jueves, 19 de julio de 2007

Budin de queso

Por muchas maravillas de cálculo que hagamos, siempre sobra pan. El congelador tiene un límite y el pan rallado casero también. Una manera cómoda y rápida de usar el pan duro es el budín de pan con el complemento que quieras, en este caso queso.

Las cantidades no pueden ser muy exactas ya que depende del molde y es importante llenar el molde dejando 1 cm para que pueda subir, y además estamos usando trozos sueltos de pan. Para dos raciones un molde de 12x15 cm aproximadamente será bastante. El molde tiene que ser apto para horno ( yo no lo he probado a hacer en microondas pero seguro que es posible)

200 gr de pan duro, 150 gr de queso que funda bien (enmental o massdam me van bien), 300 ml de leche, 2 huevos, 1 diente de ajo, aceite y sal. Si nos gusta, nuez moscada y/o pimienta.
Engrasar el molde con un poco de aceite o mantequilla. Partir el pan ( aunque se rompa) a trozos. Pelar y partir el ajo muy pequeño. Mezclar con el pan. Colocar parte del pan en el molde cubriendo el fondo formando una capa fina. Poner una capa de queso partido a trozos pequeños o rallado, otra capa de pan y queso hasta llenar el molde, acabando con capa de pan. Hay que poner todo el queso si no queda soso.

Calentar el horno a 175º C. Batir los huevos con la leche, sal y especias, verter en el molde y hornear unos 20 minutos. Si untamos con aceite o mantequilla la superficie quedará más dorado.

Si batimos las claras a punto de nieve, quedará más esponjoso pero no es necesario.

Como variante, podemos añadir a la vez que el queso, cebolla frita o trozos de bacon o jamón.

Es un plato fácil de comer y hacer por niños, solo necesitan ayuda para manejar el horno.

miércoles, 18 de julio de 2007

Ensalada de pimientos rojos

Esta es una ensalada muy sencilla y agradable. Propia de un día con calor y sin ganas de trabajar. El color de los ingredientes ayuda a que sea agradable.

El tipo de lechuga, puede variarse a gusto, da igual que usemos romana, capuchina o mezclas. Yo ayer utilicé medias lechugas que había por la nevera: media romana, un resto de capuchina y un puñado de rúcula.

La lechuga es muy difícil de pesar-medir, creo que usando volumen puede ser mas fácil tener idea pero creo que todos podéis calcular cuanta lechuga os apetece comer mirando al plato.

Las olivas negras, una vez compradas, las pongo en aliño. Para 250 gr de olivas, 3 cucharadas de aceite, 3 cucharadas de agua, 1 hoja de laurel, tomillo y ajo. Las pongo en un bote que se pueda cerrar y las guardo en la nevera, cada día que pasa están mejores.

400 ml de lechuga, 6 pimientos rojos de piquillo o 1 morrón asado, 20 olivas negras. Si quieres que sirva de plato más completo, una loncha de jamón por persona.

Lavar y partir la lechuga, escurrir muy bien. Los pimientos de piquillo se pueden usar directamente sacados de la lata o pasarlos por una sartén con una cucharada de aceite y un ajo a fuego muy suave. Los morrones asados los uso directamente. Partir el pimiento a tiras y colocar todo jugando con los colores en una fuente.

lunes, 16 de julio de 2007

Pimientos rellenos de tortilla

Preparando un aperitivo, estaba comprando cantidades "distintas" de mi compra habitual en la frutería. La frutera, me dio una idea: en lugar de hacer tortilla de patata con pimientos, rellenar los pimientos de la mezcla y luego los fríes. ¡Que idea¡

Al principio pensé que era mucho trabajo pero luego te das cuenta que no, se hace sin tener que estar todo el rato encima y además cunde mucho.

Lo pimientos que yo he usado son verdes, de los que aquí llaman cristal. Hay que elegir los pimientos alargados, rectos y de tamaño medio. Las cantidades no las tengo muy medidas pues hice a la vez tortilla de patata y todo era un poco en común. Además depende mucho del tamaño de los pimientos. Añadido posterior: si utilizas pimientos muy pequeños queda como una tapa y rellenandolos con manga pastelera no es demasiado trabajo.

Esto se suele hacer para aperitivo o fiesta, cuando hay mucha gente. Pero no hay inconveniente en darse a si mismo un buen capricho.

