jueves, 6 de noviembre de 2008

Flan de huevo

Ya lo puedes hacer Cristina, fácil y rápido. Con ingredientes habituales en una despensa. Lo único que requiere es una pequeña antelación para dar tiempo a que se enfríe.

Con estas cantidades salen unos 6 flanes de ración o también se puede hacer uno grande, pero es más conflictivo el reparto, se suele romper al servirlo en los platos.

Hay varios métodos de cocción: olla exprés, olla normal y horno, todos ellos a baño María.

Como molde, se pueden emplear multitud de recipientes si no tenéis flaneras ( yo no tengo). En este caso he empleado botes de cristal de conserva de boca ancha y laterales rectos ( si no no podría desmoldar), porque los iba a cocer en olla exprés y hay que taparlos ( cuando pueda descargar las fotos las veréis). Si se hacen en el horno, no hace falta taparlos tanto. Repasad los armarios y que cada uno decida que va a emplear de molde. Quedan muy bonitos los moldes con ondas laterales, a mi no me gustan pues son bastante más difíciles de desmoldar y es más probable que queden restos después de fregar. Enlace

Se pueden emplear huevos enteros, clara y yema, o sustituir alguno de los huevos por yemas. Si los voy a adornar con claras a punto de nieve si que lo hago, si no, empleo solo huevos enteros. Un huevo entero se puede sustituir por dos yemas, pero al menos la mitad de los usados, deben de ser enteros. Otra opción es usar solo yemas y más azúcar, en lugar de flan, lo convertiremos en flan chino o tocinillo de cielo ( con pequeñas variaciones).

Hablando de variaciones, podemos añadir coco rallado o una taza de café muy concentrado o una cucharada de café soluble. Las cantidades van a gusto.

Recordar que mi paladar no es muy amigo de dulce, los golosos quizá necesitéis más azúcar, aunque estas cantidades han pasado otros filtros.

4 huevos, 125 gr de azúcar, 250 ml de leche. Opcional: un poco de vainilla ( esencia o varilla) o 2 cucharadas de coco rallado o 1 cucharada de café soluble.

Si el molde elegido se puede poner al fuego directo, haremos allí el caramelo si no, emplearemos un puchero pequeño. Poner en el recipiente de hacer caramelo azúcar ( la cantidad depende del tamaño del molde. Para un molde individual una cucharilla colmada suele bastar) y una cucharilla de agua a fuego medio, moviendo con una cuchara de madera. Mantened al fuego hasta que se tome color oscuro todo el azúcar ( sin quemarlo demasiado pues se volverá muy amargo). Si trabajamos en la flanera, la moveremos de manera que el caramelo cubra también los laterales ( no hace falta que llegue hasta arriba). Si lo hacemos en un puchero, hay que ir muy rápido ( solidifica enseguida) y con mucho cuidado ( quema mucho), lo verteremos en los moldes procurando que las paredes queden también cubiertas. Dejar enfriar. Veo que el párrafo es muy largo pero tiempo son dos minutos.

En un puchero poner a calentar a fuego medio la leche con la vainilla si la hemos elegido como opción. En una fuente honda, batir muy bien los huevos y el azúcar restante ( unos 100 gr). Cuando la leche esté caliente, verterla sobre el batido poco a poco a la vez que batimos ( si lo hacemos muy deprisa cuajará el huevo). Añadir el coco o el café si queremos estos aromas. Llenar los moldes.

Si los vamos a hacer en la olla expres, taparemos los moldes muy bien. Poner la olla al fuego con 4 cm de agua, meter los moldes y rellenar con más agua hasta que los moldes estén cubiertos unos 2/3. Tapar la olla y contar 5 minutos desde que el indicador nos diga que ha alcanzado presión. Como siempre repito, el tiempo puede variar un poco según la olla, el tamaño y el material del molde . Dejar enfriar la olla de manera natural. Si es olla normal, se puede comprobar cuando están hechos, pinchando con una aguja, esta tiene que salir limpia.

