la salsa si nos gusta. Yo también la suelo evaporar un poco para que quede más ligada y concentrada.








Servir con espaguetis o arroz de acompañamiento. Si después de terminar el rabo, sobra salsa, se puede congelar en un bote y añadirla a cualquier guiso, pasta, patatas.... lo mejorará muchísimo.

Una manera más rápida consiste en echar el aceite al puchero y rehogar allí todo, a fuego fuerte, por partes o de una vez, sale un poco distinto.

Congela perfectamente y se puede hacer con antelación total, incluso es mejor.

martes, 25 de noviembre de 2008

Jamón de York asado

El otro día estaba escuchando la radio y salió un personaje apodado falsario ( acabo de encontrar su blog) hablando de cocina. Luego entendí por qué se llama así: se dedica a comentar recetas hechas siempre con latas y lo más rápido y menor trabajo posible. Me hizo gracia porque de vez en cuando viene bien algo así. Es un poco como la antítesis de un cocinero.

La receta que explicó me recordó a una que yo hacía hace muchos años, que cayó en el olvido y no sé por qué. Esta también es de poco trabajo y poco manchar, muy adecuada para celebraciones pues requiere hacer piezas grandes. Tiene la gran ventaja que se puede hacer con antelación y terminarla en el momento de servir sin trabajo por nuestra parte. Si lo vas a hacer sólo para uno o dos, sustituye la pieza de jamón de york por un filete gordo y hazlo a la plancha en lugar de al horno.


En lugar de comprar el jamón de york de pieza grande, se puede usar una lata de magro de cerdo cocido. A mí no me gusta demasiado pero tiene la ventaja de que se puede tener almacenada en la despensa.

Si te gusta el clavo, cambia el orégano por clavo. A mí no me gusta porque me recuerda al dentista de cuando era pequeña, ahora ya no se utiliza el clavo.


1,5-2 kg de jamón de york en una pieza, 1 litro de zumo de naranja o refresco de naranja, orégano, piña natural o en almibar, 1 cucharada de maicena. Opcional: manzanas

El día anterior, poner en adobo el jamón con el zumo de naranja en un recipiente que se ajuste al tamaño de la pieza para que lo cubra. Guardar en la nevera.

Encender el horno a 200º. Escurrir el jamón, guardando el líquido, y ponerlo en una fuente de horno. Úntalo con aceite y espolvorealo con el orégano. Meterlo al horno, con la bandeja centrada, 20 minutos. Hay que tener en cuenta que si el jamón ya está cocido sólo hay que calentarlo.

Mientras tanto, si la piña es de lata, poner un poco de aceite en una sartén y dorar las rodajas por los dos lados. Esto se puede hacer con antelación y meter al horno con el jamón en el momento de servir.

Si la piña es natural, pelar y partir a rodajas ( si le quitas el centro bien, a mí no me estorba). Espolvorearla con azúcar y hacerla a la plancha como en el caso anterior. Lo mismo se hace con la manzana partida a rodajas.

En un vaso disolveremos una cucharada rasa de maicena con un poco de zumo de naranja. El resto lo pondremos a hervir para que se concentre aproximadamente 1/3. Entonces, añadiremos la maicena disuelta, dado vueltas para que no se hagan grumos. Servir como salsa.

En lugar de esta salsa se puede servir con otras muchas, como salsa de cebolla, de almendras, de oporto( igual que la de cebolla aromatizada con oporto), roquefort, o simple mayonesa. En esta casa hay alguno que incluso se la puede comer con mermelada.

Partir el jamón a filetes y servir acompañado de la piña y la salsa. Otra variante es servir con peras al vino tinto.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Ternera asada



Esta es una receta propia de una comida multitudinaria, no se puede hacer para dos raciones, el horno requiere volumen. Se puede poner en una mesa para autoservicio o servir como plato de manera más formal, tanto en invierno como en verano, servir frío o caliente. También es fácil de transportar y aguanta un cierto tiempo sin refrigeración, solo mantenerla en sitio fresco. El tiempo de trabajo es mínimo con lo cual tenemos todo el tiempo para atender otros asuntos. De los pocos platos de la cocina inglesa que me gustan, es el llamado roast beef.

El único inconveniente es que la ternera es cara. Para minimizar este inconveniente, podemos elegir un corte menos comercial pero igual de sabroso. Para asar, tiene que ser una pieza de al menos 1 kilo, mejor entre 1,5 y 2, tampoco demasiado grande pues entonces nos será más difícil de partir. Es mejor que sea un solo músculo, para que se mantenga como un filete una vez partida.