4 pimientos verdes alargados y lo mas rectos posible o unos 4 pimientos pequeños por persona, 4 patatas medianas, 5 huevos, aceite y sal. Opcional cebolla

Lavar y secar los pimientos. Cortarles y quitarles la parte de arriba, y con cuidado, vaciar de semillas. Pelar las patatas, cortarlas a rodajas de 2 mm de grosor aprox. En una sartén amplia, poner unos 2 cm de altura de aceite a fuego medio. Cuando el aceite este caliente, echar las patatas. Freírlas a fuego lento unos 15 minutos dado vueltas de vez en cuando ( ver tortilla ). Cuando estén blandas, machacar un poco con el borde de la paleta usada para moverlas. Escurrir de aceite. Retirar el aceite sobrante pero no la friegues todavía.

En un recipiente hondo, batir los huevos con una cucharilla de sal, incorporar las patatas y mezclar muy bien. Con una cucharilla, coger prociones de batido y rellenar los pimientos. Después de la primera cucharada, ayudar a llegar hasta el final pues el pimiento se suele estrechar dificultando el relleno. Va bien dar pequeños golpes para que se vaya compactando después de cada cucharada.





Poner la sartén usada antes con una película de aceite al fuego, cuando esté caliente, volcar el pimiento con rapidez poniendo la parte del relleno sobre la sartén para sellar el relleno e impedir que se salga. Después de 20 seg, colocar los pimientos en horizontal a fuego suave. Esto se hace de uno en uno. Tapar y a fuego suave darles vueltas para que se hagan por todos los lados. En unos 7 minutos estarán hechos. El tiempo depende del tamaño del pimiento, tienen que quedar cuajados pero no secos. Sacar de la sartén y ponerlos en un papel para que suelten el aceite.

Enfriar y cortar a rodajas. Cada uno puede innovar modificando el relleno, añadiendo ingredientes a la tortilla, pero recordar que tiene que haber un ligante, huevo, y algo que ocupe mucho volumen, patatas.



Si has usado pequeños como en este caso, pinchando un palillo o poniendolos en una cucharilla el aperitivo está servido

jueves, 12 de julio de 2007

Verano

Es verano. El verano invita a salir de casa así que a partir de ahora seré mucho más irregular en nuevas entradas.

Seguiré escribiendo cuando la mente me lo pida.

Buen verano para todos

miércoles, 11 de julio de 2007

Salsa de cabezas de gambas

Esta salsa es muy útil y versátil, va muy bien con vegetales y pescados. Se puede congelar si no vamos a utilizar el caldo de cabezas el mismo día que las gambas, para su aprovechamiento posterior. Creo que la he utilizado ya en varios platos ( cardo en salsa de gambas p ej.) y conviene que tenga entrada propia.

Las cáscaras se pueden sofreír y luego hervir o solo hervir, a mi me parece más sencillo solo hervir.

Cáscaras y cabezas de gambas

Lavar las gambas antes de pelarlas. Echar las cáscaras a un puchero, justo cubrirlas con agua, ponerlas a hervir unos 3 minutos. Triturar con la batidora o unas tijeras. Pasar por un colador, apretando con una cuchara para conseguir el máximo líquido. En este punto podemos congelar para otro día. Triturandolas obtenemos más sabor pero la salsa queda opaca y espesa. Si queremos que quede clara no lo trituraremos solo las presionaremos.

Esto también se puede hacer en el microondas. Esto está calculado para unos 300 ml de líquido.
Si vamos a utilizar como caldo para otro uso ya está terminado.

En caso de que vayamos a hacer una salsa, seguiremos la receta. En una sartén poner 1 cucharada de aceite, cuando esté templado añadir una cucharilla rasa de harina dar unas vueltas a fuego suave y añadir poco a poco el caldo de las cabezas colado disolviendo la harina. Si se nos ha terminado el caldo podemos añadir un poco de leche 0 vino suave. Cocer a fuego suave hasta el espesor que necesitemos.

martes, 10 de julio de 2007

Tortilla de patata rellena

La insuperable tortilla de patata, se disfraza. No se si mejora pero si cambia. que cada uno juzgue.

La variedad de las patatas, eterno dilema, yo uso la de piel roja y pulpa muy blanca, cada uno verá la variedad que tiene accesible en su entorno y en ese momento. Si escucháis opiniones sobre como hacer la tortilla, las tendréis para todos los gustos, incluso contradictorias, coged la vuestra, la que os gusta y os sale bien. Yo conocí a uno que mezclaba las patatas crudas con el huevo, decía que le salía bien. Es un plato siempre disponible, antes era barato pero ahora con el precio de las patatas se está empezando a cuestionar este calificativo.

Los rellenos, como siempre, son variables a gusto del consumidor o según que tengas en la despensa. Lo único que es necesario es hacer las tortillas gruesas. Yo no las suelo hacer muy gruesas pero en estos casos, manda.