Si los hacemos en el horno, encender el horno a 150ºC ( el agua tiene que tener burbujas pero no hervir durante la cocción), colocar los moldes tapados con papel de aluminio en un recipiente hondo llenándolo de agua caliente hasta 2/3 de los moldes. Después de 30 minutos comprobar con una aguja si están hechos, que dependerá, repito otra vez según material y tamaño del molde.Enlace

Los desmoldaremos casi en el momento de servir, si no, es posible que se desmoronen. La imaginación al poder para el acompañamiento: nata montada, salsa de mermelada, claras a punto de nieve, helado, un trozo de bizcocho, una mezcla de todo ....

domingo, 2 de noviembre de 2008

Pencas de acelga en salsa de setas

Como todavía no estoy acostumbrada a comprar para dos, al ir a hacer la cena me encontré con una cantidad de acelga inapropiada para dos. Tenía para dos comidas complementando un poco.

Partí las hojas de la acelga a trozos y las pencas ( parte blanca) las conservé en un trozo grande con la intención de hacerlas rebozadas ( receta trabajosa que quizá un día ponga) al día siguiente. Como era más cómodo lo cocí todo a la vez, las hojas abajo y las pencas colocadas encima para que fuera fácil retirarlas luego. Como casi siempre que programo algo, al día siguiente llegué tarde a casa y no me daba tiempo de hacerlas rebozadas. De esta situación, salió este plato. Para las pencas de acelga se puede usar cualquier receta de cardo y viceversa con pequeñas adaptaciones.

No pongo cantidades pues las pencas no se compran sueltas, además, no todas las matas de acelga tienen la misma cantidad de penca. Vosotros podéis imaginar cuanta hace falta.

Yo usé negrillas (tricoloma terreum) porque había ido el día anterior a coger pero me puedo imaginar el plato con casi cualquier seta. Si son deshidratadas, hay que ponerlas a remojo antes o cocerlas en un poco de líquido un rato.

Pencas de acelga cocidas, 200 gr de cualquier seta o champiñón, 1 ajo, 1 cucharilla rasa de harina, aceite y sal. Opcional pimienta negra y vino blanco.

En una sartén amplia, poner 1 cucharada de aceite a fuego vivo. Poner las pencas de acelga como si fueran filetes y hacerlas como a la plancha 30 segundos por cada lado. Retirarlas a un plato.



En la misma sartén, añadir el ajo partido y las setas limpias y troceadas, saltearlas a fuego vivo 1 minuto aunque el tiempo depende del tipo de seta ( justo para que pierdan la rigidez). Añadir la harina, dar unas vueltas incorporar otra vez las pencas, añadir algo de líquido que puede ser vino blanco, agua de cocer las pencas o simplemente agua. Cocer dos minutos y servir. Si os gusta, espolvorear con pimienta negra.

martes, 28 de octubre de 2008

Que hago para cenar a partir de "nada"

Llegas a casa y tus ideas culinarias están más vacías que tu nevera. Comer mal es deprimente pero discurrir qué vas a comer te bloquea. El recurso de los embutidos y queso no es lo más sano y además, por la noche son pesados de digerir. Lo primero que debes tener en cuenta es que puedes hacer una cena/comida que te apetezca y que además no te resultará demasiado trabajosa. Esto lo puedes pensar por el camino antes de llegar a casa.

Haz un repaso de la despensa. Haz un repaso de la nevera y del congelador. Respecto al congelador, procura tenerlo bien provisto: después de cocinar repasa la etiqueta congelar y guarda los sobrantes para tiempos duros. Piensa lo útil que puede ser la etiqueta sobras en determinados momentos, sin embargo en otros las sobras solo nos invitan a pensar en la basura. Ahora decide qué vas a cenar y si pasas por alguna tienda completa los ingredientes que faltan si es necesario. Si no pasas, da igual: nada es imprescindible.

Algo básico son los huevos. El huevo frito es bueno pero incompleto, y además nos podemos quedar con hambre. Los huevos al plato son mucho más saciantes, manchan mucho menos y los podemos hacer desde muy simples hasta muy completos. Además, es fácil tener todos los ingredientes en casa. Revuelto o tortilla de cualquier cosa que encontréis: queso chorizo, jamón, setas secas rehidratadas, un sofrito de cebolla, calabacín, verduras congeladas de cualquier tipo, atún o bonito, restos de carne o pescado, incluso un poco de salsa de tomate le dará alegría. No nombro la tortilla de patatas porque eso está en la mente de todos y cuesta un rato de hacer. No nos olvidemos de los guisantes con jamón.

Las legumbres dicen que son pesadas por la noche pero yo las digiero mejor que los embutidos. En casa no es infrecuente comer un potaje por la noche de plato único. Si mezclamos un bote de legumbres al natural con algo de verdura u hortalizas de nuestro congelador y algo perdido de la nevera tendremos un buen plato sano y reconfortante. Yo las legumbres preparadas, las compro sin complementos, sólo cocidas.