Suelo pedir en la carnicería el centro de la cadera, en una pieza para luego cortarla en contra de la fibra y así queda más blanda. También se puede hacer con babilla, falso redondo o pez, quitándole el nervio central o asumiendo que lo tiene, esta es más barata. Desde luego también con solomillo, pero por principio, me niego a pagar la barbaridad que vale sin aportar mejor sabor, solo presencia. Lo mejor es preguntar en la carnicería pues los nombres de las piezas varían en cada sitio. Mis múltiples visitantes de América del sur lo tienen más fácil para ellos la carne es barata y sin embargo para mis nuevos visitantes de Suiza, más difícil pues allí es un artículo de lujo.

1 Pieza de ternera que pese entre 1,5 y 2 kg., manteca de cerdo o mantequilla o aceite, pimienta negra, sal.

Calentar el horno sin grill a 220ºc. Atar la carne para darle forma o pedir al carnicero que nos la meta en una de esas vendas que ellos tienen. Esto es bueno pero no imprescindible. Untar la carne con la grasa elegida, espolvorear con abundante pimienta negra por todos los lados. Cuando el horno esté caliente, meter la carne en el centro del horno 15 minutos, poniendo en marcha un avisador para que suene. Después de los 20 minutos, bajar el horno a 200º, darle la vuelta y meterlo otra vez 15 minutos. Sacar del horno y ya está hecho. Añadir un poco de sal y tapar con papel de aluminio. En el momento de servir cortar lo más fino posible. Tiene que quedar bastante rosa por dentro, si no estará duro y seco.



Si queremos algo de salsa añadir un poco de agua o coñac a la fuente y disolver todo lo que hay por las paredes y fondo. También podemos hacer una salsa de cebolla o cualquier otra salsa que nos guste, incluso mayonesa. Se puede servir con pimientos asados, cebolla frita o cruda picada, patatas asadas, puré patata, ensalada, pepinillos y todo lo que se nos ocurra.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Flan de huevo

Ya lo puedes hacer Cristina, fácil y rápido. Con ingredientes habituales en una despensa. Lo único que requiere es una pequeña antelación para dar tiempo a que se enfríe.

Con estas cantidades salen unos 6 flanes de ración o también se puede hacer uno grande, pero es más conflictivo el reparto, se suele romper al servirlo en los platos.

Hay varios métodos de cocción: olla exprés, olla normal y horno, todos ellos a baño María.

Como molde, se pueden emplear multitud de recipientes si no tenéis flaneras ( yo no tengo). En este caso he empleado botes de cristal de conserva de boca ancha y laterales rectos ( si no no podría desmoldar), porque los iba a cocer en olla exprés y hay que taparlos ( cuando pueda descargar las fotos las veréis). Si se hacen en el horno, no hace falta taparlos tanto. Repasad los armarios y que cada uno decida que va a emplear de molde. Quedan muy bonitos los moldes con ondas laterales, a mi no me gustan pues son bastante más difíciles de desmoldar y es más probable que queden restos después de fregar. Enlace

Se pueden emplear huevos enteros, clara y yema, o sustituir alguno de los huevos por yemas. Si los voy a adornar con claras a punto de nieve si que lo hago, si no, empleo solo huevos enteros. Un huevo entero se puede sustituir por dos yemas, pero al menos la mitad de los usados, deben de ser enteros. Otra opción es usar solo yemas y más azúcar, en lugar de flan, lo convertiremos en flan chino o tocinillo de cielo ( con pequeñas variaciones).

Hablando de variaciones, podemos añadir coco rallado o una taza de café muy concentrado o una cucharada de café soluble. Las cantidades van a gusto.

Recordar que mi paladar no es muy amigo de dulce, los golosos quizá necesitéis más azúcar, aunque estas cantidades han pasado otros filtros.

4 huevos, 125 gr de azúcar, 250 ml de leche. Opcional: un poco de vainilla ( esencia o varilla) o 2 cucharadas de coco rallado o 1 cucharada de café soluble.

Si el molde elegido se puede poner al fuego directo, haremos allí el caramelo si no, emplearemos un puchero pequeño. Poner en el recipiente de hacer caramelo azúcar ( la cantidad depende del tamaño del molde. Para un molde individual una cucharilla colmada suele bastar) y una cucharilla de agua a fuego medio, moviendo con una cuchara de madera. Mantened al fuego hasta que se tome color oscuro todo el azúcar ( sin quemarlo demasiado pues se volverá muy amargo). Si trabajamos en la flanera, la moveremos de manera que el caramelo cubra también los laterales ( no hace falta que llegue hasta arriba). Si lo hacemos en un puchero, hay que ir muy rápido ( solidifica enseguida) y con mucho cuidado ( quema mucho), lo verteremos en los moldes procurando que las paredes queden también cubiertas. Dejar enfriar. Veo que el párrafo es muy largo pero tiempo son dos minutos.

