jueves, 26 de noviembre de 2009

Huevos encebollados

Aquí tenemos un plato muy sencillo también a partir de "nada". Siempre (o casi siempre) tenemos huevos y siempre, al menos deberíamos, tener cebolla. Para esto último, tenemos el recurso del congelador. La podemos guardar ya cocinada o solo picada, incluso la venden ya partida y congelada. Como opción también la venden ya en latas aunque a precio de oro. El tiempo de cocción lo ajustaremos al tipo de cebolla empleado.

Podemos incluir cualquier otro ingrediente que hay en la nevera de manera habitual: calabacín, champiñones, queso..., incluso, al que le guste, un poco de foie- gras de cualquier tipo.

Ingredientes: 2 huevos, 1 cebolla, 50 ml de vino a gusto: Jerez, Oporto, vino blanco...

Pelar y partir la rodajas finas la cebolla. En una sartén poner 3 cucharadas de aceite y a fuego lento sofreír la cebolla. Después de 5 minutos, añadir el vino elegido y dejar cocer muy lentamente hasta que casi no quede líquido. Repartir en dos cazuelas planas y resistentes al fuego la cebolla. En el momento de servir, poner a fuego vivo y cascar un huevo al lado de la cebolla. En el momento en que la clara esté cuajada retirar del fuego y servir. Hacer lo mismo con la otra cazuelita. Se pueden hacer las dos a la vez en dos fuegos y así no hay que esperar.

Hay que procurar que la yema no esté cuajada. Si nos gusta la clara muy hecha y la yema poco, separaremos la clara de la yema y primero echaremos la clara a la cazuela y cuando ya la veamos casi a nuestro gusto añadir la yema. Un método intermedio es tapar la cazuelita después de echar el huevo, vigilando bien para que no haga demasiado.

Se me olvidó hacer foto, la pondré otro día

8 comentarios:

Torpedita dijo...

Una duda...parece rico y facil pero tengo un problema, no me gusta nada el vino blanco ni en general ningún alcohol, cuando cocino, me echa para atrás, hay alguna manera de sustituirlo por otra cosa?
gracias mamá!

mamá dijo...

Pues lo siento, yo echo mucho vino en la cocina. Por supuesto que lo puedes sustituir siempre: por un poco de caldo de carne o agua de cocer verduras o en un apuro incluso un poco de agua.

Anónimo dijo...

Yo lo he hecho tambien sin vino,con un pelin de agua, pues tampoco me gusta y sale sorprendentemente bueno para lo simple de los ingredientes, que siempre hay por las casas

Blanca dijo...

¡Qué casualidad! Acabo de comer algo parecidísimo y exquisito. He "robado" unas tres cucharadas de una mezcla de puerro cortado en aros finos y cebolleta en brunoise que había rehogado para hacer un pastel de merluza (y puerro) para mañana, las he calentado en una sartén a fuego fuerte, y con dos huevos y un poco de sal y pimienta recién molida me he hecho un revuelto de chuparse los dedos. Y qué cosa más fácil!
PD Yo también tiendo a pasar del vino en la cocina, pero si dejáis que se evapore bien el alcohol, los platos no deberían "saber a vino"

mamá dijo...

Soluciona muchas comidas mirar que ingredientes tienes disponible e idear algo imaginandonos el sabor, hay veces que casi lo huelo...
El vino a mi si que me gusta en la cocina pero por supuesto que hay que evaporar bien, unos 10 minutos a fuego vivo, y todo el alcohol se habrá evaporardo quedando un sabor agradable para mi. Si todavía nos parece fuerte podéis eliminarlo del plato.

Tu sabes mucha cocina, lo de las verduritas en brunoise no es de novatas. Si tienes más ideas bienvenida al club de las sugerencias.

Blanca dijo...

Gracias por tu bienvenida, Mamá. Te acabo de descubrir y pienso que en todas partes siempre hay algo que aprender.

anabel dijo...

hola, he estado mirando tu blog y tienes unas recetas estupendas.
saludos

mamá dijo...

Gracias Anabel, me alegra ser útil.