jueves, 7 de febrero de 2008

Pechugas de pollo rellenas

Seguimos dando ideas para los "acalóricos". En general estas recetas son buenas para todos, sean acalóricos o no, a todos nos viene bien rebajar la ingesta de grasa.

Lo haremos mas ligero modificando un poco el aceite añadido. Las pechugas quedarán más jugosas si las ponemos, al menos 30 minutos, a remojo en leche. Escurriremos muy bien antes de cocinarlas.

Esto por supuesto se puede hacer con pechuga de pavo, con menos grasa todavía.

300 gr de pechuga de pollo en filetes finos grandes o bien una pechuga abierta, 1 manzana, 200 gr de champiñones, 1 ajo, aceite y sal. Opcional 1 cucharilla de harina, 4 cucharadas de vino blanco.

Limpiar los champiñones y partirlos a trozos pequeños. Pelar y partir la manzana a trozos pequeños. En una sartén de fondo grueso, poner 1 cucharada de aceite y saltear los champiñones a fuego vivo unos 2 minutos. Añadir la manzana y dar unas vueltas. Para ligar, podemos añadir 1 cucharilla de harina y unas cucharadas de vino blanco pero no es necesario. Retirar del fuego. Extender la pechuga o los filetes y colocar el relleno. Si son filetes formar un rollo y cerrar con un palillo, si es la pechuga entera la enrollamos dándole otra vez su forma procurando que quede lo más cilíndrica posible variando la cantidad de relleno en cada sitio. El último pico de la pechuga, lo meteremos para dentro pues no da de si para rellenar.

Ahora tenemos varias opciones. La podemos saltear en la sartén unos 4 minutos dando vueltas o bien meter al horno fuerte ( solo lo recomiendo si es la pechuga entera).

Si hemos usado una pechuga entera la podemos servir cortada a filetes de manera que nos quedara como unos filetes redondos.

La podemos servir con cebolla caramelizada, salsa de almendras, pimientos rojos o lechuga y por supuesto podemos congelar lo que nos sobre, mejor con salsa.

Merluza al vapor sobre setas

Como hasta ahora no he tenido demasiado en cuenta a los "calóricos" las próximas entradas van dedicadas a ellos.

Esta merluza se puede hacer con todas las modificaciones que se os ocurran, la primer puede ser que no sea merluza sino cualquier otro pescado. La segunda podemos cambiar el tipo de seta y os daréis cuenta que cambia totalmente el sabor. Puede ser pescado congelado o freso dependiendo de nuestro presupuesto y disponibilidad. Queda mejor con pescados de carne firme ( panga, lubina, dorada, bacalo fresco......) y por supuesto, cocinado en su punto, si nos pasamos el pescado no será jugoso.

400 gr de lomos de merluza, 100 gr de champiñones, 1/2 cebolla, aceite y sal. A elegir un yogur natural o 4 cucharadas de vino blanco.

Limpiar los champiñones y cortarlos a láminas. Pelar y partir la cebolla a tiras muy finas. En una sartén amplia de fondo grueso, poner una cucharada de aceite y saltear la cebolla a fuego rápido moviéndola continuamente, retirarla a un plato y en la misma sartén formar una capa con los champiñones, rociar con otra cucharada de aceite y colocar encima la cebolla. disponer la merluza e cubriendo la cebolla. Tapar, bajar el fuego y cocer 5 minutos, aunque el tiempo depende mucho del grosor del pescado. Si añadimos vino blanco, será a la vez que el pescado. Si añadimos yogur, 2 minutos antes de terminar, justo para que se temple. También podemos añadir solo o además un poco de salsa de soja. Si usáis soja cuidado con la sal.

Recetas para dieta, nueva etiqueta

El concepto de dieta es muy ambiguo, las distintas teorías ( algunas peligrosas para la salud sobre todo si se siguen durante un tiempo) hacen que yo, profana, pero con sentido común, no me atreva a dar métodos. Lo único que voy a hacer, debido a las "presiones" recibidas es poner una etiqueta "bajo en calorías". Cada uno que lo aplique como quiera. el que quiera oir chorradas que compre revistas de adelgace en 7 días.
Para alegrar un poco los platos tradicionales bajos en calorías, hay algunas ideas:
- sustituir la besamel y/o nata líquida por yogur natural.
- Usar yogur con un ajo machacado como aliño de ensalada.
- los vegetales asados enteros requieren muy poca grasa y sacian mucho.
- las legumbres pueden hacerse sin grasa, son saciantes y la sensación de hambre tarda en aparecer.
- los cereales integrales son de digestión más lenta.

Pero sobre todo el mejor método es cambiar de hábitos. Yo tengo la teoría que cuando comes algo que te gusta disfrutálo, si es por nervios, por aburrimiento o por picotear déjalo. Esto para siempre, poco a poco te dará resultado. Yo les llamo calorías disfrutadas y calorías sin satisfacción.

Yo nunca he hecho dieta y por lo tanto hablo desde la barrera pero lo que si hago es no comer si no me apetece de verdad y cuidar las grasas. Con el disfrute a lo largo de todos los años algo he acumulado pero lo llevo con dignidad, unicamente trato de controlarlo.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Mousse de chocolate

Este es el postre estrella con el que se estrenan los novatos, resultado agradable y seguro.

