miércoles, 6 de junio de 2007

Mousse de limón

Es un postre fácil socorrido y que se puede hacer con lo que normalmente se tiene en casa ( algo muy importante). El inconveniente: hay que hacerlo con bastante antelación. Esto puede representar también una ventaja, pero yo me suelo acordar del postre a última hora pues como ya he dicho otras veces, los postres no son lo mío.
Es conveniente disponer de un accesorio de varillas, que suelen tener las clásicas batidoras de mano ( si alguien no sabe que es que me lo pregunte). En su defecto un buen brazo fuerte.
Os extrañará la sal en un postre dulce, no hay que olvidar que la sal actúa de dos maneras: es un potenciador del sabor y en este caso, ayuda a mantener duras las claras a punto de nieve. Si por una casualidad tuvierais cremor tártaro podeis sustituir la sal, es especial para mantener las claras batidas.
Como tenemos que cocer el batido de yemas a baño María, el recipiente elegido para batir las yemas, tiene que ajustar en otro puchero o cazo que pondremos al fuego con agua.

4 huevos, 6 cucharadas de azúcar, 2 limones, sal.

Lavar un limón y rallar la cascara de medio. Separar las claras de las yemas, los sofisticados tienen un artilugio para hacerlo, yo lo hago con las dos medias cáscaras pero si no tenéis seguridad, coged la yema simplemente con una cuchara ( un colador es demasiado tupido para la clara) y dejar escurrir la clara.

Depositareis las yemas en un recipiente hondo y las claras en otro. Si utilizamos la batidora de varillas batir primero las claras a punto de nieve con un pellizco de sal. Si lo hacemos con un tenedor ( probar con dos tenedores en la misma mano, suben mucho antes), montad las claras en el momento de utilizarlas ( un poco más adelante).

Luego batir las yemas con el azúcar hasta que se forme una crema y el azúcar no se note. No hace falta lavar la batidora si lo hacemos de esta manera.

En un puchero que quepa el recipiente de batir las yemas, pondremos unos 3 cm de agua a calentar e introduciremos a baño María el batido de las yemas con el zumo de los dos limones, dando vueltas sin parar hasta que veamos que aumenta de volumen. Suele ser unos 10 minutos. El fuego debe ser suave, si el agua hierve fuerte, corremos el riesgo de que salpique al interior.

Retirar del fuego y sin parar de remover añadir la piel de limón rallada. Enfriar fuera de la nevera. Una vez templada, incorporar las claras a punto de nieve poco a poco, de manera envolvente, es decir sin batir, con movimientos de tenedor circulares y verticales. Repartir en copas y meter en la nevera hasta el momento de servir. Si vamos a tardar mucho les pondremos un film transparente tapándolas para que no forme una película más sólida.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

MMM Menos mal que es cocina facil, para mi esa muy complicado tu explicacion

mamá dijo...

Bueno, a veces trato de explicar tanto las cosas que parecen complicadas. Lo he leído otra vez y he tratado de redactar un poco mejor. Si hago las recetas sinopticas quizá muchos de mis lectores no lo sepan hacer.

Anónimo dijo...

nos dices que usaremos dos limones y luego solo leo que le pones la ralladura de medio pero en ningun momento hablas del resto

mamá dijo...

Tienes toda la razón, se me ha olvidado poner cuando añado el zumo de los limones, ya lo he corregido. Muchas gracias.

sara gordos dijo...

Por dios que buena pinta!!! Yo estoy empezando a jugar con mi nueva batidora de mano y ojalá pueda hacer maravillas como esta algun dia! un beso y gracias por la receta!

mamá dijo...

Es una receta muy segura. Sale muy bien.