En un puchero poner a calentar a fuego medio la leche con la vainilla si la hemos elegido como opción. En una fuente honda, batir muy bien los huevos y el azúcar restante ( unos 100 gr). Cuando la leche esté caliente, verterla sobre el batido poco a poco a la vez que batimos ( si lo hacemos muy deprisa cuajará el huevo). Añadir el coco o el café si queremos estos aromas. Llenar los moldes.

Si los vamos a hacer en la olla expres, taparemos los moldes muy bien. Poner la olla al fuego con 4 cm de agua, meter los moldes y rellenar con más agua hasta que los moldes estén cubiertos unos 2/3. Tapar la olla y contar 5 minutos desde que el indicador nos diga que ha alcanzado presión. Como siempre repito, el tiempo puede variar un poco según la olla, el tamaño y el material del molde . Dejar enfriar la olla de manera natural. Si es olla normal, se puede comprobar cuando están hechos, pinchando con una aguja, esta tiene que salir limpia.

Si los hacemos en el horno, encender el horno a 150ºC ( el agua tiene que tener burbujas pero no hervir durante la cocción), colocar los moldes tapados con papel de aluminio en un recipiente hondo llenándolo de agua caliente hasta 2/3 de los moldes. Después de 30 minutos comprobar con una aguja si están hechos, que dependerá, repito otra vez según material y tamaño del molde.Enlace

Los desmoldaremos casi en el momento de servir, si no, es posible que se desmoronen. La imaginación al poder para el acompañamiento: nata montada, salsa de mermelada, claras a punto de nieve, helado, un trozo de bizcocho, una mezcla de todo ....

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Bizcocho sencillo

Vamos a empezar con algo sencillo pero que nos de una alegría mañanera. Este bizcocho sirve tanto para desayunar como para base de una tarta para postre.

Puede hacerse con harina integral, solo tendremos que aumentar un poco la cantidad de levadura. Hay que lavar muy bien el limón antes de rallarlo pues normalmente, los tratan con antifungicos y ceras. Yo los lavo con un poco de jabón y luego bien aclarados.

3 huevos, 125 gr de azúcar, 250 gr de harina ( puede ser integral), 150 ml de leche, 125 ml de aceite de oliva, 2 cucharillas rasas de levadura química ( Royal o de las que vienen en sobres), la piel de un limón rallada. Opcional frutos secos, pasas, frutas confitadas...

Engrasar un molde redondo de unos 24 cm de diámetro, con una cucharada de aceite. Medir la harina y mezclarla muy bien con la levadura. Batir los huevos con el azúcar. Añadir el aceite a la vez que batimos, la leche y la ralladura de limón. Todo tiene que estar bien mezclado. Encender el horno a 150ºC ( si tenéis ventilador mejor).

Añadir a cucharadas la mezcla de harina levadura, con movimientos envolventes, hasta que se termine. Cuando ya no quedan grumos, verter en el molde. Esto cuesta menos de 15 minutos.

Colocar este en el centro del horno. Después de 20 minutos, sin abrir el horno, subir la temperatura a 175º y contar otros 20 minutos. Abrir el horno y comprobar que los bordes están despegados del molde. El tiempo depende un poco del horno y del molde, yo llevo muchos años con esta temperatura y tiempo y no he tenido problemas pero si no va bien la primera vez, modificad un poco el tiempo. Los moldes de silicona necesitan unos minutos más.

Sacar del horno y dejar enfriar si es posible sobre una rejilla para que circule el aire por debajo.

Este bizcocho se puede partir y congelar por raciones. De todos modos dura varios días en muy buen estado si se guarda tapado.

martes, 20 de mayo de 2008

Solomillo de cerdo en salsa de nueces

Esta receta, la suelo hacer con solomillo de cerdo porque es la pieza entera que más se adapta por su tamaño a la unidad familiar, las otras son demasiado grandes pero no hay ningún problema en hacerlo con babilla, que suele pesar sobre 1kg; unicamente hay que adaptar el tiempo de horno.

Esto es para tres, se puede guardar por raciones en el congelador para otro día, pero como toda pieza que se hace en el horno es mejor que sea un poco grande.

1 solomillo de cerdo, 100 ml de jerez seco, 50 gr de nueces peladas, 100 ml de crema de leche, 1/2 cebolla, 50 ml de cognac ( opcional).

