Aquí tenemos un plato muy sencillo también a partir de "nada". Siempre (o casi siempre) tenemos huevos y siempre, al menos deberíamos, tener cebolla. Para esto último, tenemos el recurso del congelador. La podemos guardar ya cocinada o solo picada, incluso la venden ya partida y congelada. Como opción también la venden ya en latas aunque a precio de oro. El tiempo de cocción lo ajustaremos al tipo de cebolla empleado.
Podemos incluir cualquier otro ingrediente que hay en la nevera de manera habitual: calabacín, champiñones, queso..., incluso, al que le guste, un poco de foie- gras de cualquier tipo.
Ingredientes: 2 huevos, 1 cebolla, 50 ml de vino a gusto: Jerez, Oporto, vino blanco...
Pelar y partir la rodajas finas la cebolla. En una sartén poner 3 cucharadas de aceite y a fuego lento sofreír la cebolla. Después de 5 minutos, añadir el vino elegido y dejar cocer muy lentamente hasta que casi no quede líquido. Repartir en dos cazuelas planas y resistentes al fuego la cebolla. En el momento de servir, poner a fuego vivo y cascar un huevo al lado de la cebolla. En el momento en que la clara esté cuajada retirar del fuego y servir. Hacer lo mismo con la otra cazuelita. Se pueden hacer las dos a la vez en dos fuegos y así no hay que esperar.
Hay que procurar que la yema no esté cuajada. Si nos gusta la clara muy hecha y la yema poco, separaremos la clara de la yema y primero echaremos la clara a la cazuela y cuando ya la veamos casi a nuestro gusto añadir la yema. Un método intermedio es tapar la cazuelita después de echar el huevo, vigilando bien para que no haga demasiado.
Se me olvidó hacer foto, la pondré otro día
jueves 26 de noviembre de 2009
Huevos encebollados
martes 3 de noviembre de 2009
Pescado, normas básicas
Me dicen que no saben manejar el pescado. Que les gusta, pero les da respeto. Esta entrada va para ellla.
Las indicaciones tienen que ser muy generales pues decir pescado es decir algo muy amplio y muy diverso. Hay grandes, pequeños, de carne dura, blanda, más grasa, menos grasa etc.
Lo primera dificultad es la compra y es mucho mayor en caso de ser pocas personas, pues en la mayoría de los casos hay que comprar el pez entero o pagar un sobreprecio muy alto. No nos queda más remedio que comprar y congelar lo no consumido. De paso evitaremos el problema del anisakis. Otra solución es comprar filetes congelado que para según que usos no están mal pero de vez en cuando conviene darse un premio con un buen pescado.
Los modos de cocina son los básicos: al vapor, a la plancha, rebozado, en salsa y al horno. Siempre con un tiempo de cocción muy breve. Las frituras son otro tema.
Al vapor ( a veces sustituido por el microondas): Consiste en poner el pescado sobre una cama de vegetales ( para que le proporcionen humedad y le aislen del fondo) en un recipiente bien tapado. Cocción muy breve. Se suele aliñar con hierbas finas ( eneldo, albahaca, laurel..) y aceite crudo
A la plancha: para que el pescado no se pegue a la plancha o sartén, esta tiene que estar muy caliente y, entonces, se echa aceite. La cantidad de aceite tiene que ser suficiente para que la superficie en contacto con el pescado esté engrasada pero no haya sobrante en el resto de la sartén. Esto es más fácil de conseguir si ponemos el pescado y el aceite en un plato y de allí va directo a la plancha. De todos modos miraremos si hace falta más cantidad de aceite al darle la vuelta.
Rebozado: También llamado a la romana. Ha sido la manera habitual de comer el pescado en muchas casas. Pasar por harina, pasar por huevo batido, y freír en sartén con bastante aceite. La temperatura de fritura tiene que ser caliente al principio, luego bajar para que no se queme por fuera y le de tiempo a cocinarse por dentro.
En salsa: Las salsa pueden ser muy variadas, desde solo tomates o pimientos hasta la más elaborada y anticuada Holandesa ( una bomba, hecha de mantequilla y yemas de huevo). El pescado se suele cocer en la misma salsa. También se puede hacer a la plancha y poner un poco de salsa al lado pero entonces yo creo que no es en salsa sino con salsa.