Hay todo tipo de verduras congeladas, probad con el infalible método de prueba/error hasta encontrar la marca de las mejores. Si de camino a casa hemos comprado champiñones y queso, este es nuestro plato.

La etiqueta patatas, nos dará muchas posibilidades, muchas posibilidades y generalmente un tiempo razonable para una cena rápida. Patatas guisadas , asadas en el microondas ,rellenas con roquefort pueden ser un ejemplo. Siempre podemos sustituir un ingrediente que no tengamos por alguno similar. Una buena olla expres, nos ayudará a reducir el tiempo de cocción en algunos casos.

En nuestro congelador es fácil que haya algún tipo de pescado congelado y unas setas secas en el armario: sólo con estas dos cosas podemos cenar como señores (me ahorro lo de señoras también). Si no tenéis setas, el pescado al horno quedará perfecto, si lo hacemos con mayonesa casera o de bote nos quedará de gran cena.

La pasta es un gran aliado y se puede mezclar casi con cualquier cosa. Sería muy largo enumerar todas pero si miráis la etiqueta pasta encontraréis ideas. Sobre todo, tened en cuenta que la pasta se puede comer con algo distinto del tomate frito. Casi lo mismo que para la pasta se puede decir para el arroz. En ambos casos, son útiles las verduras congeladas o enlatadas en sofrito.

En invierno, un caldo del congelador o una crema de verduras (sustituye la calabaza por cualquier cosa) pueden ser un buen recurso. Crema de verduras de conserva también es una solución, puedes ser espárragos o un sofrito de calabacín y cebolla que algunas marcas resuelven muy bien.
Pero sobre todo repasa la etiqueta 30 minutos pinchando en las entradas antiguas: a veces parece que nos da pereza pasar página y en este blog la primera entrada tiene la misma actualidad que la última.

Esto es un blog vivo, sigo actualizando recetas luego esta entrada queda desfasada cada vez que actualizo. Da un repaso a las etiquetas es la mejor manera de ver todas las sugerencias.

No nos faltan conocimientos lo que nos sobra es fatiga mental para decidir el acto más satisfactorio de nuestra vida diaria la comida. No hace falta complicarse la vida con recetas laboriosas, con una buena búsqueda de recetas fáciles podemos hacer más agradable nuestra comida. No sabéis la ventaja que para esto representa el ordenador y la conexión.

sábado, 25 de octubre de 2008

Patatas y cebollas al microondas

Esto va rápido, tenemos hambre y poco tiempo/ganas de cocinar. Los tiempos en el microondas varían mucho de un aparato a otro, cada uno conoce el suyo.

4 patatas pequeñas, 1 cebolla, 2 ajos, aceite y sal. Opcional: tomillo, perejil, orégano, queso.

Lavar las patatas, pelar la cebolla y partirla en dos, pinchar un poco los ajos. Poner todo en un plato amplio que quepa en nuestro microondas. Tapar con la cobertura que venden especial para microondas o poner encima una ensaladera honda de tamaño adecuado. Meter al microondas 5 minutos al 75% de potencia, dejar reposar 5 minutos y pinchar para ver si están duras las patatas ( suelen estar pero depende mucho del aparato). Cocer 3 minutos y volver a pinchar. Repetir hasta que estén a nuestro gusto. Cuando estén cocidas, partir la patata en dos, rociar con aceite y los complementos elegidos. Meter otra vez en el microondas 2 minutos, si es posible con grill, quedarán tostadas. El ajo está muy bueno frotado en la patata, pero si no os gusta es fácilmente prescindible. Podemos usar el queso que tengamos en casa, preferible elegir uno que funda bien. Si usamos uno azul, cambiaremos totalmente el sabor del plato, dándole otro aire, incluso podemos hacer una salsa roquefort.

sábado, 18 de octubre de 2008

Garbanzos con huevo

Esto son los típicos garbanzos de cuaresma. Puede que algunos no sepáis siquiera que es la abstinencia de la cuaresma. No sé que se comería en las demás casas, en la mía, por gusto de mi padre, patatas con bacalao la mayoría de los días. Consiguieron que nunca jamás haya comido, después de salir de casa ese plato a pesar de que mucha gente dice que es delicioso.

