martes, 4 de octubre de 2011

Buñuelos de camenbert con mermelada de tomate.


Este también es un postre no demasiado dulce que nos gusta mucho. El inconveniente es que nos gusta recién hecho. Si lo hacemos con antelación, estará bueno pero la textura ya no estará crujiente.

Se puede hacer con masa de empanadillas comercial como en la foto, con pasta bric, o con pasta filo como en la última foto. Las hice dos días para probar.


6 obleas de empanadillas, 6 cucharillas de mermelada de tomate, 6 trozos de queso camenbert ( recomendable, pero se puede cambiar a gusto), aceite para freír.

Extender las obleas, poner en cada una un trozo de queso proporcional al tamaño y una cucharilla de mermelada de tomate ( más espesa que la de la foto que escurre y tuve problemas al freír).


Hacer como si fuera una cestillo si es masa de empanadillas o un paquete si es brick. Para unir los bordes, humedecer un poco y juntar. Freír en un recipiente hondo con unos 3 cm de profundidad de aceite a fuego medio. Cuando estén dorados sacar bien escurridos y servir.




Poner en la mesa el bote de mermelada para que completen a gusto los golosos.

lunes, 3 de octubre de 2011

Mermelada de tomate

Otra manera de usar el exceso de tomate para los que lo tengan y los que no, de tener algo delicioso todo el año. Os prometo que es la última de tomate, luego la usaremos. Como orientación general, se puede consultar conserva de tomate.

Si el exceso casero es de tomate de mesa, conviene escurrir muy bien los tomates, ya que tienen mucho más líquido, antes de procesarlos. Nos ahorrará tiempo y energía. Conviene hacer el cálculo de azúcar después de escurridos.

Como en todas las mermeladas que yo hago la cantidad de azúcar es menor que la comercial. El método infalible es la prueba ya que la cantidad de líquido que desechamos es muy variable.

4 kg de tomates maduros, 1,5 kg de azúcar.

Lavar muy bien los botes y tapes que vayamos a emplear aunque los hayamos guardado limpios, el lavavajillas nos será muy útil.



Lavar los tomates y cortarlos a trozos para facilitar la eliminación de líquido. Podemos apretar un poco cuando escurrimos. Calcular ( aunque sea a ojo) el peso del tomate y ponerlos a cocer unos 5 minutos, en una olla alta para facilitar la eliminación de pieles y pepitas. Pasarlos por la batidora y después el pasapurés. Como a mi me gusta la mermelada un poco "gruesa" partiremos un par de tomates a cuadraditos, dejarlos escurrir.


Poner a cocer otra vez en la olla la pulpa de tomate a fuego fuerte para evaporar líquido. Cuando tenga casi la consistencia que nos gusta, añadir el tomate cortado y el azúcar, dar vueltas y bajar el fuego. Ahora hay que estar atento pues el almíbar gasta malas bromas.



Cuando cumpla nuestras espectativas de espesor, apagamos el fuego y lo metemos en botes. Hay que tener en cuenta que en caliente varía la densidad. Para ver el efecto final, coger una cucharada y echarla a un plato, cuando se enfríe, veremos si nos gusta.

Si los botes están limpios y embotamos en caliente, no es imprescindible esterilizar, el azúcar hace de conservante aunque como yo pongo poca cantidad lo suelo hacer.



Ya tenemos mermelada para todo el año.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Tomates secos



En todo el Mediterráneo se ha usado el sol para la conservación de los alimentos por deshidratación pero en España parece que lo teníamos un poco olvidado. Han tenido que llegar los italianos para recordarlo. De hecho, teniendo aquí zonas donde siempre se ha secado el tomate, los más conocidos en el mercado son italianos.

Todos los que tengamos una simple terraza soleada podemos hacerlo. También se puede intentar en la ventana aunque tenerla abierta en momentos de pleno sol no es lo que más apetece. También se puede hacer en el horno a baja temperatura pero creo que el gasto eléctrico no compensa.

Una fácil manera de aprovechar un exceso momentáneo de tomates aparte del consabido gazpacho y conserva de tomate. Hoy los he partido un poco más finos pues el calor ya no es de agosto.

Los usos del tomate seco son infinitos: sopas, arroces, ensaladas, guarnición, aperitivos...

Tomates, sal y sol por supuesto.

Partir los tomates a rodajas de unos 5 mm. Añadir sal y dejarlos escurrir.





Colocar bien extendidos si es posible sobre una rejilla ( otro método es papel de horno un poco engrasado) y esta sobre una bandeja para facilitar el transporte.







Exponerlo al sol todo el día( cuidado con las palomas, parásitas de las ciudades), darle la vuelta al llegar la noche. En lugares húmedos guardar, en casa por la noche. Sacarlos otra vez al día siguiente y repetir la operación hasta que estén completamente secos.


Yo antes de guardarlos los meto un poco al microondas para terminarlos de secar y evitar presencias indeseadas de hongos y mohos. Guardarlos en una bolsa de papel o lata con tapa, ayuda a que se conserven mejor.



