jueves, 31 de mayo de 2007

Una cena para muchos

Cuando invitas a cenar lo más importante de todo es que tu también disfrutes. No es agradable si tu tienes que estar en la cocina, tampoco a tus amigos les gustará tu continua ausencia de la mesa. Has hecho la invitación para disfrutar el momento y bastante has trabajado para prepararlo y bastante tendrás que trabajar cuando se vayan, así que por lo menos el momento de la comida, relájate, pásalo bien y habla con tus amigos.

El número de personas es determinante para la elección de las recetas que tendrá el menú y demás características. A mi no me gustan los agobios, 8-10 personas es el límite para una cena formal sentados. Si es comida familiar el número puede ampliarse hasta el infinito pues las ayudas son habituales. Las cenas de pie, en mi entorno no se estilan pues llega un momento que todos andamos buscando una silla como locos, lo que si hago cuando hay más gente es servir una cena de picoteo pero todo el mundo tiene la posibilidad de sentarse y de apoyar el plato.

A veces creemos que si invitamos a cenar tiene que ser algo caro y tenemos que tener presente que ahora nadie invita a su casa por compromiso, eso se hace fuera, que los amigos vienen a estar contigo y lo importante es algo bien hecho y eso si, trato de esforzarme y hacer cosas originales. A veces me pesa la sensación que tengo de las espectativas que creo que tiene la gente que viene a cenar a casa. Lo supero después de unos minutos.

Para la organización es muy cómodo elegir recetas que se puedan hacer con antelación casi completamente, esto lo cumple a la perfección los platos que yo llamo de puchero o de horno (tienes que estar presente un tiempo pero no en la cocina), es decir los platos en salsa y los asados. Algunos se pueden hacer el día anterior e incluso mejoran con el reposo. Algunos de los que cito, dan un poco de trabajo pero si se puede hacer el día anterior no importa tanto.

Una cena equilibrada se compone de un aperitivo mientras se espera que lleguen todos. Si servimos de beber y no de comer, con el estómago vacío el efecto no será bueno, yo seguro que acabo colocada. Después un primer plato ligero, una ensalada o un tipo de sopa o crema, dependiendo del tiempo. Ahora un plato más fuerte, carne guisada, o en salsa o pescado al horno ( el pescado en salsa no tiene mucho éxito en mi casa pero a mi me gusta). Yo no soy nada golosa y los postres no son lo mío. Si son caseros alguna mousse, natillas con frutas, helado es lo habitual. De vez en cuando me descuelgo con algo más elaborado pero los postres cuestan mucho rato y como a mi no dan satisfacción ( para desespero de algunos) paso bastante.

Pongo una lista para que cada uno elija. Algunos aperitivos servidos con una ensalada de guarnición, pueden servir de primer plato. Digo lo mismo que con las sobras, iré poniendo las recetas. Si alguien tiene especial interés en alguna en concreto, si lo dice, será la primera de la lista.

Aperitivos: Tostadas de queso y cebolla (buenísimas y rápidas), mejillones al horno, Chupa-chups de queso, Camembert al horno, uva negra rellena, tartaletas diversos rellenos

Entrantes: ensaladas ( etiqueta ensaladas), crema de calabaza o setas, gazpacho, pulpo con patatas , patatas con níscalos, lasaña de alcachofas y gambas, espaguetis con berberechos, judías blancas con setas, budín de queso, pimientos rellenos de tortilla, molde de arroz con atún, arroz con hongos, Quiche de cualquier cosa ( el relleno puede variar con facilidad), espaguetis con setas, hojaldre relleno variado, ( setas, gambas, marisco...). La sopa de cebolla es un recurso rápido e improvisado pues suelo tenr todos los ingredientes hechos en el congelador.

2º plato:
- de carne, Lasaña, ossobuco, rabo de toro, carne en salsa roquefort, pinchos con arroz, codornices encebolladas, solomillo inglés en salsa de oporto, cualquier pollo guisado ( etiqueta aves), pastel de carne, asado con bebida de cola, ternera asada

- de pescado, merluza rellena, merluza rellena rebozada, (puede ser sin rellenar y el relleno servido en un montoncito al lado, es mucho menos trabajo) con salsa de cangrejos o de pimientos, lubina al horno, salmón al horno, conchas de pescado, hojaldre de marisco, calamares en su tinta, merluza con chipirones encebollados o los chipirones como plato servidos con arroz blanco, zarzuela de pescado, pescado al horno.