Si el relleno es frío, la tortilla también. Además, el riesgo de romperse es menor para tortillas medianas y frías. Las tortillas tienen que estar consistentes, es decir, bien cuajadas. A los que nos gustan las tortillas "blanditas" usaremos otra técnica, en lugar de partir la tortilla, haremos dos medias, cuajadas solo por un lado y luego una vez colocado el relleno montarlas. Para que esto sea presentable en público, se necesita haber estropeado varias antes.

3 huevos, 3 patatas medianas, 1 cebolla (si gusta), aceite y sal.

Pelar y partir las patatas en rodajas de unos 2 mm ( el cortador o mandolina es muy cómodo). Pelar y partir la cebolla a trozos pequeños. En una sartén amplia, poner aceite que cubra el fondo de la sartén unos 2 cm. Cuando esté caliente, añadir las patatas y la cebolla, comprobad que el aceite cubre justo las patatas ( si no, por supuesto añadir un poco más), subir el fuego hasta que se vuelva a calentar y luego bajarlo de manera que se mantenga el hervor. Si tienes, cubre la sartén con una tapa perforada antisalpicaduras, evitarás limpiezas posteriores. La patatas para tortilla tienen que estar muy hechas yo las tengo unos 15 minutos a fuego muy bajo. Si tenéis por casualidad una de esas freidoras pequeñas ponerla a 150º. En este tiempo darles alguna vuelta, no hace falta mirarlas y menearlas todo el rato, yo me pongo el reloj y hago otras cosas.

Una vez blandas, machacarlas un poco con el borde de la pala empleada para dar vueltas, comprobar que están hechas, si alguna zona está dura seguir cociendo. Sacarlas de la sartén, escurriendo muy bien el aceite. Se pueden poner en un recipiente con perforaciones abajo para terminar de escurrirlas o bien en un plato hondo inclinado.

Poner a calentar un sartén de 15-17 cm de diámetro que no se pegue, da igual que sea antiadherente o normal lo importante es que sea buena, yo tengo una solo para tortillas, de hierro fundido que pesa lo suyo, cualquier día no le voy a poder dar la vuelta por eso las tengo que hacer pequeñas. Coger una porción de patatas que casi la llene sin apretar y ponerlas en la sartén a fuego bajo. He puesto una patata mediana por huevo pero depende de como sean de medianas, es posible que falte huevo, en ese caso añadir uno más, es mejor que sobre huevo que no patata. Al calentar, soltarán más aceite. En un recipiente hondo, batir los huevos y salar, teniendo en cuenta que no hemos echado sal a las patatas, yo echo una cucharilla rasa ( si tenéis costumbre salad las dos cosas de manera proporcional). Sacar las patatas de la sartén y añadirlas a los huevos batidos, mezclar muy bien. Suele quedar aceite suficiente para hacer la tortilla, pero si no tenéis seguridad añadir un poco más ( pero muy poco). Echar la mezcla, subir el fuego a medio. Cuando empiece a burbujear el huevo y veamos que ha perdido transparencia (este punto se percibe con un poco de experiencia), preparar un plato llano. Técnicas de dar la vuelta hay muchas, para mi la más segura para empezar, consiste en tapar la sartén con el plato y girar 180º verticales. con una mano sujetamos el mango de la sartén y con la otra, palma abierta, el plato. Seguros y sin dudar, una vez superado con éxito este paso, dejar resbalar la tortilla otra vez en la sartén. Si hacemos movimientos circulares, los bordes de tortilla quedarán mas regulares, la tortilla tiene que girar resbalando dentro de la sartén.

Si la vamos a rellenar la dejaremos a fuego suave hasta que pinchando muy suave no salga huevo líquido. La pondremos en un plato y enfriar. Una vez fría, con un cuchillo más largo que la tortilla, partirla en sentido horizontal y con un plato, ayudándonos de una pala, levantar la mitad superior. Una vez rellenos, poner otra vez la mitad superior, aplastar con suavidad y a comer. Una manera más fácil es cubrir la tortilla con el relleno. Deja de ser tortilla rellena para pasar a ser "tortilla cubierta" pero sabe igual de buena, solo cambia el nombre.

Si nos la vamos a comer sola, cocinarla a nuestro punto y lista.

En cuestión de rellenos también hay de todo. Pongo ejemplos y cada uno que elija o discurra.

- Ensaladilla rusa u otro tipo .
- Palito de cangrejo y lechuga con mayonesa
- pimientos rojos con anchoas
- lonchas de jamón serrano
- tomate en rodajas con atún