Este también es un postre no demasiado dulce que nos gusta mucho. El inconveniente es que nos gusta recién hecho. Si lo hacemos con antelación, estará bueno pero la textura ya no estará crujiente.
Se puede hacer con masa de empanadillas comercial como en la foto, con pasta bric, o con pasta filo como en la última foto. Las hice dos días para probar.
6 obleas de empanadillas, 6 cucharillas de mermelada de tomate, 6 trozos de queso camenbert ( recomendable, pero se puede cambiar a gusto), aceite para freír.
Extender las obleas, poner en cada una un trozo de queso proporcional al tamaño y una cucharilla de mermelada de tomate ( más espesa que la de la foto que escurre y tuve problemas al freír).
Hacer como si fuera una cestillo si es masa de empanadillas o un paquete si es brick. Para unir los bordes, humedecer un poco y juntar. Freír en un recipiente hondo con unos 3 cm de profundidad de aceite a fuego medio. Cuando estén dorados sacar bien escurridos y servir.
Poner en la mesa el bote de mermelada para que completen a gusto los golosos.