De postre: mousse de limón o chocolate, helado de fresa natural, trufado de chocolate, natillas con frutas, arroz con leche, fruta con cobertura de chocolate.

Esta lista se irá completando cuando escriba más recetas en el blog y para no ir rellenando esta entrada continuamente os sugiero que pinchéis la etiqueta fiesta pinchando también en entradas antiguas pues caben poquitas en cada página y las recetas pocas veces se quedan antiguas, deberían de cambiar el nombre. A veces tardo un poco en actualizar entradas y por un tiempo esta puede quedar incompleta.


miércoles, 30 de mayo de 2007

Emparedados rellenos

Estos emparedados son una larga tradición familiar. Son muy bien recibidos tanto en las comidas frías como en las calientes. Soportan muy bien el transporte. Normalmente los hacemos con pan de molde, pero si tenemos mucho pan de barra ancha sobrante ( no sirven la barras modernas estrechas a no ser que los queramos emplear de aperitivo minimalista) es una manera de aprovecharla. El pan puede ser del día anterior pero no completamente duro, no podemos hacer rebanadas cn él. Es una comida de las que yo llamo de despensa, en cualquier momento lo puedo hacer pues los ingredientes son básicos y siempre los tengo disponibles.

El relleno lo podemos cambiar tanto como queramos y nos guste, adaptándonos también, a los elementos disponibles. Lo único básico es el pan. Pero si también queremos cambiar el pan, con el mismo relleno, podemos cocinar pimientos rojos rellenos, molde de arroz blanco ( intercalando capas de atún), empanadillas ( con obleas compradas), patatas asadas al microondas rellenas..... . la lista sería muy larga

Voy a explicar como se hacen los de atún, y luego una lista de rellenos que yo he hecho. Como siempre los ingredientes se pueden quitar o poner.

El aceite de la lata de atún se puede aprovechar pero quedará más fuerte de sabor, pero si nos gusta estará bueno. Si miramos la composición y tiene algún tipo de aditivo la conserva, tendremos una ración extra, pero si no abusamos de las conservas son seguros.

8 rebanadas de pan de molde o de barra ancha del día anterior, 200 ml de leche, 1 huevo, aceite y sal. Relleno: 1 lata de atún en aceite pequeña, media cebolla, aceitunas verdes, 100 ml de salsa de tomate.

Pelar y partir pequeña la cebolla. En una sartén, poner una cucharada de aceite ( puede ser el de la lata de atún), sofreír a fuego lento la cebolla. Cuando ya esté transparente, añadir la salsa de tomate, evaporar ( cuidado con las salpicaduras, ensucian mucho la cocina). El tiempo de evaporación depende de tipo de salsa de tomate empleada, tiene que quedar pastosillo. Añadir las aceitunas y el atún, chafar con la cuchara de madera hasta deshacerlo. Cocer hasta que quede bastante espeso, enfriar.

Poner un plato hondo con leche y otro con huevo muy batido. Poner al fuego una sartén mediana con 2 cm de profundidad de aceite. Hacer dos montones con las rebanadas de pan de molde y partir por la mitad ( las suelo partir en rectángulos, se adaptan mejor en la sartén). Emparejándolas con la que tienen debajo, rellenar con el sofrito ( si tiene todavía líquido, escurrido) la unión de cada pareja formando un emparedado. Esto se puede hacer todos a la vez. Cuando la sartén ya este caliente, remojar en leche e inmediatamente en huevo y freír a fuego medio. Regularemos el fuego según veamos como toman color. Para dar la vuelta son muy cómodos dos tenedores, yo he probado con todo tipo de pinzas y sigo usando los dos tenedores. No tienen que estar demasiado fritas, justo que se doren. Sacarlas de la sartén escurriendo muy bien y colocarlas sobre papel absorvente. Servir frías o calientes.

Otros rellenos:
- jamón y queso. El queso tenemos que elegirlo que funda muy bien ( tranchetes no por favor)
- Bacon y queso
- Sobra de carne guisada triturada o relleno de empanadillas.

lunes, 28 de mayo de 2007

Cocina de sobras

Primero hay que definir sobra: algo que queda en la fuente o recipiente de servir sin que nadie de los que se sientan a la mesa en ese momento, le apetezca terminarlo. Por lo tanto es comida tan estupenda como la que ya nos hemos comido. El problema es que no suele haber suficiente para los comensales habituales de una mesa en la próxima comida y además a muchos no les gusta repetir. Para ello algunas veces combinaremos las sobras con algún otro elemento para aumentar la cantidad o conseguir que no se parezca nada al alimento original.

