viernes, 28 de diciembre de 2007

Empanadillas de carne

Ayer hice sopa y hoy tengo un resto de carne de pollo y gallina. Para comer hoy tenemos empanadillas. Si queremos hacerlas con carne fresca, pondremos 250 de carne picada en estas proporciones.

Como la carne ya está cocida y ha cedido parte de su sabor a la sopa, hay que añadirle algo que la haga sabrosa. Yo le añado cebolla y la tuesto un poco en la sartén, para que las proteínas que quedan cambien su sabor con la temperatura y resalte más. También se puede añadir un poco de harina y leche como ligante o salsa de tomate muy espesa.

Como podéis comprender, las cantidades dependen de la cantidad de carne, algo muy variable en cada caso. para tener una idea, lo voy a medir en volumen que ocupa una vez desmigada, hoy tengo unos 300 ml de carne, añadiré una cebolla grande una cucharada de harina y la leche que necesite para formar una masa espesa. Salsa de tomate serían unos 100 ml. También se puede añadir un resto de salsa de algún guiso.

Como ya dije en la otra entrada de empanadillas, pienso que no vale la pena hacer la masa en casa a no ser que tengas mucho tiempo, las que venden son aceptables. Si las quieres hacer en el horno entonces si vale la pena hacer la masa ( otro día la pondré). El número mínimo de obleas de lo paquetes que venden por aquí es 16 empanadillas, al menos aquí, podéis congelar las que sobren.

Para freír usaremos una sartén pequeña, ensuciaremos menos aceite y como se fríen rápido no nos costará mucho tiempo.

1 paquete de empanadillas, carne de sopa u otro resto ( también puede ser pescado), 1 cebolla, 1 hoja de laurel, 50 ml de vino blanco, 1 cucharada de harina, 100 ml de leche ( aprox.), aceite y sal. Salen unas 30 empanadillas.

Pelar y partir la cebolla a trozos pequeños. Sacar de la nevera el paquete de empanadillas. En una sartén poner tres cucharadas de aceite y sofreír la cebolla a fuego medio, con la hoja de laurel. Cortar la carne a trozos muy pequeños. Cuando este blanda, subir el fuego y añadir la carne. Dar vueltas un par de minutos. Añadir la cucharada de harina, mezclar bien, añadir el vino sin parar de dar vueltas, añadir la leche poco a poco. La cantidad de leche tiene que ser suficiente para que resulte una crema, luego tenemos que cocerla para que la harina espese y forme una masa que se despegue de la sartén cuando pasamos la cuchara. Dejar enfriar.



Abrir el paquete y separar una unidad dejando el papel separador para apoyarla en la encimera. Poner una cucharilla de masa en el centro, humedecer el dedo y pasarlo por todo el perímetro de la oblea, doblarla y con un tenedor, aplastar los bordes de manera que queden sellados. Repetir la operación con todas las obleas.





Poner una sartén honda al fuego fuerte, con unos 2 cm de aceite. Cuando esté caliente, sumergir las empanadillas y bajar el fuego a medio. Cuando estén doradas darles la vuelta y en unos segundos sacarlas, procurar que escurran en vertical para que saquen todo el aceite que se ha metido en su interior. Solo tiene que cocerse la pasta, el interior solo calentarse por lo que se cocinan muy rápido. Ponerlas sobre papel de cocina y antes de servir, quitarlo. Si las dejamos mucho tiempo sobre papel de cocina, la masa se pondrá blanda.




Si nos sobra relleno, podemos hacer patatas rebozadas, o emparedados, nos dará sensación de otra comida distinta. Tambien podemos congelar el relleno para otro día.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Después de navidad



Estos días son tiempo de moderar la comida para coger fuerzas para año nuevo. Además tenemos que aprovechar todo lo que ha quedado de las comidas de nochebuena y navidad. Es un despilfarro económico y ético tirar comida.

Voy a hacer un repaso de recetas útiles para este fin.

Sobras de carne: los típicos canelones, que se lo pregunten a los catalanes que han hecho tradicional y festivo lo que en otros sitios podía ser un simple aprovechamiento de sobras. El mismo comentario para lasaña. El pastel de carne queda muy bien, solo tenemos que poner la mitad de carne picada fresca y mitad de carne aprovechada, si nos sobra pastel, ya sabes, al congelador. Lo mismo se puede aplicar con albóndigas o hamburguesas. Berenjenas o calabacines rellenos, empanadillas, pimientos rellenos, croquetas ( esto con tiempo). También patatas rellenas rebozadas que usan la misma masa de croquetas pero son más rápidas de hacer, con cebolla frita acompañando a arroz blanco ( con o sin tomate a gusto). Si haces cualquier tipo de salsa y la mezclas puede quedar buena, Oporto u otro vino, almendras. Otro recurso es añadirla a un potaje de garbanzos con verduras, insuperable y rápido sobre todo si usamos legumbre de bote. Las empanadas o pequeñas tartaletas de aperitivo con cualquiera de los guisos o salsas están muy buenas. También cualquier guiso de patatas guisadas al que añadimos el guiso.