Algunos días teníamos suerte y comíamos garbanzos de ayuno, se llamaban. Este si que me gusta y lo hago de vez en cuando.

En lugar de cocer los garbanzos en casa podéis usar una lata de buena calidad. Hay que decir que las conservas de legumbres al natural, lo han conseguido bastante bien. Para mi, cuando las guisan con chorizo u otras cosas las estropean, eso prefiero echárselo yo en casa además cuesta muy poco rato.

300 gr de garbanzos, 2 huevos, 15 almendras partidas 0 3 cucharadas de almendra picada, 1 ajo, 1 hoja de laurel. Opcional 1 cucharilla rasa de harina, 50 ml de vino blanco

Poner los garbanzos a remojo según cocer garbanzos allí están las indicaciones. Guardarlos.

En un puchero pequeño, cubrir los huevos con agua, echar 1 cucharilla de sal, poner a hervir y mantenerlos a fuego suave 10 minutos. Sumergirlos en agua fría. Cuando estén fríos, dar unos golpes suaves en la encimera y pelarlos. si tienes prisa no hace falta esperar mucho.

En un puchero de fondo grueso, echar 3 cucharadas de aceite y sofreír el ajo y las almendras a fuego medio. Cuando empiecen a tomar color, si nos gusta la salsa un poco espesa ( a mi no me gustan espesas pero con esta cantidad de harina queda un poco ligada), añadiremos la cucharilla de harina dar unas vueltas. Añadir una hoja de laurel y un vaso grande del agua de cocer los garbanzos. Si son de lata, un vaso de agua o vino blanco.

Incorporar los garbanzos al puchero con la salsa, mover con movimientos giratorios de vaivén para ligar la salsa. Hervir a fuego suave unos 5 minutos, añadir el huevo duro picado y un poco de perejil si te gusta y servir. La cantidad de líquido que añadimos depende de como nos gustan de caldosas las legumbres.


Si vamos a congelar una parte, lo haremos antes de añadir el huevo duro y yo en este caso no añado harina. Para ligar la salsa después, si no quiero manchar una sartén, deshago unos garbanzos y eso me sirve de ligante.

jueves, 9 de octubre de 2008

Huevos al salmorrejo

Hoy nos toca regional que por algo estamos en fiestas. Los que piensen que me he equivocado y he puesto salmorrejo con dos rr, no, no lo he hecho, la salsa de por aquí es salmorrejo, aunque la más conocida sea la del sur, suave de pronunciación


Es un plato de despensa, al menos antes, todos los ingredientes se tenían en la casa y solían ser de producción propia, ahora son de los que se pueden comprar en conserva. También se puede hacer con lomo y costilla fresca.


Se pueden hacer todas las raciones en una fuente o en cazuelitas individuales. Las de barro han sido habituales pero a mi no me gustan pues o se usan muy frecuente o cuando las vas a usar huelen a rancio, además rayan un montón la vitrocerámica ( que yo no uso).


El huevo se puede añadir entero ( sin cáscara se entiende), o bien separar la clara de la yema y añadir la clara primero y la yema justo para que se caliente.


El jamón queda mejor si es un poco grueso y no muy seco.


2 huevos, 2 trozos de lomo en conserva, dos trozos de costilla de cerdo en conserva, 10 cm de longaniza no muy curada, dos lonchas de jamón serrano. Opcional, vino blanco,1 cucharada de guisantes de lata o congelados, 2 espárragos.


En una fuente que resista el fuego y sea proporcionada con las raciones que vamos a cocinar( yo uso una de hierro fundido), poner 1 cucharada de aceite, 1 diente de ajo picado, sofreír la longaniza, la costilla y más tarde el lomo. Cocinarlo poco tiempo ya que hemos de tener en cuenta que la conserva está casi hecha. Si lo usamos en fresco, lógicamente, lo haremos un poco más y necesitará un poco más de aceite. Si nos gustan las salsas espesas, añadiremos una cucharilla rasa de harina, dando una vueltas para que se integre. Añadir 100 ml de agua (o caldo o vino blanco), los guisantes y los espárragos, cocer 5 minutos, moviendo de vez en cuando. Hasta aquí se puede hacer con antelación.


En el momento de servir, poner la fuente a fuego fuerte. Cuando hierva, añadir los huevos y tapar, en tres minutos apagar el fuego y servir. La clara tiene que quedar blanca opaca y la yema líquida ( o al menos es así como a mi me gusta).