La solución más fácil, si se puede, es congelar. Meterla en un recipiente adecuado hermético y rotular, ( la cinta de pintor va de maravilla , no se despega, se adapta al texto y es muy barata, importante el recipiente debe estar seco) es muy importante para su uso posterior, abrir paquetes sorpresa puede no ser adecuado. Después de alguna semana nadie tendrá sensación de repetir.

Esta es una entrada en la que cualquiera puede aportar sus ideas. No hay recetas normalizadas, con un poco de sentido común, nos lanzaremos a la piscina, e intentaremos combinar lo que tenemos para obtener, a veces, algo espectacular y otras una buena comida. Las clásicas: canelones, croquetas, empanadillas, purés de legumbres (sufridos en mi infancia), cremas de todas las clases.

Las salsas que sobren, también se pueden guardar congeladas, las podemos añadir a una legumbre, a una pasta, a un guiso de patatas, incluso a una ensalada. Son muy útiles los frascos de conservas comerciales teniendo el cuidado de no llenarlos completamente.

Las recetas que cito, las iré poniendo en estos días. Si alguien tiene preferencia por una concreta, si me avisa, puedo anticipar su turno.

Las sugerencias que pongo a continuación son meros ejemplos. Cuando pongo carne, me refiero a cualquiera de ellas incluidas aves y cuando pongo guiso también incluye todos. Si pincháis la etiqueta sobras, estará actualizada con entradas posteriores.

- Pasta con restos de carne guisada.
- Berenjenas o calabacines rellenos de carne estofada.
- Patatas rellenas de carne guisada o añadir el resto a unas patatas y guisarlas allí.
- Buñuelos de patata añadiendo carne guisada sin salsa u otros restos de carne.
- Emparedados con carne guisada.
- Pimientos rellenos de carne en salsa.

- La berenjenas o calabacines con pescado
- Patatas guisadas con un resto de pescado, las espinas y la cabeza en salsa verde.
- Budin de pescado
- Empanadillas o arroz blanco con restos de bonito con tomate.
- Pimientos rellenos de besamel de pescado.

- Garbanzos sobrantes de un cocido con salsa de carne guisada y espinacas. Y si también nos ha sobrado, carne del cocido. Aplicable a cualquier legumbre pero la que más me gusta es con garbanzos.
-Restos de arroz, rellenando pimientos en caliente o tomates en frío.
- Souflé de pan con trocitos de carne. Aprovechamos pan duro y el guiso

Pasamos a los dulces
- Bizcocho de pan duro
- Macedonia de frutas al final de la semana después de la selección diaria, que sufren en la mesa las frutas.

Y así podíamos continuar muchas lineas más. Espero que sea útil.

Ensalada de aguacate



Llega el verano y se acabó el tiempo de las socorridas legumbres para el primer plato. Nadie quiere cosas calientes en la mesa pero necesitan algo que les llene el estómago y una lechuga no lo hace. Tenemos que buscar la combinación de lo fresco y a la vez saciante.
En esta ensalada, como en todas, se puede poner y quitar ingredientes según nuestro gusto. Los que para mi son básicos son el aguacate ( por algo le da nombre) y la patata.
El aguacate es muy importante que esté maduro, cremoso pero no negro, al dar vueltas a la ensalada, se tienen que deshacer una parte de los trozos e incorporarse a la ensalada a modo de crema, a veces hasta lo chafo un poco.



Las patatas, si estamos en temporada y nos viene bien, elegiremos nuevas. Se cuecen muy rápido y su sabor es superior. Si no es temporada y tenemos que comprar, blancas de piel fina. Si no es temporada o no tenemos que comprar, las que tengamos en casa.

.2 patatas medianas, 1 aguacate maduro, media lechuga romana ( o cualquier otra que nos guste), 1 huevo duro, 50 gr de olivas negras, aceite vinagre y sal A partir de aquí, los ingredientes que queramos pero yo no necesito más.
Ingredientes que sugiero añadir: tomate, maíz en grano, soja germinada, queso fresco.

En un puchero que se adapte al tamaño de las patatas, cubrir las patatas de agua con una cucharilla de sal, tapar y poner a fuego medio. Después de 10 minutos de ebullición, comprobar si están cocidas, pinchando con un cuchillo de punta fina, en el momento que se introduzca fácilmente, estarán cocidas. El tiempo depende mucho de la clase y del tamaño de patata. También se pueden hacer al microondas pero no ganamos tiempo. Dejar enfriar. Si lavamos el huevo, podemos cocerlo a la vez, retirándolo a los 10 minutos de ebullición cuando comprobemos las patatas. Esto se puede hacer con antelación.