Para pescado podemos usar practicamente los mismos recursos que para carne, adaptandolos. Hemos de tener en cuenta que el pescado ya está cocido y solo necesita el mínimo fuego para la nueva receta. para las espinas y cabezas de pescado, nos podemos sorprender de la sopa ( yo solo añadiría unos mejillones) o guiso de patatas que tendremos. yo hago el caldo y lo guardo congelado para usos futuros ( desde un arroz a una fideua ).

De todos modos consultar la etiqueta de sobras.

Fijaros bien que con el nuevo buscador que me han puesto los reyes ( junto con un trabajo de seguimiento para mejorar vuestras visitas), nos facilita mucho cualquier búsqueda.

Solo desearos control de consumo y que lo paséis muy bien pero no solo ahora sino todo el año. Sed felices y haced que los demás también lo sean.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Salsa de mermelada

Esta salsa es muy cómoda como complemento de muchos postres. Si la elegimos de fresa, frambuesa o albaricoque va muy bien con el chocolate. Puede utilizarse cualquier variedad de mermelada que nos guste. La combinación depende de nuestro gusto.

La cantidad de agua depende de como de líquida queramos la salsa. El limón también lo regulará nuestro gusto. yo soy muy poco golosa y mis recetas van justas de azúcar. De todos modos el paladar se adapta a lo que cada uno quiere y si poco a poco vais reduciendo la cantidad de azúcar o sal, la capacidad de detectarla aumenta con lo cual consumiréis menos y sentiréis lo mismo ( pasa con el olfato, probad a usar mucha colonia o en una perfumería usar muchos probadores, llega un momento que se deja de oler, la nariz se satura y cada día necesitáis más).

100 gr de mermelada, el zumo de 1/2 limón, 5 cucharadas de agua, si lo queremos más dulce 2 cucharadas de azúcar.

En un puchero pequeño poner a calentar a fuego suave , todos los ingredientes moviendo de vez en cuando para formar una salsa, unos 10 minutos. Normalmente se sirve fría.

Pastelillo de chocolate

Como estamos en tiempo festivo, voy a poner un postre para los golosos. Y como casi todos los postres, no os molestéis en calcular las calorías (Kjulios actualmente).

Al calcular la cantidad a comprar de chocolate y mantequilla, tened en cuenta que también se necesita algo para las trufas.

Voy a experimentar algo en esta receta. Yo cuando escribo las recetas para mi, pongo números a las distintas "etapas" de la receta y luego no tengo que repetir tanto las palabras. Ya me diréis que os parece.

Usaremos moldes de papel rizados de magdalenas o bien moldes individuales engrasados. Tenemos que tener en cuenta el tamaño y el material del molde para el tiempo de horneado pues si queremos que salga líquido en el centro, ha de cocerse el tiempo justo.

150 gr de chocolate cobertura, 100 gr de mantequilla, 4 huevos, 150 gr de azúcar, 50 gr de harina, 20 gr de cacao puro, 1/4 de receta de trufas de chocolate hechas con 2 cucharadas más de líquido.

Si tenemos batidora de vaso o picadora, moler el azúcar para convertirla en azúcar glass, si no usarla tal y como está.



En un puchero de fondo grueso y a fuego muy suave o a baño María, poner a fundir el chocolate, la mantequilla con una cucharada de agua, hasta que forme una masa homogénea. (1)










En un plato hondo, mezclar muy bien el cacao, la harina y las dos cucharadas de azúcar (4).

















Separar las claras de las yemas. Batir las claras a punto de nieve en un recipiente de acero o cristal muy limpio (2).




















Batir las yemas con el azúcar, menos dos cucharadas que guardaremos (3). Cuando el color se haya vuelto más blanco debido al batido, añadir el chocolate fundido (1), mover el batido para mezclar.













Añadir poco a poco la mezcla de harina y cacao (4), moviendo bien después de cada adición.
















Una vez terminada la harina, incorporar con movimientos circulares verticales las claras batidas a punto de nieve (2) con cuidado para que no se bajen.

Yo pondría: 3+1+4+2





Preparar los moldes en una bandeja que se pueda meter al congelador. Poner en los moldes un cuarto de su capacidad con masa ( si son de papel tamaño magdalena unas dos cucharadas), coger una punta de cucharilla de receta de trufas y colocarlo en el centro, añadir más masa hasta llenar 3/4 partes de molde.

En este momento se congelan a no ser que los vayamos a consumir en ese instante. Es muy cómodo hacerlo pues los pastelillos se tienen que hornear en el momento de comerlos.