Pongo las cantidades en gramos, pero si no tenéis peso en la cocina ( yo no tengo) es muy fácil calcular los equivalentes. Si la tableta de chocolate está entera, miráis cuanto pesa y contáis el número de porciones en las que está dividida, sabiendo cuanto pesa cada porción podréis calcular cuantas necesitáis.

Es muy útil tener una batidora de varillas para montar las claras y batir las yemas. Si no la tienes, dale al brazo que harás músculo.

125 gr de chocolate negro, 3 cucharadas de agua, 4 huevos, 3 cucharadas de azúcar polvo, 50 gr mantequilla,una pizca de sal.

En un recipiente hondo poner el chocolate partido a trozos con las tres cucharadas de agua, poner a fuego muy suave o a baño María dando vueltas, no tiene que hervir ( se puede hacer al microondas a potencia media). Una vez fundido, añadir la mantequilla cortada a trozos y mezclar. Enfríar.

Separar las claras de las yemas, poniendo estas en un recipiente hondo y las claras en uno apropiado para montarlas. Si vas a usar la batidora, bate primero las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Ahora hay que batir muy bien las yemas con el azúcar hasta que tomen un color casi blanco, mezclar el chocolate que ya estará frío. Si sigues este orden, no hace falta limpiar las varillas. Ahora, añadir despacio, con movimientos envolventes las claras batidas hasta que tengamos un color uniforme.

Las podemos enfríar en recipientes individuales (quedan mejor) o en uno grande. Meter en la nevera al menos 1 hora y servir tal cual o con nata.

sábado, 2 de febrero de 2008

Ensalada de pasta y olivas negras

Con esto del cambio climático, estamos teniendo un invierno de poca comida de cuchara, casi ya apetece ensalada. Y eso que a principio de temporada yo dije que o que más me gustaba del invierno era la comida de puchero.

Esta es una ensalada de las que llenan el buche ( estómago) a los más hambrientos, las de hojas me dicen que por la tarde tienen hambre demasiado pronto. Es fácil de transportar, para los de la fiambrera diaria.

Aquí podéis añadir todo lo que veais, sobras de pollo asado, hojas de lechuga en juliana, si lo vais a comer en el momento si no quedan mustias, y lo que vuestra nevera os cante.

150 gr de pasta corta a gusto queda muy bien con lazos, 1 pimiento verde, 4 cucharadas de olivas negras, 1 tomate, aceite sal y orégano, si te gusta también tomillo. Si va a ser plato único, atún y huevo duro.

En un puchero poner a hervir 2 litros de agua. Cuando hierva añadir la pasta y cocer 8 minutos ( poner el reloj avisador para que no se olvide). Mientras tanto, partir el pimiento a tiras muy finas, juliana, y el tomate a dados, poner con las olivas en un bol grande. Aliñar con aceite, sal y las hierbas. Cuando suene el reloj, escurrir la pasta y dejarla enfríar hasta que esté templada ( los sabores se unen mejor con calor pero no tanto como para que caliente el pimiento y el tomate).

Si vamos a poner huevo, lo lavamos y se puede cocer con la pasta.

viernes, 1 de febrero de 2008

Bonito encebollado

Cuando en un restaurante pido un plato de carne, siempre preguntan tu gusto de cocción, si pido pescado solo una vez, en toda mi vida, me han preguntado. Con esta cultura, la mayoría de las veces el pescado esta demasiado hecho. El atún o el bonito, son pescados que si te pasas de fuego, quedan secos y difíciles de tragar. Solo necesita cambiar el color para estar hecho.

El pescado puede estar cortado a cubos o a filetes, estos no deben de ser demasiado finos y por supuesto sin piel, las espinas las cojo de la pescadería y las añado al guiso pues contribuyen a dar sabor y en la basura, no sirven para nada. Luego al sacarlas a la mesa las quito.


300 gr de atún o bonito, 2 cebollas, 1 hoja de laurel, 100 ml de vino blanco, pimienta, harina, aceite y sal.

Partir el bonito al tamaño elegido. Pelar y partir las cebollas a tiras.

 En una sartén amplia, poner 5 cucharadas de aceite a fuego medio. Poner en un plato harina y pasar los trozos de bonito sacudiendo el exceso para no quemar el aceite. Cuando el aceite esté justo empezando a humear, añadir el bonito.  Si es a filetes, con un minuto por cada lado será suficiente, si los trozos son más gruesos calcular un poco más. Cuando los saquemos de la sartén reservarlos en un puchero o fuente que resista el fuego. Como digo al principio justo que cambie el color.

En la misma sartén y en el mismo aceite que no debería estar muy sucio, sofreír la cebolla a fuego lento con una hoja de laurel. Cuando esté hecha, añadir el vino blanco. Justo en el momento de servir, añadir el bonito y a fuego medio, darle un hervor. De esta manera estará jugoso. Lo podéis servir solo o con un poco de arroz blanco.

Si sobra lo podéis congelar ( teniendo en cuidado al calentar) o bien usar para empanadillas o rellenos.