Pelar y partir el aguacate, el huevo y las patatas a trozos pequeños. Lavar y partir la lechuga, escurrir muy bien. Colocar todo en una fuente honda. En un bol, poner 3 cucharadas de aceite y una de vinagre, batir muy bien para formar una emulsión, si nos gusta podemos añadir una cucharada de mostaza. Lo podemos presentar todo bien revuelto o colocando cada ingrediente en círculo, combinando los colores, en este caso, mover mucho antes de servir. En ambos casos, las olivas negras ( así se dice aquí) servirán de decoración.

viernes, 25 de mayo de 2007

Gazpacho





Aunque no soy andaluza, en mi casa en verano, el gazpacho está a diario en la mesa. Quizá como todo, es una versión particular. Si os gusta adelante, en cocina nada es por decreto ley y si no os gusta lo podéis modificar hasta encontrar el vuestro.
Es importante para la textura, tener una batidora potente, formará mejor la emulsión y quedará más cremoso. Yo lo paso por el pasapurés, pero hay quién dice que le quito la mayor parte de la fibra. Creo que hay un intermedio entre lo sano y lo agradable. En esta receta, las proporciones las pongo por piezas, creo que es más fácil y cómodo, nunca pesamos un pepino ni una cebolla. Pondremos el trozo un poco más grande o pequeño según nuestro paladar.

El gazpacho puede ser aperitivo o 1º plato. Si lo sirves como plato, se completa con trozos pequeños de todos los ingredientes (excepto ajo) partidos a cuadraditos y dados de pan tostado que cada uno se sirve en la mesa.

Si no tienes pasapurés ( colador que tiene una manivela que gira para ir presionando el alimento), puedes utilizar un colador de luz ( tamaño del agujero) gruesa, ayudándote con una cuchara de madera. Yo también lo he hecho en un apuro, con un escurreverduras fino.

Estas medidas son para un vaso de batidora estándar ( no para batidora de varillas). Cada uno que lo adapte a sus utensilios. Si lo haces con batidora de varillas, lo puedes hacer con estas medidas en un recipiente muy hondo para evitar salpicaduras. Tendrás que batir más tiempo. Sale un litro y medio de gazpacho.

800 gr de tomate muy maduro pero en buen estado (la base del éxito), medio pepino mediano, medio pimiento verde, un diente de ajo, 1/8 de cebolla mediana, 4 cucharadas de aceite de oliva virgen, 2 vinagre de vino de buena calidad, 1 cucharilla de sal, 250 ml de agua.

Lavar el tomate y el pimiento, pelar el pepino, ajo y cebolla.



Partir todo ( el tamaño de los trozos dependerá de la fuerza de la batidora), poniéndolo en el vaso. Añadir el aceite, el vinagre la sal y 100 ml de agua aprox. ( tiene que llegar hasta la mitad del vaso, se puede añadir más si falta). Batir a fuerza máxima, el tiempo depende de la batidora, dos minutos es un tiempo orientativo. En una fuente honda, apoyar el pasapurés y verter poco a poco el batido hasta terminarlo. Echar el resto del agua en el vaso de la batidora, para recoger lo que queda y girando verterlo en el pasapurés para aprovechar al máximo, lavando el residuo.



Meterlo en la nevera y servir muy frío. Se puede guardar en la nevera varios días, mejor en recipiente cerrado.


martes, 22 de mayo de 2007

Filetes de pollo con roquefort

En este plato se pueden usar tanto pechugas como muslos deshuesados. O cambiar completamente y utilizar solomillo de cerdo o cualquier filete de ternera, ya sea de primera o más barata pero igual de sabrosa . La salsa puede cubrir completamente la carne o poner un a cucharada artisticamente en un extremo del plato y que cada comensal se la regule.

300 gr de pechuga de pollo, salsa roquefort, aceite y sal

Poner a fuego vivo una sartén de fondo grueso, cuando esté caliente añadir una cucharada de aceite, colocar las pechugas en poca cantidad para que no enfríen la sartén y saltearlas. Retirarlas a un plato y en la misma sartén hacer la salsa roquefort. En este momento se puede guardar el plato y en el momento de servir, calentar la salsa y añadir los filetes.