En el momento de comerlos, al sentarnos en la mesa, encender el horno a 180 ºC, a ser posible con ventilador y sacar los pastelillos del congelador. Cuando Falten 10 minutos para servir el postre, meter los pastelillos en el centro del horno 8 minutos. Sacar del horno y servir bien con papel, bien desmoldado. Se puede acompañar de salsa de mermelada de fresa o albaricoque. También de nata montada.



Las fotos la he añadido otro día y esta vez en lugar de usar moldes de papel he usado de silicona. El tiempo de horno fueron 14 minutos y aún así salieron un poco demasiado blandos, con presentación deficiente, pero muy buenos.

Trufas de chocolate

Esto es rápido y fácil y es seguro, siempre sale bien. Usaremos a ser posible chocolate de cobertura ( la calidad del chocolate es importante).

150 gr de chocolate negro, 50 gr de mantequilla, 1 cucharada agua, 2 cucharadas de Wisky , cacao puro

Fundir el chocolate, la mantequilla y el agua, a baño María o fuego muy suave moviendo constantemente, no tiene que hervir NUNCA. Añadir el wisky y seguir moviendo hasta que forme una masa uniforme. Dejar enfriar, ponerlo un rato en la nevera hasta que se pueda moldear. Con dos cucharillas formar bolas del tamaño que nos parezca adecuado, quedan mejor relativamente pequeñas. Pasarlas por cacao puro.

Una variante tendremos si justo antes de moldear, añadimos un poco de nata montada, almendras molidas o lo que guste.

Si es para niños, sustituir el wisky por más agua. Es un receta muy propia para que ellos hagan, les gusta y no necesita fuego.

Guardarlas en el congelador. Si las ponemos en fundas de papel como los bombones, mejoraremos la presentación aunque no el sabor.

domingo, 16 de diciembre de 2007

Hojaldre de verduras

Este relleno parece menos festivo que el marisco y sin embargo, a veces, he hecho los dos para la misma comida y se ha terminado antes el de verduras. También os digo que se tarda bastante más tiempo.

En la cocina de fiesta suelo poner raciones para más de dos personas esto puede ser para 4-5.

2 placas de hojaldre congelado extendido o 1 sin extender, 200gr de judías verdes, 1 calabacín mediano, 250 gr de champiñones u otra seta, 1 cebolla, 2 alcachofas, 50 gr de jamón serrano, aceite y sal.

Sacar del paquete las placas de hojaldre ( si encontráis sin extender mucho mejor) para que se descongele lentamente. Lavar las judías verdes, quitarles las puntas y con un pelapatatas, partirlas a lo largo para obtener tiras de judías verdes ( esto se llama partirlas en juliana). Poner una sartén amplia con dos cucharadas de aceite y saltear las judías a fuego vivo unos 5 minutos, bajar el fuego y tapar, dejar 5 minutos, escurrir y guardar. Mientras tanto, partir el calabacín, bien a rodajas muy finas con la mandolina ( más rápido), bien a tiras muy finas en juliana, saltear en la sartén como las judías y reservar en otro plato. Lo mismo con los champiñones y la cebolla.

Calentar el horno según las indicaciones del paquete. Limpiar las alcachofas de todas las hojas duras y partirlas a láminas muy finas, hacerlas casi a la plancha.


Durante todo este proceso, en los ratos sueltos que no estéis dando vueltas a la sartén, se comprueba cuando el hojaldre está descongelado y se coloca en una placa plana de horno o placa pastelera engrasada, hornear 20 minutos.

Si el hojaldre es sin extender como el de la foto, con un cuchillo de sierra, cortar sin llegar hasta abajo, como si fuéramos a hacer un marco de foto, es decir seguir el perímetro de la placa dejando un borde de 1 cm aprox. Si la placa es "extendida", chafaremos el interior del marco . Si la placa es sin extender, extraeremos como si dijéramos la tapa del interior de marco y después chafaremos el interior.

En el hueco dejado, iremos colocando los diversos ingredientes por capas y el jamón cortado a trozos en la capa central.

Taparemos bien con la otra capa de hojaldre, si hemos usado hojaldre extendido, en cuyo caso volveremos a meter al horno el tiempo indicado en el paquete, o bien con la tapa de la masa sin extender y solo necesitará unos 10 minutos antes de servir.

En la sartén de saltear las verduras, podemos hacer una salsa de vino ( blanco, Oporto, jerez...) para acompañar. Si no hemos fregado la sartén aprovecharemos los jugos que hayan dejado las verduras en ella y quedará más sabrosa. Solo tenemos que sofreír a fuego medio una cucharilla de harina en una cucharilla de aceite y añadir poco a poco para que no se formen grumos 200 ml del vino elegido, añadir 50 ml de agua si nos queda muy espesa y evaporar el alcohol 10 minutos.