Al horno: Una forma muy cómoda de cocinar pescado. Se hacen un montón de raciones a la vez, no manchas nada, es rápido y generalmente muy poco trabajo. Mi plato preferido cuando estamos mucha gente. Hacerlo a la sal también está contemplado pescado al horno. El tiempo de horno suele ser unos 20-25 minutos para un pescado de 1 kilo y medio a 200ºC , colocando la bandeja de manera que el pescado quede en el centro del horno.
No he dado tiempo de cocción para los otros modos de hacer el pescado. Pensad un poco en el tamaño de vuestro trozo, sobretodo en el grosor. Mirad que color tiene la carne del pescado y lo sabréis. Yo espero encontrar en mi plato algo jugoso y agradable, por eso lo hago hasta que justo ha perdido la transparencia. Si te pasas de plancha o de fritura, lo único que vas a conseguir es que pierda agua, el resultado algo jasco y difícil de tragar. En los restaurantes igual que preguntan como de cocida quieres la carne, deberían preguntar el punto del pescado.
Como indicación, a la plancha o fritura, 1- 1,5 minutos por cada lado para un filete normal, si es rodaja un poco más.
Si lo vamos a hacer en salsa, el pescado solo tiene que cocer dos o tres minutos para que conserve su textura. Los pescados duros tipo rape, congrio, bonito etc.. requieren un poco más de tiempo.
Si queréis mayor información, en la etiqueta pescados se puede encontrar diversas maneras de cocinarlo.
domingo 25 de octubre de 2009
Arroz con setas
Va otra de setas. En temporada usad las que tengáis, fuera de temporada se pueden usar las shitake ( las llamadas setas chinas) secas o frescas, algún champiñón y a ser posible, alguna de un surtido comercial congeladas, secas o en conserva. Yo prefiero las congeladas son más sabrosas. Se pueden comprar en supermercados habituales.
Si se usan setas secas, rehidratar antes de empezar y guardar el líquido para cocer el arroz. Sacaremos las setas cogiéndolas con la mano pues si escurrimos moviendo el recipiente, en caso de que las setas tengan algo de tierra se mezclará otra vez con las setas. Aprovecharemos el liquido pero decantándolo ( echándolo con cuidado en otro recipiente de manera que no caigan los posos)
Como caldo podemos usar el agua de cocer alguna verdura o unos restos de pollo u otro tipo de carne o una mezcla de todos ellos. Si no tenemos nada de esto, agua con un poco de vino blanco.
Como vamos a hacer el arroz para dos, una sartén amplia nos puede servir. Si es para más gente, emplearemos una paella grande o un puchero muy ancho y plano.
200 gr de arroz, 300 gr de setas variadas, 100 gr de calabacín, 1/2 cebolla pequeña, caldo vegetal o de carne, aceite y sal. Opcional, alcachofas, láminas de queso curado.
Pelar y partir la cebolla muy pequeña. Partir el calabacín a trozos pequeños. Limpiar las setas si son frescas y partirlas a trozos pequeños. Escurrir las setas si son secas, guardar el líquido. En una sartén amplia, ponemos tres cucharadas de aceite a fuego suave, sofreímos la cebolla y el calabacín. Pasados 5 minutos y todo este blando subir el fuego y saltear las setas. Darles unas vueltas y después de dos minutos retirar todo a un plato.
En el mismo sitio, añadir una cucharada de aceite y el arroz, saltear un poco a fuego medio. Añadir el doble del volumen ocupado por el arroz de líquido, subir el fuego y cuando empiece a hervir, bajar el fuego, dejar suficiente para mantener el hervor. Empezar a contar el tiempo 14 minutos. Pasados 7 minutos y falten otros 7, incorporar las setas moviendo un poco para mezclar bien.
Cuando se cumpla el total del tiempo, 14 ( 7 +7) minutos, apagar el fuego y dejar reposar un par de minutos.
Si hemos decidido poner queso, con un pelapatatas haremos lascas muy finas que esparciremos por encima. Ya podemos comer.
martes 6 de octubre de 2009
Sepia con habitas y níscalos
Ya sabéis que estos días las setas son las reinas de mi cocina. Las mejores las hago simplemente a la plancha y las más grandes las guiso de todos los modos que se me ocurren. Este es uno de ellos.