Ensalada templada de patata y queso

Esta ensalada me la sirvieron en un restaurante de pueblo en mi viaje. La hice ayer para cenar y creo que me salió bien. La hice con patatas nuevas, se hacen mucho más rápido y para ensalada son inmejorables. Si no tienes ya sabes que mi lema es cocina de despensa, lo que hay se usa y además contentos.
Queso: podéis usar el que os guste que se funda, enmental es el que más me gusta. Pero preservar vuestro paladar en el buen gusto y no utilicéis tranchetes ni nada parecido. También queda bien un queso azul, quedará más fuerte.

2 patatas medianas, 4 lonchas de bacon finas, 50 gr de queso que se funda bien, una lechuga de la clase que os parezca, batavia, hoja de roble, romana... o una bolsa de mezclas ( incrementa el precio), 1 cucharilla de mostaza en polvo o 1 cucharada de mostaza pasta, aceite, vinagre y sal.

Pelar las patatas y cortarlas a rodajas de 3 mm aprox. Quitar la piel de las lonchas de bacon, partirlas a trozos medianos. En una sartén de fondo grueso de la que tengamos una tapa que ajuste, (probad, los pucheros y satenes suelen tener medidas estándar), poner dos cucharadas de aceite, colocar las patatas cubriendo todo el fondo, colocar encima el bacon y continuar con las patatas, tapar y a fuego lento hasta que estén blandas, las patatas nuevas tardaron 10 minutos. A mitad de cocción se les puede dar la vuelta como una tortilla de patata.

Preparad la lechuga bien escurrida en el fondo de una fuente o en platos individuales. Mezclar la mostaza, 2 cucharadas de aceite y 1 cucharilla de vinagre, (o la proporción que os guste) batiendolo con un tenedor hasta formar una emulsión.

Una vez hechas, tenemos la opción de gratinarlas en el horno con el queso o subir el fuego para que se doren, añadiendo el queso y dándoles la vuelta en la sartén . Se pueden gratinar unos minutos en el grill del microondas ( yo no tengo mucha practica con él, en casa mi microondas es entrado en años, pero dicen que va muy bien).
Colocar la porción de patatas en el centro de la lechuga y rociar con una cucharada de aliño. Servir el resto del aliño aparte para que cada uno lo adapte a su gusto.

Creo que ha llegado vuestra hora

Creo que ha llegado vuestra hora. Yo voy poniendo las recetas e ideas según se me ocurre pero no sé si son prácticas o no. Me gustaría que si alguien hace las recetas, comentara las dificultades o fallos que encuentra, si las entiende fácilmente ( mi objetivo) o le cuesta. Si el resultado es el esperado o sigue pensando que la cocina es una pelmada.

En resumidas cuentas, vuestra opinión. Ya sé que cuesta poner comentarios ( a mi también) pero por una vez creo que sería muy útil.

Gracias de antemanano.

lunes, 21 de mayo de 2007

Conchas de pescado

Este es un plato ligero, como de cena, cómodo de hacer y se puede preparar con antelación y congelar. La base es la misma de las croquetas de pescado, menos espesa y colocada si hay disponible en una concha de vieira ( de ahí su nombre) si no en cualquier fuente o plato que resista un ligero gratinado. Es más cómodo gratinarlo en recipientes individuales. Lo podemos hacer con el pescado que más nos guste.

200 gr de filetes de pescado sin espinas, puede ser congelado, 1 cucharada rasa de harina, 250 ml de leche, 1 cebolla, 250 gr de mejillones (opcional), pan rallado, sal aceite, pimienta y si gusta nuez moscada.

En una sartén amplia con dos cucharadas de aceite, saltear a fuego vivo los filetes de pescado rompiéndolos con la cuchara de madera. Justo cuando cambien de color, retirarlos a un plato bien escurridos. Pelar y partir a trozos pequeños la cebolla, sofreirla con dos cucharadas de aceite y lo que quede del sofrito anterior, a fuego suave. Mientras se hace la cebolla, limpiar y abrir los mejillones (en recipiente tapado y justo que se abran)
Cuando este transparente, añadir la cucharada de harina, dar unas vueltas, añadir la mitad de la leche poco a poco para hacer una besamel. Añadir el caldo que hayan soltado los mejillones, (colado o decantado), continuando la salsa y si nos parece espesa, ir echando la leche restante poco a poco hasta tener una besamel ligera teniendo en cuenta que en el horno espesará. La cantidad de leche puede ser variable. Añadir la sal pimienta y nuez moscada a gusto. Incorporar el pescado y los mejillones picados menos dos. En dos fuentes pequeñas de horno ( si tenemos cuidado con la temperatura un plato de porcelana puede servir) servir el pescado, espolvorear de pan rallado ( como una cucharilla por plato). En este momento se puede congelar bien envuelto. O también guardar en la nevera para más tarde.
Si lo vamos a comer en el momento, echar un chorrillo de aceite muy fino por encima del pan rallado y gratinar . A 175º es suficiente con la resistencia del grill, puede tostarse en la resistencia del microondas si la tiene.