Poner en adobo el solomillo unas horas en el jerez ( si no tienes tiempo se puede hacer directamente). Escurrirlo y guardar el vino de adobo.

Si tenemos una fuente mixta, que resiste el fuego y el horno, dorarlo por todos los lados al fuego unos minutos. Si solo tenemos fuente de horno, meterlo a horno máximo 5 minutos dándole la vuelta cuando se haya dorado por un lado. En ambos casos, depués, regular el horno a 175º.

Añadir el vino de adobo y hornearlo 15 minutos.

Mientras tanto, en una sartén sofreír la cebolla picada, cuando ya haya ablandado, añadir las nueces picadas y saltear a fuego suave. Si usamos coñac, añadirlo y flambearlo ( es decir prenderle fuego). Una vez consumido todo el alcohol (el fuego de la fuente se apagará), bajar el fuego y añadir la crema de leche poco a poco ( no tiene que hervir). Si la queremos más clara la salsa, añadiremos un poco de leche.

Sacar el solomillo, quitarle el hilo si lo hemos atado y partir la ración que nos vayamos a comer, disponiendolo en un plato con la salsa de nueces. Podemos poner una cucharada de espaguetis como guarnición.

martes, 22 de abril de 2008

Pollo con setas

Voy a empezar por algo sencillo pero sabroso, rápido y que apenas da trabajo, se guisa solo.
Uso cuartos traseros de pollo por que en casa la pechuga gusta poco, además, para guisar creo que queda un poco seca. Pero que cada uno use lo que más le guste.

2 cuartos trasero de pollo, 1 cebolla, 200 gr de cualquier tipo de seta fresca incluidos champiñones o 30 gr de seta seca ( un puñado pequeño), 3 ajos, 100 ml de vino ( a gusto), aceite y sal.

Partir el pollo en trozos del tamaño que nos guste ( yo parto por la articulación solamente). Pelar y partir la cebolla. Limpiar las setas si son frescas.

En un puchero de fondo grueso, poner tres cucharadas de aceite y a fuego medio, dorar el pollo junto con los ajos pelados pero sin partir, dando vueltas para que todos los lados cambien de color. Añadir la cebolla y una cucharilla de sal, dar unas vueltas e incorporar el vino. Tapar el puchero, cocer 20 minutos a fuego bajo. Si las setas son secas, no hace falta rehidratarlas antes, se añaden a la vez que el vino. Para partirlas, solo tenemos que estrujarlas con la mano.

Si las setas son frescas seguiremos en este punto. En una sartén amplia con dos cucharadas de aceite, saltear las setas partidas como nos guste, a fuego muy vivo, solamente unos 30 segundos si son champiñones ( si son níscalos por ejemplo, 5 minutos, otras calcular, pero tienen que quedar tersas).

Pasados los 20 minutos de cocción del pollo, añadir las setas y cocer 5 minutos más. Ahora tenemos dos opciones: servirlo en este punto o bien separar el pollo en un plato y triturar la salsa, juntando todo en el momento de servir. La elección de uno u otro modo será puramente estética. Está muy bueno servido con pasta larga (espaguetis, tallarines o lo que nos guste), servirá de comida completa con una ensalada ligera.

Congela muy bien, si sobra o queremos doblar la receta.

viernes, 14 de marzo de 2008

Pollo asado al limón

Esta es probablemente la primera receta seria que yo hice completamente sola. Es tan sencilla que casi no vale la pena ponerla pero.... allá va.

El pollo tiene que estar completamente limpio, incluso por dentro, hay que quitar esos órganos que están alojados en la cadera.

Para acompañar podemos elegir lo que más nos guste, asar una manzana o una patata a la vez, cebolla confitada, o cualquier otra salsa. La ensalada también es un buen acompañamiento.

1 pollo entero sin vísceras, 1 limón, tomillo, orégano, o cualquier mezcla de hierbas que os guste, 1 limón, aceite y sal.

Encender el horno a 200 º. Lavar el limón y pincharlo varias veces. Meter dentro del pollo las hierbas ( frotando bien ), y el limón. Frotar el pollo con un poco de aceite y sal. Poner el pollo , con la pechuga hacia abajo, en una fuente de horno que se ajuste al tamaño del pollo ( se secará menos). Meter en el horno un poco más abajo del centro. A los 20 minutos, darle la vuelta y regar bien con la salsa. mantenerlo en el horno 25 minutos más. Hay quien le mete dentro una pastilla de caldo concentrado ( procurad que sea vegetal solo). El tiempo de horno puede variar un poco según el tamaño del pollo. Si pesa más de 1,700kg aumentar unos 10 minutos.

Ya está listo.