El níscalo o robellón y también otros nombres es una seta muy común en otoño que se puede encontrar en las fruterías a precio razonable.
Sirve de plato principal, está muy bien equilibrado nutricionalmente y se puede hacer con antelación.
1 bote de habitas, 2 sepias pequeñas o 1 grande, 300gr de níscalos u otra seta de textura fuerte, un trozo de grasa de jamón y 25 gr de jamón, aceite y sal. Opcional cebolla sofrita.
Limpiar los níscalos y partirlos a trozos que sea cómodo meterlos a la boca. Limpiar la sepia, hacerle unos cortes en los bordes para que no se "rice". Escurrir muy bien las habitas. Si usamos cebolla pelar y partir muy pequeña. Sofreirla.
En una sartén amplia poner dos cucharadas de aceite, la grasa de jamón y el jamon partido pequeño, saltear los níscalos a fuego fuerte 3 minutos aproximadamente. Retirarlos a un plato.
En la misma sartén, saltear las habitas con tres cucharadas de aceite a fuego fuerte un par de minutos. Cuidado al moverlas porque se rompen, saben igual pero quedan muy feas en el plato. Alguna seguro que se despelleja un poco al tostarse. Retirar al mismo plato.
Seguimos en la misma sartén, añadimos dos cucharadas de aceite y a fuego muy fuerte hacemos las sepias a la plancha y las partimos a trozos.
En el momento de servir, Juntar los tres ingredientes, añadir la sal y calentar a fuego fuerte moviendo con mucho cuidado. Listo para comer.
lunes 5 de octubre de 2009
Costilla de cerdo con salsa barbacoa
Normalmente esta receta es para hacer la costilla en una barbacoa o en el horno. Pero el otro día tenía un resto de salsa barbacoa y compré costilla, sin tener en cuenta que hacía mucho calor y me dio pereza encender el horno, así que decidí probar en una sartén, procurando no elegir la más nueva, que fuera de fondo grueso y que tuviera una tapa que más o menos ajustara.
400 gr de costilla de cerdo carnosa en una pieza, 50 ml de salsa barbacoa.
Poner la sartén a calentar a fuego medio, añadir una cucharada de aceite. Colocar la costilla con la parte carnosa hacia abajo y subir el fuego para que se tueste. Al cabo de dos minutos, darle la vuelta.Después de un par de minutos, añadir por encima de la costilla dos cucharadas de salsa. Tapar y bajar a fuego medio. El tiempo dependerá del grosor de la pieza más o menos unos 5 minutos. Destapar y comprobar su grado de cocción. Añadir más salsa y después de un par de minutos estará lista.
martes 22 de septiembre de 2009
Comidas de invierno
Otra ventaja del invierno es la cantidad de platos únicos que podemos consumir. Solo necesitamos complementarlos con una ensalada y/o una buena ración de fruta. Tienen proteína suficiente para una ración equilibrada y capacidad de saciar para estómagos hambrientos. Suelen ser, además, más económicos.
Por supuesto la pasta y el arroz, no tiene época. Las patatas también son de todo tiempo pero en invierno abandonan las ensaladas y platos fríos para incorporarse a las cazuelas. Dando un repaso a los platos de esta etiqueta seguro que encontramos la comida del día.
Es bueno olvidarse de la sartén para la carne en invierno, un buen guiso nos ayudará a sentirnos confortables. Los llamado segundos platos " de puchero", también son muy apetecibles en invierno, cualquier carne guisada o pescado en salsa, nos calentará por dentro. Dad un repaso por la etiqueta 2º plato para ver posibilidades. También la etiqueta mucho tiempo poco trabajo, contiene soluciones de invierno de cocción a fuego lento y sin ser necesaria nuestra presencia en la cocina.
Hablando del invierno, no podemos olvidar el horno, tan poco apetecible en verano. Ya sea cerdo, 2, ternera, mezcla de todos, cordero o pescado, 2 , 3, 4, 5, y 6, ( se nota que me gusta el pescado al horno). Las verduras u hortalizas al horno son un buen complemento a cualquier plato cuando no una comida en si misma.