Lo mejillones pueden sustituirse por gambas y hacer el caldo con las cabezas trituradas.

Salsa de pesto

Esta salsa de pesto no sé si es la auténtica italiana, es la que yo hago y nos gusta. La uso sobretodo para pasta. Si la vas a usar para ensalada, usa menos espinaca o utilizadas como hojas verdes.
La albahaca es mucho más sabrosa la de hojas grandes, (la que venden en las floristerías suele ser la ornamental u hoja pequeña), la venden fresca en algunas verdulerías, también la puedes cultivar en una maceta, quitarle las hojas cuando se haya desarrollado y congelar las hojas envueltas en plástico por raciones, para tener todo el año. Si no puedes conseguir la grande, antes de quedarte sin pesto, usa la de hojas pequeñas y saborea.


1 cucharada de piñones, 10 hojas de albahaca grande fresca, 2 cucharadas de espinacas frescas o congeladas, 4 cucharadas de aceite virgen, 2 cucharadas de parmesano, un poco de agua, media cucharilla de sal.







Poner todos los ingredientes en el vaso de la batidora y triturar. La cantidad de agua la regularemos a gusto teniendo en cuenta que tiene que quedar bastante espesa. La proporción entre los ingredientes es aproximada, podemos modificarlos según nos guste mas o menos fuerte el sabor, la albahaca da sabor, las espinacas suavizan, el queso y los piñones dan textura y sabor.


Hoy está en un bote de cristal porque la voy a transportar.

jueves, 10 de mayo de 2007

Codornices encebolladas

Las codornices, son algo que hace distinto un plato muy sencillo y rápido. Por supuesto se puede sustituir por pollo o perdiz, si tuvierais la fortuna de poseer una. Hay que cuestionar el precio y sabor de las perdices puestas a la venta pues aunque nos las venden como de caza, han sido soltadas el día anterior en el coto. Puede que los cazadores se diviertan disparando ( no sé si acabo de entenderlo) pero una vez puestas en el plato, yo no me divierto con este tipo de perdices.

Vamos con las codornices que es lo nuestro. De las codornices de caza, ni me acuerdo.

2 codornices, 2 cebollas, una hoja de laurel, 200 ml vino blanco, aceite, sal. Si tenemos y nos gusta, podemos añadir tomillo y un punta de clavo ( no es imprescindible).

Limpiar las codornices quitándoles las patas, cabeza y estómago o papo. También los interiores ( pulmones....). Pelar y partir la cebolla. En un puchero pequeño que se ajuste en tamaño al espacio ocupado por las codornices ( importante para que se cuezan bien sin exceso de líquido), poner 3 cucharadas de aceite, rehogar las codornices a fuego medio. Sacar las codornices. En ese mismo puchero, sofreír la cebolla. Si hace falta añadir algo más de aceite, sin excesos, solo queremos sofreír. Cuando la cebolla se ablande, incorporar las codornices, el laurel, vino blanco,sal y especias. Tapar el puchero y una vez vuelva a hervir, bajar el fuego al mínimo, justo que mantenga el hervor. Después de 15 minutos comprobad si están ya cocidas y cuando la carne se separe fácilmente del hueso apagamos el fuego. Se pueden congelar con facilidad y como todos los guisos, hechos con antelación están más sabrosos.
Lo podemos servir con pasta o arroz en caliente. Si evaporamos mucho la salsa y lo enfríamos, se puede comer frío, mezclado con surtido de lechugas.

martes, 8 de mayo de 2007

Patatas rellenas al roquefort

Estas patatas sirven como plato principal, como acompañamiento de carne. También son de fácil transporte y aunque están mejor calientes, frías tampoco están mal. Como siempre, el relleno depende del gusto personal. El queso roquefort ( o azul, mucho más barato) se puede sustituir por cualquier queso que funda bien ( masdam, enmental, gruyere...) y complementar con multitud de variantes, desde el consabido jamón, pasando por pimientos fritos a nueces picadas. Si es plato principal, pondremos dos patatas por persona acompañados de un poco de lechuga o algo verde.