Si nos gusta, otra manera de conservarlos es meterlos un poco apretados en un bote de cristal y llenarlo con aceite, de oliva por supuesto. Están muy buenos y el aceite se puede usar con excelentes resultados en ensaladas y guisos.

domingo, 4 de septiembre de 2011

sopa de melón y espárragos



Lo que tiene el verano es que compartes casa con familia y amigos. En los distintos pases por la cocina de casi todos, siempre aprendes algo. En este caso fué M ª José la que nos obsequió con una mágnifica sopa fría, de poco trabajo y rápida de hacer, que nos gustó a todos.

Ingredientes fáciles de conseguir, casi de despensa en verano y se puede hacer tanto en el último momento para una improvisación, como por la mañanita temprano para que esté bien frío. Si lo queréis congelar tiene que ser antes de añadir el yogur y batir otra vez en el momento de servir.

El sabor dependerá un poco de la suerte que tengamos con el melón. Los muy dulces son los que menos me gustan para este plato y si nos sale uno un poco verde será una buena manera de aprovecharlo. Parece mucho melón, 1 kg, para dos pero yo es lo que he usado. El aceite y vinagre se puede modificar a gusto.

1 kilo de melón, 1 lata de espárragos blancos de 150 gr (escurrido), 1 yogur ( a ser posible de los cremosos), 2 lonchas de crujiente de jamón, 2 cucharadas de aceite, 1 de vinagre, sal.

Abrir la lata de espárragos y dejarla escurrir. Limpiar el melón de pepitas y corteza. Partir los espárragos a trozos pequeños para evitar que las fibras se enreden en la cuchilla de la batidora.



Poner en un recipiente hondo si usamos batidora de varilla, todos los ingredientes excepto el jamón. Batir con intensidad hasta que sea una crema. Meter en la nevera hasta su consumo.

Hacer el crujiente de jamón, trocearlo y servir sobre el plato de sopa.





viernes, 2 de septiembre de 2011

Crujiente de jamón



Cuando vemos en la carta de un restaurante "con crujiente de jamón", nos imaginamos algo sofisticado. Hay que desmontar mitos.

La cantidad depende de para que lo vayamos a usar. Si es para esparcir por encima de una crema con una loncha pequeña por persona será bastante. Si es para guarnición, a nuestro gusto. Sirve igual para platos fríos y calientes.

2 lonchas finas de jamón serrano que no esté muy curado.

Colocar las lonchas de jamón en un papel de cocina en una sola capa. Poner otro papel encima presionando un poco para que se ajuste al jamón.



Meter al microondas ( y aquí está el problema) primero 30 segundos a potencia media y luego ir probando tiempos más cortos hasta que quede crujiente. Como digo siempre, ni todos lo microondas son iguales, ni metemos siempre la misma cantidad, ni el alimento está siempre con la misma humedad, clave para el microondas.



Tiene que quedar como dice su nombre crujiente, que se parta casi solo. Cuidado pues también puede quemase.

Sirve tanto de acompañamiento para cremas ( crema de puerros, espárragos, calabacín o calabaza, setas, ensaladas , revueltos y otros muchos platos, como complementar tapas o montaditos.



lunes, 1 de agosto de 2011

Postre de cuajada y chocolate.



Postre para una cena improvisada rápido, barato y excelente para los poco golosos. Lo único especial que se necesita es un sobre de cuajada en polvo.

Siento la calidad de las fotos están hechas con mi vetusto móvil ( pero funcional y efectivo) y no había demasiada luz. Como es habitual,la foto final se me olvidó hacerla a su debido tiempo y la hice en la mesa con la mitad ya servida. Ya he rectificado y cambiado algunas fotos, auqnue no mucho mejores.

1 sobre de cuajada, 500 ml de leche, 150 gr de chocolate, 100 ml de vino dulce (Málaga, Oporto...), 4 madalenas o sobaos ( sirve cualquier bizcocho incluso aunque esté duro), pasas, ciruelas pasas, orejones, almendras picadas... a elegir o mezclar a gusto. Opcional: 2 cucharadas de miel

Picar muy bien los frutos secos. Remojar las madalenas en el vino dulce y picarlas. Mezclarlo todo.

Fundir el chocolate en el microondas a fuerza media unos 2 minutos, se termina de fundir con el calor residual.


Disolver los polvos de cuajada en un vaso de leche hasta que no haya grumos. Calentar el resto de la leche con la miel si nos gusta un poco más dulce. Cuando hierva añadir la cuajada disuelta moviendo sin parar. Cocer a fuego suave unos 3 minutos sin dejar de remover.

Añadir la mitad de la cuajada a las madalenas y la otra mitad al chocolate. En un recipiente que tenga el tamaño adecuado para esta cantidad ( unos 18x12x5 cm) poner rápidamente la mezcla de la madalenas y sobre ella la del chocolate ( si no nos damos un poco de prisa cuaja). Tapar con film transparente y guardar en la nevera unas 3-4 horas antes de comer.

También podemos variar el orden, queda incluso más bonito, una capa de cuajada blanca, las madalenas, y la cuajada con chocolate todo a capas.





Se puede servir solo, con nata o con mermelada; la de fresa o albaricoque le irá muy bien.