2 patatas de tamaño mediano o pequeño, 50 gr de queso roquefort o azul, 1 huevo, aceite y sal.

Poner las patatas lavadas a remojo unos 5 minutos ( es para que absorvan agua y se hagan antes en el microondas). Ponerlas escurridas en el plato del microondas, tapadas con una fuente honda o un tape de plástico que venden especial con perforaciones. Conectar la potencia 75% (el segundo nivel más fuerte de potencia, los microondas son muy distintos y no se pueden dar reglas fijas). Pasados 5 minutos, comprobar si están hechas, presionando con los dedos. Chafar el queso azul con un tenedor y mezclar con la yema de huevo. Batir las claras a punto de nieve.

Una vez cocidas las patatas, cortarles una tapa por la cara más grande, y con una cucharilla ( las posibilidades de romper son menores), vaciar las patatas. Dejar una pared de medio cm para asegurar la estabilidad. Mezclar la pulpa de las patatas con el queso, bien chafado todo junto. Añadir las claras a punto de nieve,mezclar, rellenar las patatas y meter al horno convencional o al grill del microondas para dorar.

Si quieres disminuir la dificultad, las claras se pueden añadir simplemente batidas con un tenedor, para romper la consistencia. Queda menos esponjoso pero igual de bueno

lunes, 7 de mayo de 2007

Cantidades por persona

Cuando yo empecé a cocinar para mi casa, uno de los problemas fue adaptarme a ser solo dos. Estaba acostumbrada a guisar para 12. Si tenía que hacer comida con un solo ingrediente principal no había demasiado problema, pero si el plato se componía de "muchos pocos" , teníamos comida para una semana. Ejemplo de esto fue las primeras ensaladilla rusa o menestra. No podía entender como usar pequeñas cantidades.

Pongo las cantidades estimadas como normales, que se deben adaptar a la capacidad del estómago de cada uno. Es muy útil un vaso medidor, estos que tienen unas rayas que nos indican el peso que equivale al volumen de varios alimentos. Suelen tener, azúcar, harina, arroz, volumen en ml (que es lo mismo que centímetros cúbicos o cc)

- Verduras: una ración suele ser 200-250 gr , una patata mediana por persona
- Legumbres sin cocinar: 100 gr por persona
- Arroz: yo en lugar de peso uso medida, la capacidad de un vaso de vino por persona, es el equivalente a 100 ml.
- Pasta: 100 gr por persona ( aunque hay quien se come el solito 250)
- Patatas: puede ser una patata grande o 200 gr por persona, si son el ingrediente principal.
- Pescado: 200 gr si es en filetes y 250 gr si va con cabeza( si es cabezón como el rape más)
- Ternera o cerdo: hay que diferenciar si son filetes 150-200 gr, si la vamos a guisar o asar 250 gr. Esto es sin contar los huesos.
- Pollo: suele ser fácil, un cuarto de pollo por persona.
- Pasta de sopa: dos cucharadas por persona y unos 4 cazos de caldo.
- Harina: una cucharada con una montañita normal es aproximadamente 25 gr.
- como complemento en un vaso de agua normal caben 200 ml y en uno de vino 100ml.

Alcachofas fritas con virutas de jamón

Esta receta responde a un plato que comí el otro día, me pareció sencillo y muy agradable. Es importante que las alcachofas sean tiernas y más bien pequeñas, no sirven esos "cardos" que venden algunas veces.

Esto es para satisfacción en la intimidad. Para dos o tres, no cuesta demasiado tiempo hacerlo, para muchos el tiempo se multiplica exponencialmente pues freír en muchas veces se hace eterno.

Las virutas de jamón se hacen de la parte del codillo ( el final de la pata), cortadas muy finas y sin chafar al empaquetar. Es la parte más barata del jamón y para mi, la más sabrosa, pero sirve cualquier parte del jamón.

400 gr de alcachofas jóvenes, 2 huevos, 50 gr de virutas de jamón, aceite y sal.

Pelar y partir las alcachofas en 8 trozos ( si son buenas con quitar las hojas más externas es suficiente, si están duras hacerlo a fondo). A medida que las vamos partiendo, sumergirlas en agua con vinagre para que no se oscurezcan.

En una sartén honda o mejor freidora, calentar a fuego fuerte aceite que tenga una profundidad de unos 3 cm. Si no tenemos sartén honda o freidora, se puede usar un cazo pequeño (mancharemos menos aceite) de fondo grueso. Escurrir muy bien las alcachofas que vamos a echar a la sartén y pasarles un papel de cocina ( un trapo se mancha, las alcachofas son así) para terminar de secarlas pues si queda algo de humedad puede saltarel aceite. Echarlas a la sartén con cuidado y desde el borde como dejándolas resbalar . Si tenemos una tapa de sartén perforada, tapar. Cuando empiecen a dorarse, sacar y escurrir muy bien. Encender el horno a 75º y guardarlas allí para mantenerlas calientes mientras frimos el resto. Si tenemos mas alcachofas repetir la operación.

A la vez que la última sartenada, hacer los huevos fritos (supongo que esto no requiere explicaciones, si alguien lo necesita haré una entrada).

Para servir, poner en el centro de un plato las alcachofas, encima las virutas de jamón ( para que se templen) y encima el huevo frito, que romperemos en la mesa revolviendo todo de manera que la yema impregne las alcachofas.

Hojaldre de marisco

Este es un plato que de nombre impone, pero está al alcance de cualquiera. Se puede hacer casi todo con antelación y a última hora solo hace falta meter al horno, por lo que nos deja tiempo para otras cosas, incluido nuestro relajo. Si lo presentáis en una cena de amigos mejorareis vuestra imagen.

El relleno se deja a la imaginación y los gustos de cada uno, el tiempo depende mucho del tipo de relleno pero en general, se ajusta bastante a la hora marcada. Lo que no quiere decir que necesitemos toda la hora trabajando para hacerlo, ya que hay ratos que no es necesario estar dedicados a ello. Si queréis se puede cambiar los mejillones por cualquier tipo de seta, puerros salteados.....


1 paquete de hojaldre congelado, (si tuvierais la suerte de encontrar hojaldre sin extender mejor, ahora casi todo es extendido), 250 gr. de gambas con cáscara, 500 gr de mejillones, 1 ajo, 1 cucharada de harina, 250 ml de leche ( aprox.). aceite, sal.

Lavar las gambas( se hace siempre pero especialmente cuando vamos a aprovechar las cáscaras), pelarlas, poner las cáscaras con agua a hervir unos dos minutos, en un recipiente pequeño apretadas para no diluir demasiado. También se puede meter al microondas 3 minutos, con esta cantidad de gambas, en un vaso/taza de 300 ml, justo cubiertas de agua, Pasarlas por un colador. Dan más sabor si las trituramos o cortamos con unas tijeras, así las podemos calentar en el mismo recipiente de triturar ( un cacharro menos para fregar).

Calentar el horno a la temperatura que indica el paquete. Abrir los mejillones limpios (solo higienizarlos, también se puede hacer al microondas sin pasarse de tiempo).

En una bandeja de horno engrasada ( podemos poner un papel vegetal engrasado para manchar menos ) colocamos una lámina de hojaldre de cualquiea de las dos versiones, en el centro del horno. Si tenemos la posibilidad de calor con aire mejor. Pasados 20 minutos o 10 minutos menos del tiempo que indica el paquete la sacamos. Una vez fría, si hemos conseguido hojaldre sin extender, cortamos, con un cuchillo de sierra con punta, el centro de la placa dejando un borde de 1 cm (como si fuera un marco de foto). Levantar con cuidado la tapa que hemos formado. Si nuestra masa es extendida, la dejaremos tal cual.

En una sartén amplia con dos cucharadas de aceite, saltear, a fuego vivo, el ajo y las gambas 1 minuto, retirarlas de la sartén escurridas y guardarlas en un plato. En el aceite que queda en la sartén, echar 1 cucharada de harina y a fuego lento sofreír la harina, añadir poco a poco el caldo de las gambas, moviendo y procurando que no forme grumos ( si se han formado, tenemos la solución al final). Cuando se termine el caldo continuar con la leche hasta que nos quede una salsa mas bien espesa. También podemos usar la otra técnica de besamel. Añadir 1 cucharilla de sal ( se me olvida de manera frecuente apelo a vuestro sentido común). Si se han formado grumos, pasar la batidora. Añadir las gambas y los mejillones, enteros o partidos. En este punto, podemos parar para terminarlo después.

Si el hojaldre es sin extender,, levantar la tapa y rellenar con la salsa, meter al horno ( recuerda, en el centro) 10 minutos y servir.
Si nuestra masa es extendida, rellenar la lámina horneada procurando que no se manchen los bordes y colocar la otra placa de hojaldre que viene en el paquete, encima. Hornear 20 minutos.

Si queremos que el hojaldre quede brillante, podemos batir un huevo y "pintar" la superficie.